El PRSC no ha podido vivir fuera del gobierno

Por Juan Bolívar Díaz
escudo prsc

El anuncio del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) de que se desliga de la alianza con el gobernante Partido de la Liberación Dominicana (PLD) para tratar de recuperar el poder en las elecciones generales del 2016 agarró desapercibida a la opinión pública nacional.

Pero al mantenerse como funcionarios ejecutivos de una decena de organismos estatales, con miles de empleos, botellas y canonjías, generan escepticismo y burlas, porque ya anunciaron lo mismo antes de los últimos comicios. Al parecer quienes gobernaron 22 años, 1966-78 y 1986-96, no pueden vivir fuera del presupuesto nacional.

Un anuncio sorpresivo. La segunda mitad del año comenzó con un anuncio que cogió fuera de base a la opinión pública. El 1 de julio la máxima dirección del PRSC, encabezada por su presidente Federico (Quique) Antún, gerente general del estatal Banco Nacional de la Vivienda (BNV), anunciaba que esa organización trillará su propio camino, con candidaturas propias en las elecciones generales del 2016.

Antún dio lectura a la “Declaración de Restauración de la Independencia Política del Partido Reformista Social Cristiano” contentiva de interesantes propósitos políticos y una convocatoria a los diversos sectores nacionales a cerrar filas en un proyecto sustentado en las enseñanzas de los gobiernos de Joaquín Balaguer para presentar “candidaturas propias y viables” en el 2016.

“Proclamamos nuestra decisión de corregir los errores del pasado y asumir con humildad el indeclinable compromiso de construir un partido renovado para un nuevo comienzo de cambios y transformaciones de la República Dominicana”, indica el documento, fruto de una reunión del Directorio Presidencial del PRSC celebrada el 21 de junio en San José de las Matas.

Se quedan en el gobierno. La decisión fue recibida con escepticismo y hasta burlas en la opinión pública, porque pretende el rescate de un partido desarticulado, sin organismos operativos, ni en la base ni en la superestructura y manteniendo sus altos dirigentes en cargos del gobierno del partido del que pretenden distanciarse. Y también porque en coyunturas anteriores el mismo propósito ha quedado en el papel.

Al respecto en uno de sus últimos párrafos la “Declaración de restauración de la independencia política” dice que “Conscientes de que Joaquín Balaguer visualizaba el Estado y el Gobierno como expresión inclusiva de todos los ciudadanos y que el servicio público no es ámbito exclusivo de un sector partidario, entendemos el que algunos compatriotas ofrezcan su concurso en posiciones de gobierno. Sin embargo, eso en nada compromete nuestra independencia ni el compromiso ineludible de volver a gobernar el país”.

Reformistas como el exgobernador del Banco Central Guillermo Caram, recibieron el anuncio con optimismo y comprensión de que no se rompa con el gobierno del presidente Medina, aunque abandonen la alianza con el PLD, pero advirtiendo que “esto es una cuestión de honor”, aludiendo al compromiso contraído en el Congreso Joaquín Balaguer (noviembre 2010-febrero 2011), que acordó llevar candidaturas propias para el 2012, lo que luego fue evadido por la dirección encarnada en el ingeniero Carlos Morales Troncoso, canciller de la República desde el 2004.

Antún bajo cuestionamiento. La directiva del PRSC no sólo tiene a Antún como funcionario gubernamental, sino también al primer vicepresidente Luis Bogaert y al secretario de Organización Miguel Bogaert, familiares políticos de Morales Troncoso y funcionarios de la Cancillería. La segunda vicepresidencia es de la embajadora Rafaela Alburquerque y el secretario de Asuntos Internacionales Marino Berigüete es embajador en Paraguay.

Quique Antún, en períodos anteriores contratista del Estado, tiene la gerencia del BNV desde el 2010, período en el que se acentuaron las pérdidas que ya venía registrando en las anteriores administraciones, también de políticos, de Joaquín Gerónimo y Leonardo Matos Berrido. El Banco está ahora intervenido por la Superintendencia de Bancos. Se le pretende transformar en Banco de Exportaciones. Antún dijo que había presentado su renuncia, pero el Presidente le pidió completar la transformación.

Entre tanto, Humberto Salazar circuló documentos reveladores de que a fines del año pasado 54 altos funcionarios del BNV recibieron fondos de pensiones por un total de 180 millones 238 mil 496 pesos, provenientes de un remanente de 106 millones de pesos que había quedado del viejo plan de pensiones disuelto en el 2002 por la Ley de Seguridad Social, después que se devolvieron sus aportes a los empleados, a los que se sumaron “préstamos no reembolsables” del BNV por 58 millones de pesos. De esa manera se cerraba un nuevo “Plan Complementario de Pensiones” creado en la gestión de Antún, pero que hubo que disolver el año pasado cuando el gobierno prohibió esas prácticas a raíz del escándalo por las pensiones que se dieron en la Superintendencia de Bancos. Los beneficiarios de este último cotizaron por menos de 3 años.

