Predomina la irracionalidad frente al Pacto Mundial sobre Migración

Members of a U.S.-bound migrant caravan stand on a road after federal police briefly blocked their way outside the town of Arriaga, Mexico, on Oct. 27, 2018. (AP Photo/Rodrigo Abd)

La RD debuta en el Consejo de Seguridad de la ONU, rechazando un pacto ponderado y aprobado por el 93% de las naciones, sólo coincidiendo con Estados Unidos en toda América e ignorando que hay más de 2 millones de dominicanos emigrados, muchos en vulnerabilidad

                                                Por Juan Bolívar Díaz

           Sólo el creciente sentimiento anti haitiano, que en muchos llega a la irracionalidad, puede explicar que la República Dominicana rechace de plano el Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular ponderado durante dos años y aprobado por el 93 por ciento de los Estados que integran las Naciones Unidas, incluyendo a todos los de América Latina y el Caribe.

Los efectos serán contraproducentes, ya que el pacto busca la solidaridad internacional con un “enfoque integral del fenómeno de las migraciones” partiendo de que “ningún país puede encarar los retos de este fenómeno mundial y aprovechar sus oportunidades en solitario”, sobre todo porque RD es tres veces más una nación de emigrantes que de inmigrantes.

Declaración de Nueva York

Tal como reconoce el gobierno dominicano en el comunicado que rechaza el pacto y hasta asistir a la conferencia intergubernamental del 10 y 11 de diciembre en Marruecos, su origen está en la “Declaración de Nueva York” sobre refugiados y migrantes adoptada por la Asamblea General de la ONU en septiembre del 2016, “como respuesta a los grandes desplazamientos de migrantes y refugiados que se estaba produciendo en diferentes partes del mundo”.

Sólo en ese año llegaron a Europa millón y medio de personas buscando refugiarse de la inseguridad y el hambre, cientos de miles fueron rescatados de naufragios, y 4 mil murieron en la travesía, cifra que se aproxima a los 15 mil hasta el 2018, convirtiendo el Mar Mediterráneo en un inmenso cementerio. Más de dos millones se han convertido en una enorme carga para Turquía, un millón 200 mil para El Líbano, otro millón para Egipto y 700 mil para Jordania. Recientemente se ha producido la marcha de miles de centroamericanos que atraviesan México intentado a toda costa llegar a Estados Unidos, y más de 100 mil haitianos se han desplazado a lugares tan lejanos como Brasil y Chile, todo lo cual configura una calamidad humana deplorada por el Papa Francisco y otras personalidades y entidades humanitarias que piden misericordiosa solidaridad.

Con soberanía nacional  

El pacto fue elaborado y discutido dos años por numerosos foros y consultas regionales atendiendo al mandato de un abordaje integral de los movimientos humanos y de la necesidad de fortalecer la cooperación global con énfasis en mecanismos para proteger las poblaciones migrantes. Si bien el instrumento se centra en las personas, partiendo de la universalidad y antigüedad de las migraciones, proclama que “los Estados tienen el derecho soberano a determinar su propia política migratoria y la prerrogativa de regular la migración dentro de su jurisdicción, de conformidad con el derecho internacional”.

Especifica que “Dentro de su jurisdicción soberana, los Estados podrán distinguir entre el estatus migratorio regular e irregular, incluso al decidir con qué medidas legislativas y normativas aplicarán el Pacto Mundial, teniendo en cuenta sus diferentes realidades, políticas y prioridades, y los requisitos para entrar, residir y trabajar en el país, de conformidad con el derecho internacional”. En su preámbulo deja claro que es “un marco de cooperación no vinculante jurídicamente”, buscando la cooperación global para “mitigar los factores adversos y estructurales que impiden que las personas puedan labrarse y mantener medios de vida sostenibles en sus países de origen”. Pretende reducir los riesgos y vulnerabilidades que enfrentan los migrantes.

