La posible alianza de perredeístas y peledeístas

Por Juan Bolívar Díaz

      La posibilidad de una alianza electoral y por los avances democráticos entre los partidos de la Liberación Dominicana (PLD) y Revolucionario Dominicano (PRD) está sobre el tapete en los últimos días para sorpresa de la opinión pública, especialmente porque la iniciativa habría partido de estamentos del gobierno.

      La propuesta ha comenzado a ser considerada en sectores perredeístas, después del excepticismo inicial derivado de la historia de confrontación entre las dos organizaciones políticas fundadas por el profesor Juan Bosch que derivó el año pasado en el Frente Patriótico del peledeismo con el Partido Reformista Social Crsitiano (PRSC).

      Aunque sigue pareciendo remota la posibilidad de esa alianza, ella implicaría un cambio del curso de la política nacional abandonando el pragmatismo sin contenido ideológico ni programático para retomar el camino de las reformas democráticas y sociales impulsadas por los integrantes del frente democrático-liberal, lo que haría avanzar notablemente el país.

Iniciativa del PLD

      En fuentes de la alta dirección del PLD y su gobierno se confirmó que se ha elaborado una propuesta de pacto político con el perredeísmo, que implicaría no solo un intercambio de apoyo en posiciones congresionales y municipales para los comicios de mayo próximo, sino además un acuerdo estratégico para las reformas económicas, políticas y sociales pendientes.

      La sugerencia ha sido transmitida a las instancias perredeístas a través de un pariente del doctor José Francisco Peña Gómez, y contaría con auspicios del más alto nivel peledeísta y del gobierno.Al confirmarla, un alto funcionario gubernamental no dejó dudas de que la iniciativa contaría con el respaldo hasta del presidente Leonel Fernández.

      Reconociendo lo limitado que fue el Frente Patriótico con los reformistas, el informante se refirió ampliamente a las repercusiones políticas que tendría para el “avance democrático” un acuerdo entre las dos fuerzas más liberales de la política nacional que ahora mismo aparecen con el favor mayoritario de la población, en el ocaso del largo liderato del doctor Joaquín Balaguer.

      Ante el excepticismo con que se recibía el informe, a consecuencia de los repetidos fracasos de cuantos plantearon un acuerdo PRD-PLD en los los años pasados, la fuente insistió en que podría haber llegado la hora del entendimiento para extirpar un poco de la pus acumulada en el enfermo cuerpo institucional de la nación.

      Se afirma que el PLD estaría en disposición de respaldar una clara mayoria de los candidatos congresionales y municipales del PRD. A cambio reclamaría una buena posición en ambas cámaras legislativas que le garantice el “derecho de veto”, es decir más del 33 por ciento, y un acuerdo de gobernabilidad que comprendería una agenda legislativa. Parten del criterio de que una alianza entre esos dos partidos barrería con los reformistas, dadas sus claras debilidades actuales. Recientes encuestas le han dado entre 8 y 12 por ciento en las preferencias electorales. Las perspectivas del doctor Balaguer y un escenario más propicio a la denuncia de la corrupción reformista no auspiciarían un mejoramiento considerable de las posibilidades electorales del PRSC.

Bajan las tensiones        

      La propuesta se produce en un momento en que las viejas tensiones entre peledeístas y perredeístas registran un reflujo, después de la intervención del doctor Peña Gómez ante el frente popular para promover un diálogo con el gobierno y de ciertos avances en la búsqueda de concertación a nivel de las comisiones creadas al efecto por los partidos polìticos mayoritarios.

      Esa distensión tuvo una manifestación objetiva y pública cuando a principios del mes el Presidente Leonel Fernández y el doctor Peña Gómez dieron picazos conjuntos para dejar iniciados los trabajos de un paso a desnivel en la avenida Méximo Gómez con Nicolás de Ovando. En esa oportunidad ambos líderes hicieron un aparte algunos minutos para intercambiar asuntos que no fueron revelados.