Antún aceptó que recibió 12.3 millones de pesos como pensión, cuando tenía 3 años en el banco y aunque sigue de gerente. Otros funcionarios reformistas como el contralor Frank Nicolás y el subgerente José Román recibieron 6.3 y 10.6 millones de pesos. El subgerente general Administrativo y de Finanzas Roberto Payano fue el más beneficiado, con 13.1 millones de pesos.

Una alianza bien cara. Las dificultades para que el PRSC recupere su independencia del PLD están determinadas por los amplios beneficios que derivan de su alianza, bien cara para el presupuesto nacional, ya que implica cientos de altos cargos y millares de puestos para sus partidarios, familiares y asociados.

Además del BNV, los reformistas controlan el Ministerio de Relaciones Exteriores, donde se estima en 800 los empleados por la gestión de Morales, la inoperante Liga Municipal Dominicana, donde también hay cientos de empleados de la actual gestión de Johnny Jones y la anterior de Amable Aristy Castro. También el Instituto Postal Dominicano, ProIndustria, la Comisión Aeroportuaria y la Comisión para Reforma del Sector Salud, además del Consejo Nacional de Drogas y el Consejo de la Generadora Hidroeléctrica. Reformistas son los embajadores en Taiwán, Paraguay, Honduras y Nicaragua, además de varios adscritos a la Cancillería.

La destacada dirigente reformista Licelotte Marte de Barrios fue electa para presidir la Cámara de Cuentas de la República y Zoila Martínez como Defensora del Pueblo. Otros, como César Féliz y Féliz y Víctor Gómez Bergés fueron designados en la Junta Central Electoral y la Suprema Corte de Justicia.

Tras la muerte de Balaguer, quien nunca se preocupó por institucionalizar su partido para que le sobreviviera, los reformistas han sido funcionarios de los gobiernos de Hipólito Mejía y de Leonel Fernández. Ya en 1996 se aliaron al PLD para la segunda vuelta. El PRSC se alió al PRD para los comicios legislativos y municipales del 2006, gracias a lo cual consiguieron 4 senadores, 22 diputados y 28 sindicaturas. Cambiaron para el PLD en el 2010, excepto en la provincia Altagracia, donde Aristy Castro reafirmó su predominio, con resultados más modestos.

En el 2012 se aliaron desde la primera vuelta con el PLD, aportando el 5.8 por ciento de los votos. En el 2004 y 2008 llevaron candidatura presidencial propia y quedaron por debajo del 5 por ciento. Al igual que los dos partidos mayoritarios, el PRSC recibirá este año como subsidio estatal unos 220 millones de pesos, 0.25 por ciento de los ingresos fiscales, Para el año de las elecciones serán 0.50 por ciento, más de 500 millones de pesos.

“Chantaje al gobierno”

Quien reaccionó con hostilidad fue Humberto Salazar, dirigente reformista que para los comicios del 2012 fue de los más firmes partidarios de la alianza PRSC-PLD, quien califica el anuncio de ahora como un “intento de chantaje al Gobierno”, asegurando que no renunciará a sus puestos ninguno de los altos dirigentes reformistas. Lo dice por la experiencia de la anterior elección, cuando él presentó una carta de renuncia condicionada a que lo hicieran todos.

En realidad, el doctor Salazar, quien lleva años como coordinador de la Comisión Presidencial para la Reforma del Sector Salud, ya no cree que el PRSC pueda recuperarse, porque sus organismos son hace tiempo infuncionales y su dirección no se renueva desde 1993: “El PRSC murió con Balaguer en el 2002”.

Como en los otros dos partidos dominantes, los organismos del PRSC están hipertrofiados: El Directorio Central Ejecutivo con más de 2 mil, la Comisión Ejecutiva, 501, una Comisión Política de 201 y el Directorio Presidencial 50, con cuatro vacantes, según las cuentas de Salazar.

Quique Antún asumió la presidencia del partido en enero pasado fruto de una “plancha de consenso presentada a último momento por su antecesor, el canciller Morales Troncoso, a una asamblea nacional ordinaria, por lo que Amable Aristy y José Hazim declinaron, aunque juntos parecían dominar la asamblea. Entonces se dijo que Antún llegaba con la bendición del presidente Danilo Medina.