Un resumen de sus 23 objetivos se encuentra en la página 7 del Pacto par la Migración Segura, Ordenada y Regular, detallados luego hasta la página 36 de las 39 que lo integran, sin que se encuentre ningún precepto que ate a los Estados, a no ser los tratados internacionales ya suscritos que garantizan los derechos humanos de todas las personas, incluyendo a migrantes y refugiados.

Ambiente muy contaminado

Los desbordamientos migratorios, en muchos casos derivados de legados históricos de explotación y depredación colonialista, de guerras y catástrofes, han contaminado las relaciones internacionales y generado nacionalismos y xenofobia en múltiples países. La República Dominicana no ha escapado de la emergencia de grupos ultranacionalistas que exacerban el rechazo a las migraciones, con desprecio, racismo  y odios, que han sido rechazados no sólo por el Papa Francisco, sino también por estadistas de la Unión Europea y entidades universales.

En el país el sentimiento antihaitiano está alcanzando niveles preocupantes, y se manifiesta hasta en amenazas de muerte, o en irrupciones como la de la noche del miércoles cuando un grupo vociferante impidió la celebración en la Biblioteca Nacional de un panel que abordaría con múltiples voces los problemas de las migraciones.

Los ultranacionalistas son pequeños grupos, pero han logrado inocular el desprecio a los migrantes en amplios segmentos nacionales, incluyendo a gran proporción de los funcionarios, legisladores, políticos y comunicadores que rechazaron el Pacto Mundial sobre Migración sin siquiera conocerlo, algunos convirtiéndolo en una amenaza contra la soberanía nacional y un advenimiento de su temida “fusión de la nación dominicana con la haitiana”, y repitiendo la utilización histórica del anti haitianismo como recurso político.

Aunque la cancillería dominicana participó del proceso de discusión del pacto, la algarabía que produjo el anuncio de su inminente aprobación, llevó al gobierno a decidir que no lo ratificará ni asistirá a la conferencia de la ONU la próxima semana, tras fallar al no haber informado con anticipación de sus objetivos y de su condición no vinculante.

En el ridículo internacional

            Serán contraproducentes los efectos de Adherir el país a los Estados Unidos de Donald Trump, como los únicos de todo el continente americano en rechazar el Pacto Mundial, junto a otras doce naciones no emisoras de emigrantes: Austria, Australia, Italia, Israel, Suiza,  República Checa,  Eslovaquia, Hungría, Polonia, Bulgaria, Estonia y Eslovenia.

En muchos lugares del mundo se reirán de la RD que ha enviado al exterior más de dos millones de nacionales en el último medio siglo, gran parte de ellos inmigrantes irregulares y cientos de miles en condición de vulnerabilidad por políticas anti-inmigrantes, como las promovidas por el presidente Trump, que de alcanzar sus metas, implicaría la deportación de decenas de miles de dominicanos. Es por demás injusto que no se piense en esa diáspora dominicana que envía al país más de 6 mil millones de dólares anuales, que se distribuyen en las capas pobres y medias bajas, y son sustento de la estabilidad y el crecimiento económico del país.

El Dominican Center for Social Justice, con sede en Nueva York, acaba de publicar un informe basado en datos censales de Estados Unidos, de la Oficina de Estadística de las Comunidades Europeas, de España, Chile y Argentina, así como de estimados del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU que cuantifican sobre 2 millones y medio los emigrantes dominicanos y sus descendientes, en decenas de países.

Con un crecimiento anual de 8.8 por ciento en los últimos años, los emigrantes dominicanos y sus descendientes serían hoy 2 millones 503 mil 851, el 84 por ciento, 2 millones 93 mil en América del Norte, 11 por ciento, 267 mil en Europa, 91 mil en el Caribe, con países como Curazao y Dominica, donde los dominicanos han llegado al 20 por ciento de sus habitantes.

Como la Encuesta Nacional de Inmigrantes del Estado Dominicano del 2017 estableció en 750 mil los extranjeros y sus descendientes radicados en el país, 497, mil 825 inmigrantes haitianos, hay que convenir que República Dominicana es por lo menos tres veces más emisor que receptor de migrantes. No le corresponde ubicarse en el 7 por ciento de los 194 Estados de la ONU que han rechazado el pacto a proclamarse la próxima semana.