      Los partidos han llegado a consenso sobre las reformas a la ley electoral y en torno al necesario aumento salarial para los empleados del sector privado, mientras encaminan conversaciones sobre proyectos de leyes pendientes en el Congreso Nacional. Las conversaciones habrían demostrado que los acuerdos programáticos son más fáciles entre peledeistas y perredeistas, que entre cualquiera de ellos y el reformismo.

      Un alto dirigente del PLD reconocía que aunque en el PRD hay gente que se la busca, sin más preocupación que la acumulación personal, gran parte de su liderazgo es sensible a los asuntos de interés nacional. Mientras con los reformistas la cosa es inversa, sólo en algunos casos se puede negociar pensando en los intereses de la nación.

      La iniciativa peledeísta puede estar motivada en la convicción de que una reedición del Frente Patriótico luce de difícil concretización en las presentes circunstancias, cuando el gobierno ha tenido que dar algunos pasos contra la purulenta corrupción del pasado gobierno, y porque PRSC y PLD se disputan entre sí una misma mitad del electorado. El crecimiento en el PRD de una corriente proclive a la alianza electoral con los reformistas parece haber contribuído a germinar la idea.

Acogida en el PRD

      La propuesta peledeísta ha tenido reacciones encontradas en el seno de la alta dirección del PRD donde se conoce confidencialmente, pues todavía no ha sido sometida a una discusión formal de los organismos. Se afirma que ha impactado incluso en varios de los vicepresidentes perredeístas, que en su mayoría se inclinaban ultimamente por un acuerdo con el PRSC. Se cita el caso del senador Vicente Sánchez Baret que habría reaccionado favorablemente a la nueva opción. Lo mismo se dice de varios dirigentes que de esa forma creen garantizado su éxito en los comicios de mayo venidero.

      Una fuente perredeísta dijo que lo predominante hasta ahora ha sido el escepticismo. No faltan quienes creen que la intención de los peledeístas podrìa ser distraer la atención de los perredeístas para dificultar un entendimiento de estos con los reformistas, y así ganar tiempo, convencidos de que en última instancia sin alianza entre los tres grandes, el PLD está llamado a mejorar considerablemente su presencia en el Congreso y en los municipios.

      Contradictoriamente la idea ha sido acogida con frialdad por los sectores más ideologizados del PRD que tradicionalmente habían abogado por el acuerdo programático con el PLD, pero que precisamente han encabezado la confrontación al gobierno del “Nuevo Camino” derivado del Frente Patriótico. Tal sería el caso del influyente intelectual y vicepresidente perredeísta Hugo Tolentino y del presidente del Comando de Crecimiento Milton Ray Guevara. La reciente demanda incoada por el doctor Euclides Gutitiérrez contra el doctor Tolentino, por supuesta difamación e injuria, no contribuye al entendimiento. Esta semana Tolentino se apresta a llevar ante el Procurador General de la República nuevos indicios de la corrupción que atribuye a estamentos gubernamentales.

Alianza programática

      Sin embargo, se cree que los Tolentino, Ray Guevara, Amaury Justo Duarte y el sector juvenil, que encabezan también la oposición a acuerdos con el reformismo, podrían favorecer la concertación con el PLD, “si se trata de un pacto programático, basado en principios, no en una simple repartición de cargos”.

      Esos sectores son partidarios de que cada uno de los partidos mayoritarios vaya por su cuenta y riesgo a las elecciones congresionales y municipales, en el caso del PRD con sus aliados del Acuerdo de Santo Domingo, aunque sin negar la posibilidad de algún pacto con otro de los mayoritarios, prefiriendo abiertamente al PLD, antes que al PRSC.