 

Yo estuve en la conspiración de Miguel Guerrero

Por Juan Bolívar Díaz

No puedo salir del asombro por el hecho de que cuatro destacados comentaristas radiofónicos hayan denunciado la reunión celebrada en el apartamento de Miguel Guerrero por un grupo de periodistas con el candidato presidencial Hipólito Mejía como una conspiración contra el gobierno y para desprestigiar lo que consideran el seguro triunfo de su candidato Danilo Medina.

Sólo faltó que exhibieran y reprodujeran una grabación del animado diálogo que reprodujo en ese encuentro, la prueba del delito de espionaje, como ya hicieron recientemente primero el gobierno, en presencia del Procurador General de la República, y luego cuatro diputados.

De cualquier forma me parece alarmante que periodistas y comentaristas se nutran del espionaje, si es que ellos mismos no lo ejercen. Al grado de que llegaran a afirmar cuántos fueron los asistentes, que a mi no se me ocurrió contarlos, y hasta trataran de identificarlos.

Si es así debo confesar que soy un conspirador impenitente ya que desde que Danilo Medina se lanzó tras la presidencia de la República he participado en por lo menos tres reuniones de grupos de periodistas

Yo me gradué de espantos hace 42 años cuando en la campaña electoral de 1970 volaron mi automóvil con una bomba y meses después una oportuna confidencia evitó que me volaran la cabeza. Pero debo decir que desde entonces nunca me había sentido tan hostigado por el ejercicio de mi profesión. En aquellos años mataron cientos de personas y algunos colegas también pagaron con sus vidas.

Ahora no hay atentados contra la integridad física, pero sí contra la integridad moral. Como muchos otros colegas siento como nunca un esfuerzo por uniformar la sociedad, por acallar la disensión, por excluir y estigmatizar a los que se consideran desafectos.

El gobierno tiene un aparato de medios de comunicación propio y atrapado como nunca en nuestra historia. Con miles de periodistas y comentaristas asalariados, decenas de ellos multimillonarios, pero quiere acallar a algunas decenas que disienten de ellos.

Como Miguel Guerrero, no puedo entender que colegas “defensores de la libre expresión” denunciaran como conspiración una conversación con un candidato presidencial.

Si es así debo confesar que soy un conspirador impenitente ya que desde que Danilo Medina se lanzó tras la presidencia de la República he participado en por lo menos tres reuniones de grupos de periodistas donde se discutió abiertamente su proyecto.

Dos de ellas fueron en casa del respetable colega Rafael Ovalle, y la tercera en mi propio apartamento de Naco. Un cuarto encuentro colectivo, con un grupo de profesionales, tuvo lugar en casa de un distinguido empresario que apoya a Medina.

En esa misma residencia yo tuve una larga conversación con Danilo y en otras dos oportunidades en la oficina del mismo empresario, la última de las cuales ocurrió en marzo pasado. Siempre fueron conversaciones francas y cordiales, de las que no tengo que arrepentirme. Ni siquiera cuando me atreví a expresar opiniones, a veces sin que me las pidieran.

En el pasado ocurrió lo mismo en reuniones individuales o de grupos de colegas o amigos, con Juan Bosch, José Francisco Peña Gómez, Salvador Jorge Blanco, Jacobo Majluta, Hipólito Mejía, Maximiliano Gómez, Otro Morales, Fafa Taveras, y Rafael Chaljub Mejía. Incluso con Jacinto Peynado y Carlos Morales Troncoso cuando eran vicepresidentes de la nación, y con Leonel Fernández e Hipólito Mejía, antes y durante sus presidencias.

En cada uno de los casos estuvieron en mi casa y yo en la de ellos, excepto los que tuvieron que vivir en el clandestinaje. La primera reunión donde mi amigo Leonel discutió abiertamente las perspectivas de su candidatura presidencial con un grupo de periodistas, ocurrió en mi casa en 1995 y yo además puse la cena y los tragos.

Durante los primeros dos años de su primer gobierno, participé en unas cuatro reuniones nocturnas en casas de amigos, junto a cinco o seis colegas. Y fueron bien francas. Pero amistosas.

Lo mismo ocurrió en la primera mitad del gobierno de Mejía. Observen que en ambos casos apenas llegamos a la mitad del período, lo que puede ser evidencia de que la franqueza nos distanciaba y –desde luego- que no busqué nunca el menor beneficio del poder. Algunos de los citados lamentablemente ya no pueden dar testimonio, pero hay varios vivos que son bien importantes.