 

Objetivos para la migración segura, ordenada y regular

 

1.   Recopilar y utilizar datos exactos y desglosados para formular políticas con base empírica

2.   Minimizar los factores adversos y estructurales que obligan a las personas a abandonar su país de origen

3.   Proporcionar información exacta y oportuna en todas las etapas de la migración

4.   Velar por que todos los migrantes tengan pruebas de su identidad jurídica y documentación adecuada

5.   Aumentar la disponibilidad y flexibilidad de las vías de migración regular

6.   Facilitar la contratación equitativa y ética y salvaguardar las condiciones que garantizan el trabajo decente

7.   Abordar y reducir las vulnerabilidades en la migración

8.   Salvar vidas y emprender iniciativas internacionales coordinadas sobre los migrantes desaparecidos

9.   Reforzar la respuesta transnacional al tráfico ilícito de migrantes

10.  Prevenir, combatir y erradicar la trata de personas en el contexto de la migración internacional

11.  Gestionar las fronteras de manera integrada, segura y coordinada

12.  Aumentar la certidumbre y previsibilidad de los procedimientos migratorios para la adecuada verificación de antecedentes, evaluación y derivación

13.  Utilizar la detención de migrantes solo como último recurso y buscar otras alternativas

14.  Mejorar la protección, asistencia y cooperación consulares a lo largo de todo el ciclo migratorio

15.  Proporcionar a los migrantes acceso a servicios básicos

16.  Empoderar a los migrantes y las sociedades para lograr la plena inclusión y la cohesión social

17.  Eliminar todas las formas de discriminación y promover un discurso público con base empírica para modificar las percepciones de la migración

18.  Invertir en el desarrollo de aptitudes y facilitar el reconocimiento mutuo de aptitudes, cualificaciones y competencias

19.  Crear las condiciones necesarias para que los migrantes y las diásporas puedan contribuir plenamente al desarrollo sostenible en todos los países

20.  Promover transferencias de remesas más rápidas, seguras y económicas y fomentar la inclusión financiera de los migrantes

21.  Colaborar para facilitar el regreso y la readmisión en condiciones de seguridad y dignidad, así como la reintegración sostenible

22.  Establecer mecanismos para la portabilidad de la seguridad social y las prestaciones adquiridas

23.  Fortalecer la cooperación internacional y las alianzas mundiales para la migración segura, ordenada y regular

Página 7 del Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular

                    

 

 

 

 

Deben limitar la corrupción e impunidad para recuperar la confianza en la política

24_11_2018 HOY_SABADO_241118_ El País11 A

El Latinobarómetro 2018 acaba de ratificar la progresiva caída de la confianza de los dominicanos en los partidos, el Estado y la democracia, así como en su futuro inmediato, ya que más de la mitad confiesan que quieren irse del país, empatados con los venezolanos

                                                Por Juan Bolívar Díaz

Los expertos en ciencias sociales deberán centrar su atención en la vertiginosa caída que registra la confianza de los dominicanos en las instituciones políticas y estatales, mayor que en la región, y en el futuro del país, pues ya pasan de la mitad los que confiesan que quisieran emigrar, con el agravante de que las fronteras de la migración se están cerrando progresivamente.

Hay quienes apuntan a la alta tasa de percepción de la corrupción, de la impunidad y la inseguridad, así como a la desigualdad, como causas eficientes de la cada vez menor credibilidad en las instituciones estatales y la actividad política, demasiado concentrada en agrias disputas que corroen los partidos y relegan las soluciones de los problemas fundamentales.

El último Latinobarómetro

La opinión pública nacional parece haber preferido ignorar los resultados del último estudio de opinión pública Latinobarómetro, publicado hace dos semanas, que muestra una caída alarmante de la confianza de los dominicanos en las instituciones estatales y especialmente en los partidos políticos y la democracia, así como también la acentuada tendencia a tratar de huir de la realidad del país.