      Hugo Tolentino dijo a El Siglo, el pasado 11 de julio, que el PRD debe partir de una evaluación de su fuerza real y a partir de ello “plantear lo que podrían ser las políticas de alianza y acuerdos electorales en términos programáticos, no puramente electoreros”. En términos similares se expresaba Amaury Justo en artículo publicado el 15 de juliio en Hoy, donde criticaba los limitados alcances de la alianza PLD-PRSC y las tendencias de sectores perredeístas a favorecer un pacto similar con los reformistas. “¿Cómo podremos cumplir con las promesas electorales si vamos aliados con grupos y sectores que preconizan objetivos, en lo fundamental, contrarios a los que planteamos?”, se preguntaba Justo Duarte al criticar los pactos al margen de “objetivos programáticos claros y precisos”.

Vieja aspiración

      Precisamente Tolentino, Ray Guevara y Justo Duarte, junto a Ivelisse Prats, Memé Cáceres Troncoso, Fafa Taveras y muchos otros dirigentes del PRD y el Acuerdo de Santo Domingo han sido durante mucho tiempo promotores de un pacto del sector liberal-democrático en pro de los avances institucionales, sociales, polìticos y económicos.

      Esa aspiración tuvo fuerza en las coyunturas electorales de 1990, 94 y 96, especialmente durante la crisis postelectoral de 1994. Peña Gómez como otros dirigentes perredeístas se inclinó repetidas veces en esa dirección, pero no encontró eco en el seno del PLD, empeñado en privilegiar el anti-perredeísmo como forma de llegar al poder. En 1990 fue la tozudez política de Bosch lo que impidió tal alianza, luego de haber sido planteada públicamente por Peña Gómez, aunque se basaba en la candidatura presidencial peledeista.

    Sectores de la izquierda política y de la opinión pública no partidaria tambièn han considerado que el país podría haber avanzado más rápidamente hacia el fortalecimiento y las reformas democráticas con un acuerdo político que involucrara al PRD y el PLD. Del lado peledeísta hubo siempre alguna receptividad que se manifestaba privadamente, dado que las instancias oficiales no lo favorecían. El Presidente Leonel Fernández, y varios de los miembros de su equipo, como el vicepresidente Jaime David Fernández, el ingeniero Temístocles Montás y el arquitecto Eudardo Selman, eran de los peledeístas que expresaban simpatía con la idea.

      Algunos de ellos se contarían ahora entre quienes estiman que si tienen que realizar una nueva alianza, sería más llevadera con el PRD, más proclive a la negociación programática, que con un reformismo anquilosado, por lo menos hasta la desaparición de su caudillo, quien ha demostrado sobradamente que no le interesan las reformas de ningún género. Así se librarían de las ataduras del Frente Patriótico y abrirían un mayor espacio para atacar a fondo la herencia nacional del balaguerismo.

Camino difícil, pero…

      El planteamiento del acuerdo PLD-PRD tropieza con innumerables dificultades, la mayor de las cuales es el escepticismo generalizado. Si está sustentado en un serio convencimiento, requerirá tiempo para que madure. Corre el riesgo de caer en terreno árido, por la reciente profundización del muro que dividió la familia de Juan Bosch en 1973. Incluyendo la tentación perredeísta a considerar que no les conviene pactar con quien está en el poder y en proceso de pérdida de popularidad.

      Sin embargo, ofrece una oportunidad al PRD de romper la tendencia al respaldo reformista-peledeista que el año pasado le cerró el camino al poder, y que podría reiterarse en 1998 y más allá si en el PLD predominan las tendencias conservadoras. Con un rompimiento del Frente Patriótico, los perredeístas pueden competir con el PLD por el predominio político, aunque éste tenderá a nutrirse de cuadros del reformismo no acostumbrados a vivir fuera del poder. Ambas fuerzas se librarían de la tendencia al pacto anti-histórico con el balaguerismo.

      Lo que ganaría netamente con un acuerdo programático sería el debate político y la nación que podría avanzar en el lento proceso de reformas en que está sumido desde hace una década. Pero no hay razones para creer que tal acuerdo esté al doblar de la esquina. Sería casi un milagro que se diera el reencuentro de lo que fuera hasta hace un cuarto de siglo la gran familia perredeísta del profesor Juan Bosch, cuya separación tanto retrasó el proceso democrático nacional.-.