Me produce una pena inmensa toda la mezquindad y la infamia que se practica en esta campaña electoral. Y crecen mis temores de que degenere en terror y en silencios, y por otra de que las pasiones desenfrenadas desgarren una vez más la débil institucionalidad democrática nacional.

Nunca me he declarado neutral en nada y a mis alumnos siempre les he predicado la militancia activa, jamás la pasividad. Pero también les he invitado siempre a la tolerancia con la diversidad, al aprecio de la pluralidad y al respeto a la honra aún de los mayores contradictores. Me alarman tantos esfuerzos por la estigmatización y el aplastamiento que se manifiestan en los últimos años contra los que disienten del discurso oficial.

Tomo prestada la interjección que ha acuñado ese otro conspirador que es Andrés L. Mateo: ¡Oh Dios! Y la oración con que culmina sus enjundiosos artículos el colega de la diáspora Rafael Calderón: Que Dios se apiade de la República Dominicana.

 

 

El PRSC necesita candidato propio

Por Juan Bolívar Díaz

El Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) está urgido de superar su crisis interna y hallar consenso en torno a un candidato presidencial propio en   los próximos comicios, para no terminar de devaluarse en el mercado electoral, incluyendo el riesgo de una virtual disolución.

Los dirigentes reformistas que presionan por la elección del candidato propio  concuerdan con las encuestas en que, una alianza con el partido oficial desde la primera vuelta, reducirá drásticamente su  caudal, ya que la mayoría de sus miembros y simpatizantes votaría por el perredeísta Hipólito Mejía.

Resolución desesperada.  Convencidos de que, cada semana que pase será más incierta la suerte del partido colorado, fue que una parte de sus dirigentes convocó la reunión de la Comisión Ejecutiva Nacional el pasado sábado 17, la que fijó para el 16 de octubre la elección de su candidato presidencial, al margen del presidente del partido, quien ha dilatado esa decisión en lo que se interpreta como pérdida de tiempo para no dejar otra opción que la repetición de la alianza con el oficialista Partido de la Liberación Dominicana (PLD).

Entre muchos reformistas cunde el pánico al ver pasar el tiempo sin que se cumpla la tercera resolución del Congreso Joaquín Balaguer, celebrado entre noviembre y marzo pasados, según la cual el PRSC llevaría candidato propio a la elección presidencial de 2012. Tal resolución fue refrendada en marzo por una reunión de la Comisión Ejecutiva Nacional y luego por la Comisión Política y el Consejo Presidencial. En principio se fijó la elección del candidato para el 1 de julio, pero no pudieron ponerse de acuerdo en el método a implementar, pues unos abogaban por votación universal y  otros porque fuera a través de una asamblea de delegados. A principio de agosto un pleno nacional de dirigentes resolvió que la elección sería en septiembre, lo que no ha sido acatado por la presidencia del partido.

La reunión del sábado fue tajante en que hay que cumplir los mandatos de los organismos de dirección y apeló a los estatutos para expulsar del partido al dirigente  Humberto  Salazar, quien ha sido abanderado público de quienes por lo  bajo propugnan por extender la alianza con el PLD que pactaron para los comicios legislativos y municipales del año pasado, gracias a la cual no solo obtuvieron una importante cuota de legisladores y dirigentes municipales, sino que garantizaron cargos para cientos de dirigentes políticos, familiares y relacionados. Ocho de los trece miembros del Consejo Presidencial son altos funcionarios del Gobierno.

El silencio de Morales.  En el 2009 se produjo un consenso para escoger al ingeniero Carlos Morales Troncoso como presidente del PRSC, y muchos creyeron que éste reivindicaría los sueños de rescatar el poder electoral que tuvo la organización hasta la muerte de su caudillo Joaquín Balaguer en el 2002. Habiendo sido vicepresidente de la República bajo la presidencia de Balaguer entre el 1986 y el 1990, y dada su carrera como ejecutivo empresarial, Morales parecía cualificado para encabezar el resurgimiento.

La generalidad de los analistas ha planteado que para sacar al partido colorado del papel de comodín de los dos partidos mayoritarios Morales tenía que alejarse del Gobierno y encarnar un papel de oposición, pero él se ha mantenido en el cargo de ministro de Relaciones Exteriores que ocupa desde el 2004. Sus viajes por el mundo con el presidente Leonel Fernández, a ritmo de uno por mes, lo acercaron al mandatario y le impiden aparecer como alternativa.

Hasta principios de año se creía que Morales Troncoso no quería exponerse a divisiones internas o a ser derrotado en una elección, ya que la generalidad de las encuestas daban como preferido al cacique higüeyano Amable Aristy Castro, quien encarnó la candidatura presidencial en el 2008 y no alcanzó el 5 por ciento de los votos.