La acreditada encuesta, basada en 20 mil entrevistas en 18 países latinoamericanos, viene evidenciando la crisis de credibilidad en la política en toda la región, en los últimos años, pero en el caso dominicano se ha acentuado alarmantemente, para registrar la peor puntuación con apenas 14 por ciento de confianza, con caída de 7 puntos en relación al año anterior. La última Gallup-HOY, publicada en octubre ya había marcado un muy bajo 23 por ciento.

El apoyo de los dominicanos a su democracia cayó de 60 a 44 por ciento entre el Latinobarómetro del 2016 y el del 2018, y diez puntos en el último año, siendo la primera vez que se sitúa por debajo del 50 por ciento, cuando en el 2004 estaba en 65 por ciento. Aunque todavía el 62 por ciento cree que la democracia es el mejor sistema de gobierno, con un 18 por ciento que prefiere la autocracia, un preocupante 29 por ciento dice que le da lo mismo cualquier modelo.

La Gallup-HOY de octubre ya había mostrado una alta incertidumbre en relación a las preferencias para las elecciones del 2020. En el Latinobarómetro el 35 por ciento de los dominicanos no identifica por qué partido votaría si lo pusieran a escoger ahora mismo. Más de la mitad, 55 por ciento, estima que la democracia dominicana tiene “grandes problemas”, con otro 20 por ciento que le atribuye “pequeños problemas”.

Poca confianza al futuro

Un resultado que debería disparar la preocupación del liderazgo nacional es que en este Latinobarómetro los dominicanos empatan con los venezolanos en proporción de los que se quieren marchar del país, con un 53 por ciento de la población total, 11 puntos más que en el 2017, liderando los 18 países del estudio. Otra investigación regional del año pasado, el Barómetro de las Américas, arrojó 42 por ciento, y cuatro años atrás, en el 2014, sólo 29 por ciento, 23 puntos menos que ahora. Y lo peor es que en la franja juvenil los que no confían en el país para vivir alcanzan tasas de hasta 60 por ciento. Esa baja expectativa es coherente con la cada vez más diagnosticada ausencia de los jóvenes de las actividades políticas.

Es más relevante el creciente incremento de los que quisieran huir por dos razones fundamentales, la primera es la persistente información de que  RD es de los países de mayor crecimiento económico del mundo, y porque la preferencia por la migración se produce en medio de un clima universal de rechazo a los inmigrantes, incluyendo la abrumadora denuncia sobre ingreso de los haitianos, y las crecientes barreras en Estados Unidos y Europa, destino de la mayor parte de cerca de dos millones de dominicanos que emigraron en las últimas seis décadas.

La situación se complica cuando se advierte que la escasa confianza no es sólo en los partidos, sino también en las principales instituciones del Estado, con 20 por ciento en el poder legislativo, 21 en el judicial y 22 por ciento en el gobierno. Y con un abrumador 84 por ciento que manifiesta su convicción de que se gobierna para beneficio de pocos, 9 puntos por encima del promedio regional. Son peores resultados que en la Gallup-HOY donde la confianza en el gobierno alcanzaba el 38 por ciento, en la justicia el 31 y el 28 por ciento en el Congreso.

Inseguridad e impunidad

            No es tan difícil encontrar explicaciones en la desconfianza manifiesta en las instituciones del Estado y en el futuro del país, pues sólo hay que verificar en las encuestas las preocupaciones que expresa la población dominicana, dominando el empleo, con 32 por ciento de los jóvenes desempleados, además del costo de la vida,  inseguridad ciudadana, corrupción y la impunidad.

Para recuperar la confianza en los órganos del Estado y los partidos será fundamental desmontar el andamiaje de malversación, corrupción, clientelismo y rentismo en que se fundamenta el accionar partidista y especialmente de los que alcanzan el gobierno para prolongarse en el mismo. Lo advierten todas las investigaciones, los estudios y pronunciamientos de los organismos internacionales y hasta los diplomáticos de las naciones desarrolladas.

Esta misma semana la recién llegada embajadora de Estados Unidos, Robin Bernstein, siguió los pasos de sus antecesores planteando en un discurso escrito que “el imperio de la ley y tolerancia cero hacia la corrupción son esenciales para seguir atrayendo la inversión norteamericana”. Llegó a decir que su gobierno trabaja con el dominicano para desarrollar procedimientos de compras y contrataciones.

En el Latinobarómetro el 77 por ciento de los dominicanos consideró que la corrupción está en aumento, en encuestas nacionales pasa del 80, mientras se generaliza la percepción de que es incentivada por todo un andamiaje de impunidad, montado sobre el control partidista de la justicia y del ministerio público. Con el agravante de que la generalización de la impunidad arriba incentiva la corrupción abajo que se expresa en asaltos, robos e inseguridad ciudadana.

Nada tiene solución

Con registros tan altos de malversación, como los que contiene el Indice de Competitividad Global del Foro Económico Mundial, entre los 10 mayores de 140 países, el país desaprovecha la oportunidad de traducir su crecimiento económico nominal en desarrollo humano, como han diagnosticado persistentemente los organismos internacionales, y las limitadas contribuciones de la minoría más afortunada para las que se gobierna, según la percepción del 84 por ciento, no permiten solucionar las graves carencias nacionales.

Los niveles de desigualdad son señalados entre los más altos de la región, con baja calidad del empleo, un 59 por ciento informal, RD se aproxima a la tercera década del segundo  milenio con la mitad de las viviendas sin agua potable dentro, con apagones todavía de hasta 8 horas diarias en la mitad del territorio, con elevadísimas tasas de mortalidad materno-infantil y de accidentes, y deplorable calidad de la educación y la salubridad general. Y el sistema de seguridad social en creciente incertidumbre.

El sistema político y los gobernantes se burlan persistentemente de las normativas constitucionales y legales e invierten más energías en discutir cómo lograr modificar una y otra vez la Constitución que en centrar su atención sobre los problemas que más preocupan a la población. Durante dos décadas se cifró esperanza de que una ley de partidos reduciría el tiempo y el costo de las campañas electorales, pero los límites establecidos en la Ley 33-18 de agosto pasado, ya están siendo violados sistemáticamente. Y pocos políticos reaccionan a las advertencias de las investigaciones sociales.

Oxfam: las democracias capturadas

La reconocida institución mundial Oxfam publicó la semana pasada su estudio “Democracias Capturadas”, donde se resalta que el 75 por ciento de la población latinoamericana tiene la convicción de que se gobierna para unos pocos grupos de privilegiados que han capturado el Estado y subordinado la democracia, y que el 65 por ciento muestra insatisfacción con el sistema democrático de la región más desigual del universo. Proclama que “sólo reduciendo la desigualdad tendremos más democracia”.

El estudio sostiene que el 1 por ciento de los latinoamericanos y caribeños concentra el 37 por ciento de la riqueza, cuatro puntos de incremento sobre el año 2000, y que el 20 por ciento más rico concentra el 45 por ciento de los ingresos, mientras el 20 por ciento más pobre apenas recibe el 6 por ciento de los ingresos.

Plantea también que las políticas fiscales en vez de reducir las desigualdades a menudo las incrementan, citando los casos de los países más pobres de la región, como RD, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Bolivia. Y que los grupos privilegiados dominantes han desarrollado una decena de mecanismos de control que les permiten “socializar los costos y privatizar las ganancias”.

La Coalición Democrática reta la sociedad y los partidos a desplazar al PLD del poder

17_11_2018 HOY_SABADO_171118_ El País11 ADiversas agrupaciones de ciudadanos presentan sus “Lineamientos Básicos para un gobierno de Regeneración Nacional y un Nuevo Modelo de Desarrollo”, procurando desplazar al PLD del poder o por lo menos reducir su total dominio del Estado  

                                                Por Juan Bolívar Díaz

Una amplia asamblea ciudadana formuló esta semana un reto a la sociedad y los partidos políticos de oposición para constituir una “Coalición Democrática” que para el 2020 desplace del poder al Partido de la Liberación Dominicana (PLD) o por lo menos reduzca su absoluto dominio de las instituciones del Estado.