Pero hace par de meses que Aristy declinó buscar la candidatura y expresó su disposición a apoyar al presidente del partido. Pese a esto, Morales ha seguido evadiendo convocar la elección del candidato.

A favor de la elección está el hecho de que la mayoría de los que han expresado su interés en buscar la candidatura están respaldando la convocatoria para el 16 de octubre, lo que incluye a Ito Bisonó, Oscar Santiago Batista, Osiris de León, Héctor Rodríguez Pimentel, Ricardo Espaillat, María Rosa Belliard, y acaba de lanzarse el ingeniero Guillermo Caram, uno de los más acreditados dirigentes del partido, convencido de que puede ser un factor de unidad.

Cosa de vida o muerte.  La generalidad de los que aspiran a la candidatura presidencial del PRSC está consciente de que no es una tarea fácil ni un camino alfombrado de flores, y es posible que algunos la busquen para negociar en una tentativa segunda vuelta. Pero creen que es cuestión de vida o muerte para su partido.  Al menos Ito Bisonó, Guillermo Caram y Héctor Rodríguez Pimentel se muestran convencidos de que una alianza en primera vuelta, sea con el PLD o con el PRD, divide el partido. A Rodríguez Pimentel y otros se les ubica buscando valla en el entorno de la candidatura de Hipólito Mejía, en cuyo Gobierno (2000-04) participaron, pero él lo niega rotundamente y dice que para la primera vuelta están obligados a llevar candidato propio, y por lo menos esperar al límite para el registro de alianzas electorales, 75 días antes de los comicios, por lo que el año próximo sería el 5 de febrero.

Estos tres precandidatos están convencidos de que si se impone la tendencia de alianza con el PLD para la primera vuelta, la mayoría de los militantes del partido votarán por Hipólito Mejía, lo que devaluará el poder de comodín que se atribuye al partido colorado. Se fundamentan en el resultado de las encuestas, las publicadas y las que auspician los partidos para trazar estrategias, las que muestran una clara tendencia de los reformistas al voto de rechazo al partido de Gobierno.

“Es que más allá de los dirigentes y los cuadros medios que se benefician de la alianza con el Gobierno del PLD, las bases reformistas son parte de esa mayoría de la población que muestra profunda insatisfacción con la gestión peledeísta, sostuvo otro dirigente reformista. Caram cree que por reacción adversa los reformistas se irían hacia el voto por el PRD en caso de que los colorados no lleven candidato propio.

Feo en la foto de las encuestas

Las encuestas siguen mostrando un Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) en declive, del 24.5 por ciento que obtuvo en las elecciones presidenciales del 2000, al 9 por ciento en el 2004 y al 4.5 por ciento en las últimas del 2008. La última Gasllup-HOY publicada en agosto otorga al partido colorado el 6 por ciento de las simpatías. Por posibles candidatos el que más intención de votos registró fue Aristy Castro, con 3.5 por ciento del universo, seguido de Carlos Morales Troncoso con un 2 por ciento, y del diputado  Ito Bisonó con un 1.7 por ciento.

 La encuesta CID Gallup y la del Centro Económico del Cibao de este septiembre apenas otorgan al PRSC el 3 y el 2.6 por ciento de las preferencias electorales, en medio del desconcierto que afecta a ese partido, lo que podría explicar el poco interés de Morales y de Aristy Castro en asumir la candidatura presidencial.

 El problema se torna más complejo cuando se pregunta sobre las posibilidades de alianza del Partido Reformista Social Cristiano, porque entonces queda evidente que esa agrupación se ha devaluado en el mercado electoral hasta perder la capacidad para inclinar la balanza.

La última encuesta Gallup-HOY indicó que contrario a la tendencia predominante en la alta dirección del partido, de alianza con el PLD, entre los encuestados que se confesaron simpatizantes reformistas el 24.7 por ciento dijo que en tal caso votarían por Hipólito Mejía y sólo el 17.8 lo haría por Danilo Medina.

Una encuesta que se asume patrocinada por Ito Bisonó indica que el 45.8 por ciento cree que el PRSC debe llevar su propio candidato, y el 47.8 que debe aliarse a otro. Cuando preguntaron a los confesos reformistas cómo votarían en caso de una alianza con el PLD, también se dividían, 44.8 la apoyaría y 46.9 dijo que votaría por otro. Al especificar partidos el PLD salió ganando con 56 por ciento y PRD el 35.