Proclamaron la urgencia de una gran concertación para la “Regeneración Nacional” con una guerra total a la corrupción y la impunidad, rescatando la independencia de los poderes del Estado, planteando un nuevo modelo de desarrollo que garantice la sostenibilidad financiera y enfrente los graves problemas nacionales.

Coalición político-social

            La proclama realizada el domingo 11 en una asamblea constituida por unos 500 ciudadanos plantea la necesidad de sumar fuerzas políticas y sociales convencidos de que la nación “está sumida en una profunda crisis institucional y ética y que avanza hacia la insostenibilidad fiscal y el deterioro de nuestros débiles cimientos nacionales”.

La Coalición pretende crear una esperanza de regeneración nacional enfrentando “la excesiva concentración del poder en una corporación político-empresarial que ha generado un nivel de corrupción y descomposición sin precedente. “Nuestro objetivo es rescatar la institucionalidad democrática, fumigar el cuerpo social dominicano de la corrupción que lo carcome y proscribir la impunidad, así como ejecutar reformas que constituyan las bases de un nuevo modelo de desarrollo económico-social”, precisa el documento.

“Proclamamos la firme decisión de promover la conformación de una coalición para las elecciones del 2020, mediante una movilización social y política capaz de generar la sinergia suficiente para instaurar un gobierno de regeneración nacional y sembrar las bases de un nuevo modelo de desarrollo que garantice mayor equidad, participación, justicia e integridad”.

Tras recoger un amplio diagnóstico de la situación económico-social que coloca al país en los últimos escalones en todas las evaluaciones internacionales, con un crecimiento económico a base de endeudamiento, expresan la convicción de que “ningún partido político, por sí solo, puede producir los cambios que demanda la sociedad, ni vencer la inmensa maquinaria de dominio y manipulación del Estado que se nos ha impuesto, y que el cambio democrático sólo será posible con la confluencia y articulación de  amplios sectores políticos y sociales como los que se han expresado en el movimiento de la Marcha Verde contra la corrupción y la impunidad”.

Los Lineamientos Básicos

Los proponentes, que incluyen a decenas de ciudadanos, dirigentes y activistas de entidades sociales, y a tres grupos cívicos, el Movimiento Independiente de Rescate Democrático, el Congreso Cívico y Concertación por el Bien Común, consultaron durante seis meses en múltiples escenarios y ciudades del país con cientos de personas de todos los sectores sociales, hasta acordar  lo que denominan “Lineamientos Básicos por un Gobierno de Regeneración Nacional y un Nuevo Modelo de Desarrollo”.

Los lineamientos, resumidos en un cuadro anexo, contienen dos capítulos de 12 prioridades políticas e institucionales y 7 económicas y sociales, que seguirán abiertos a la discusión y al consenso con los más diversos sectores sociales y los partidos que han expresado interés en una concertación electoral. Advierten que “no se trata de un programa de gobierno, sino de lineamientos básicos concebidos con la mayor amplitud, para que puedan ser compartidos y canalicen una amplia y exitosa coalición política y social. No caben ahí más que los grandes propósitos, no las reivindicaciones grupales y puramente sectoriales”.

Al señalar una ruta de trabajo, indican que entre noviembre y enero tratarán de entregarlos a todas las instituciones de la sociedad civil y a ciudadanos relevantes, para llegar a los partidos políticos en febrero, cuando faltará un año para las elecciones municipales del 2020, que antecederán las congresuales y presidenciales.

No constituirán partido.

La proclama de la Coalición Democrática especifica que no son un movimiento antipartidos ni pretenden constituirse en uno más de los tantos registrados. “Con los bueyes existentes es que debemos tirar de la carreta nacional, con visión crítica para incentivarlos a fortalecer las prácticas democráticas y a recuperar la primacía de los fundamentos de la ciencia política”.