En las encuestas mensuales del Centro Económico del  Cibao para el PRD, se registra que en caso de la alianza PRSC-PLD, Hipólito Mejía ganaría en primera vuelta por 54.6 a 37.5 por ciento. Entre los que se confesaron reformistas apenas el 28 por ciento dijo que la apoyaría, mientras el 61 por  ciento preferiría votar por la candidatura perredeísta.

Si lo que indican esas encuestas no varía en los casi 8 meses que faltan para la elección presidencial, ni al PRSC ni al PLD le convendría la alianza en primera vuelta, porque la misma abonaría la posibilidad de que no haya una segunda oportunidad. Y lo más posible es que el voto reformista caiga a menos del 4.5 por ciento del 2008.

Y si apuestan contra el ganador, perdiendo financiamiento legal y cargos, sería el desastre, tal vez la disolución definitiva del partido que dominó el escenario político durante tres décadas.

¿Disuelven el Partido Reformista?

Por Juan Bolívar Díaz

Como una condena o maldición de su caudillo y fundador, el doctor Joaquín Balaguer, el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) se diluye inexorablemente, cada vez más insustancial en el proceso político, víctima de la incapacidad de sus dirigentes para vivir fuera del presupuesto nacional.

Para la generalidad de los analistas políticos no ha habido ninguna sorpresa. Siempre se apreció que el PRSC era Balaguer, quien lo subordinó a su inconmensurable ambición política, y se apostó a que no sobreviviría a la desaparición del  caudillo. Él mismo se encargó de relegarlo a la tercera posición en el ranking político cuando en las elecciones de 1996 traicionó a su candidato Jacinto Peynado para apoyar la candidatura del Partido de la Liberación Dominicana que encarnó el doctor Leonel Fernández.

El empeño de Balaguer en cerrarle el paso al doctor José Francisco Peña Gómez lo llevó a convertir al Partido de la Liberación Dominicana en la primera fuerza política nacional, lo que automáticamente relegó al suyo al tercer lugar, y desde entonces no ha podido ascender.

Los resultados de los tres últimos comicios presidenciales fueron reduciendo la votación reformista del 24 por ciento en el 2000, al 9 por ciento en el 2004 y a menos del 5 por ciento en el 2008. La alianza alternada con los dos partidos mayoritarios les ha permitido mantener una apreciable cuota de legisladores y autoridades municipales a costa de convertir al PRSC en un comodín o pieza de reforzamiento de las fuerzas políticas predominantes.

Con gran parte de sus principales figuras pegadas como la hiedra en la pared a un cargo gubernamental, en los cuatro últimos períodos gubernamentales tanto bajo regencia peledeísta como perredeísta, les resultó imposible aprovechar las insatisfacciones generadas por estas gestiones.

Ahora mismo el PRSC aparece atrapado y sin salida. Ni sus propios líderes, con contadas excepciones, creen que pueda repuntar, con la agravante de que está deviniendo en insustancial. Las encuestas apenas le atribuyen entre 5 y 8 por ciento de las preferencias de la población inclinada al sufragio. Y Amable Aristy Castro, que es quien más preferencias registra, no muestra interés en repetir una candidatura sin la menor perspectiva de éxito.

Lo peor es que ya el PRSC ni siquiera tiene poder para inclinar la balanza. Sus líderes están dramáticamente segmentados, halando unos para mantenerse aliados al PLD, otros buscan cobija en el PRD y unos pocos intentan  rescatar su identidad propugnando por llevar candidaturas propias.

La última encuesta Gallup-HOY indica que el 24.7 por ciento de los que aún prefieren al PRSC tienen como segunda opción a Hipólito Mejía, mientras el 17.8 por ciento prefiere a Danilo Medina.

En una encuesta auspiciada por uno de sus líderes, los reformistas se dividen en dos porciones casi iguales cuando se les pregunta si su partido debe ir solo o aliado a otro en las elecciones del 2012. El 45.8 por ciento por un lado y 47.8 por el otro. El 56 por ciento dice preferir al PLD como aliado, pero el 35 por ciento se inclina por el PRD. Pero en caso de una alianza con el partido gobernante, el 44.8 por ciento dice que votaría por otro partido.

En otras palabras que el PRSC se devalúa hasta en el mercado de las alianzas. Su presidente, Carlos Morales Troncoso, pudiera haber representado una opción, pero aparentemente prefiere seguir en la Cancillería de la nación, cargo al que tendría que renunciar si acepta la candidatura presidencial y quiere encarnar una alternativa.

Queda la persistencia de Guillermo Caram y la emergencia de nuevos lideratos como el de Ito Bisonó y Osiris de León. Pero para todo el tiempo se va agotando. Nunca el PRSC había estado tan cerca de su disolución.

Relajo institucional se impuso en la liga

Por Juan Bolívar Díaz

Elección del secretario general de la Liga constituyó otro episodio de debilitamiento institucional.

Al elegir por un año el secretario general de la Liga Municipal Dominicana (LMD), en vez de los cuatro que indica la ley, se impuso la línea gubernamental de relajamiento de la institucionalidad democrática en aras del interés coyuntural del Partido de la Liberación Dominicana (PLD).

Resultaron relevantes las habilidades peledeístas, la división de lo que queda del otrora poderoso Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) y la corta visión del bloque de alcaldes perredeístas que no reparó en que estaban colaborando con la quiebra institucional y los intereses políticos del Gobierno.

Al margen de la ley.  Es obvio que la Asamblea General de Municipios reunida el miércoles 26 de enero se colocó al margen de la ley al elegir al doctor Fidias Aristy por sólo un año como nuevo secretario general de la LMD, en vez de los cuatro reglamentarios, sin la menor justificación, puesto que tenía el apoyo de la mayoría de sus integrantes.

Tanto la Ley 176-07, del Distrito Nacional y los Municipios, como la Ley Orgánica de la LMD 49-38, establecen que el secretario general de la Liga se elige cada cuatro años. Y así quedó ratificado en el artículo 17 del Reglamento Sobre Organización y Funcionamiento de la Liga Municipal Dominicana que acababa de aprobar la misma asamblea y que fuera promulgado oficialmente en el Listín Diario del viernes 28 de enero.

La elección por cuatro años formaba parte de la agenda oficial con que fue convocada la asamblea. No había precedente de recorte del período.

La solución transaccional llegó luego que había resultado obvio que la asamblea favorecía de forma mayoritaria la elección de Aristy y rechazaba la candidatura del licenciado Joaquín Ricardo, propuesta por el presidente del PRSC y apoyada por la máxima dirección del Partido de la Liberación Dominicana (PLD). Se ha publicado que el ministro de Interior y Policía, presidente de oficio de la asamblea, se comunicó telefónicamente con el presidente Leonel Fernández, con quien habría acordado la fórmula extralegal de sólo un año.

No existe la menor justificación para que se pasara por encima de la ley, ya que desde días antes 129 de los 155 alcaldes convocados,  equivalentes al 83 por ciento, y de todos los partidos, habían publicado un comunicado apoyando a Fidias Aristy para los cuatro años reglamentarios.  Y ese apoyo era un clamor reiterado que se manifestó fehacientemente desde antes que se iniciara formalmente la asamblea y cuando se conoció la candidatura de Joaquín Ricardo.

Preservar un aliado.  La habilidosa fórmula implementada por Franklin Almeyda tuvo como objetivo evitar que el sector reformista que encabeza Amable Aristy Castro le propinara una derrota a la dirección del PRSC encarnada en su presidente el ingeniero Carlos Morales Troncoso, y al presidente en funciones del partido Joaquín Ricardo, quien era precisamente el candidato oficial a la secretaría general de la LMD.

El ministro de Interior y Policía  dijo que su propuesta dejaba oportunidad a los reformistas de ponerse de acuerdo, lo que no pudieron lograr en las semanas precedentes.

El secretario general del partido colorado, Ramón Rogelio Genao, había  propuesto semanas antes cinco candidatos al cargo, incluyendo tanto a Fidias Aristy como a Joaquín Ricardo, además de Rafaela Alburquerque, Johnny Jones y José Enrique Sued.

A último momento el ingeniero Morales Troncoso se decantó por Ricardo, tras una consulta telefónica con los miembros de la Comisión Presidencial Permanente de su partido, según lo manifiestó Leonardo Matos Berrido, que ejerció de vocero.

La elección normal de Fidias acentuaba la discordia en el partido colorado  y fortalecía al impredecible senador Aristy Castro, ya disgustado con el Gobierno por la maniobra que lo privó del asiento que le correspondía en el Consejo Nacional de la Magistratura por haber sido el único senador que no fue electo en la boleta del PLD.

¿Temor?  Aparentemente en ámbitos peledeístas  hay temor de que Aristy Castro, con su flexibilidad para las negociaciones,  pueda sacar al PRSC del bloque gubernamental para las elecciones presidenciales del año próximo.

Una crónica de Rosa Alcántara, en HOY del 28 de enero, concluía recogiendo una afirmación del secretario de Asuntos Municipales del PLD, Ignacio Ditrén, en el sentido de que ese partido “le desmontó el plan al PRD de contar con un reformista para aliarse en 2012”.

Aristy Castro fue un virtual aliado del PRD durante el Gobierno de Hipólito Mejía y se le atribuyó protagonismo en la “alianza rosada” que los blancos y colorados pactaron para los comicios congresuales y municipales del 2006.

La pobre oposición del PRD.  Si hábil fue la maniobra del ministro de Interior y Policía, los perredeístas ni se enteraron, porque no hicieron oposición a la elección del secretario general de la Liga Municipal Dominicana por sólo un año, que debieron objetar por carente de base legal y por representar una ruptura de la institucionalidad de la Asamblea General de Municipios.

Los 57 alcaldes que tenían los perredeístas en la asamblea pudieron reclamar la procedencia de la votación, con posibilidades de lograr el apoyo de los 16 reformistas.

Con 5 del Partido de la Liberación Dominicana se garantizaban la mayoría, o forzaban a todo el peledeísmo a desdecirse del respaldo mayoritario que habían otorgado a la candidatura de Fidias Aristy y a irse contra el sector de Amable Aristy Castro.

La reacción perredeísta llegaría tarde y por boca de su director de Asuntos Legales, Salín Ibarra, cuando al día siguiente dijo a HOY que “el postergar el mandato de Fidias Aristy fue un caramelo envenenado del Gobierno ya que la Ley 176-07, del Distrito Nacional y los Municipios, establece en su artículo 105 que el secretario general lo escogerán por cuatro años los alcaldes”.

Se ignora si el PRD mantuvo algún asesoramiento a sus alcaldes durante el transcurso de la Asamblea. Días antes su presidente en licencia y precandidato presidencial, Miguel Vargas Maldonado, había dicho que no llevarían candidato a la Asamblea de Municipios porque no tenían mayoría.

Lo relevante es que la oposición perredeísta no fue capaz de oponerse a la ilegal maniobra gubernamental que abona una carrera de relajamiento de las normas que han abarcado hasta la Constitución de la República, justo el día en que se vencía el violado plazo constitucional para constituir el Tribunal Constitucional y el Tribunal Superior Electoral.

Esa ineficiencia opositora, al igual que la que llevó a los perredeístas a abstenerse, en vez de votar en contra, cuando en diciembre se aprobó el Presupuesto General del Estado para el 2011, puede atribuirse a descuido o ignorancia. Pero hay quienes creen que es fruto de una línea de transar con el Gobierno,  bajo la expectativa de que la repostulación del presidente Leonel Fernández es imposible y la postulación de Danilo Medina por el Partido de la Liberación Dominicana  inevitable, escenario en el cual el mandatario y líder peledeísta preferirá el triunfo del Partido Revolucionario Dominicano.

Agentes gubernamentales han alentado esa expectativa con lo que podría ser un verdadero caramelo envenenado, mientras prosigue el relajamiento institucional que buscaría condicionar a la sociedad dominicana a aceptar con resignación  una repostulación presidencial pasando por encima de la Constitución de la República.

Una imposición política

Carente de base legal y de justificación, puesto que para los asambleístas no había ningún tranque, la solución devino en una contundente imposición política que degradó la institucionalidad de la asamblea y ratificó el descrédito de la LMD como un botín de reparto del patrimonio público que no cumple ningún objetivo y que a juicio de muchos debería ser eliminada.

Ha llamado la atención la facilidad con que los alcaldes de todos los partidos políticos aceptaron la propuesta para restringir a un año la elección del doctor Fidias Aristy  para la secretaría general de la LMD, que ejercía interinamente desde noviembre pasado cuando su anterior titular, Amable Aristy Castro, debió renunciar para ocupar una curul de senador.

Según la generalidad de las crónicas periodísticas,  lo que se aprobó fue la prolongación de la gestión interina de Aristy y el aplazamiento de la elección hasta el 26 de enero del 2012.

Vale tener presente que la asamblea como tal no duró 2 horas, aunque hubo de aprobar un extenso reglamento de 35 artículos y el presupuesto de la Liga para el 2011, ascendente a 774 millones de pesos.

También llamó la atención el amplio apoyo que consiguió Aristy, incluso entre los alcaldes peledeístas, lo que se atribuye a la astucia y las capacidades de amarre y reparto de su primo y predecesor en la secretaría general, el ahora senador por la provincia La Altagracia.

Pero dentro del precario orden y falta de transparencia en que se desenvolvió la asamblea, resaltó el hecho de que hasta el perjudicado por el veto oficial saliera cantando victoria al decir que “sentimos sobre todo que hemos vencido las acechanzas y las apetencias desmedidas de un sector político que está en contra de la transparencia en la Liga Municipal”.