Dejan sentado que la Coalición no llega con partido ni precandidatos preferidos, pero tampoco excluye a ninguno que exprese voluntad de compartir sus planteamientos y demandas. “Renegamos del puritanismo, del sectarismo, de las exclusiones y de las ambiciones individuales, conscientes de que en todos los sectores políticos y sociales hay personas honorables y preocupadas por el devenir de la nación”, y todos quedan convocados a unir esfuerzos.

Especifican que no son portadores de un método predeterminado para elegir candidaturas para los comicios del 2020, conscientes de que ese puede ser uno de los escollos del proceso, por lo que se requerirá un gran despliegue de generosidad e integridad para alcanzar consensos o establecer mecanismos democráticos, con la selección de los mejores militantes partidarios, reforzados por cuadros de la sociedad civil y comunitaria.

Plantean que “Las candidaturas de dirigentes sociales y personalidades independientes serán necesarias para generar la sinergia que eleve infinitamente la Coalición Democrática y proyecten la convicción de que no está motorizada sólo por los intereses partidarios, sino de toda la sociedad, así como para amplificar la posibilidad de inserción y participación de segmentos sociales que desconfían de la política partidista”. Recuerdan que los estudios indican que una alta proporción de la población desconfía de los partidos y de la representación congresual, y a ellos tiene que dirigirse la convocatoria para poder vencer la corporación gobernante.

Reto al liderazgo político  

            Los lineamientos y la proclama, aprobados con entusiasmo por una selecta concurrencia de cientos de reconocidos dirigentes sociales, profesionales, empresarios, religiosos y comunitarios, constituyen un reto a los dirigentes de una oposición que se expresa en una docena de partidos reconocidos y otros tantos agrupamientos políticos, que en general reconocen la necesidad de candidaturas comunes para tratar de desplazar a los que han gobernado cinco de los últimos seis períodos, o por lo menos para reducir drásticamente su férreo control de todos los poderes del Estado, comenzando por el municipal y el congresual.

Relevan que el cambio que precisa la nación comienza por los gobiernos locales, y que la coyuntura del 2020 será propicia porque los funcionarios municipales serán electos primero. Tratarán de convencer al liderazgo político de que es mejor optar por un cargo municipal para establecer gestiones modelo que los impulsen, al igual ocupar una tribuna congresual para promover los cambios que requiere la nación y abrir posibilidades reales en los siguientes procesos electorales, y no seguir compitiendo con enormes desventajas contra partidos que abusan del poder estatal en las campañas electorales.

La Asamblea de proclama de la Coalición Democrática eligió una Coordinación Nacional, que a su vez se dará un Equipo Ejecutivo, la cual podrá ser ampliada en la medida en que se sumen otros sectores sociales. Entre ellos profesionales reconocidos como Fernando Henríquez, Luis Scheker Apolinar Veloz, José Rijo, María Fernanda López, Pedro Pablo Yermenos, Alba Reyes,  Rafael Toribio, César Pérez, Milly Pérez, Luis Eduardo Tonos, Natalia Mármol, Wilfredo Lozano, Manuel Robles, Radhamés García, Jhonatan Liriano, Altagracia Salazar, Alejandro Pichardo, Ramón Colombo, Víctor Castro y José Dunker. También Mario Fernández, Rafael Chaljub, Vielka Polanco, Yeicy Donastorg, Paula Disla, Franiel Genao, Francisco Torres, Brinella Fernández, Homero Figueroa, Henry Veras, Olaya Dotel, Pedro Figueroa, Gerardo Peralta, Tanca Valois, Aulio Collado, María Guzmán, Tonny Tavárez, Jimmy García Saviñón, Cuqui Torres, Fermín Alvarez y Juan Bolívar Díaz.

___________________________________________________________________________’   Lineamientos Básicos para un gobierno de Regeneración Nacional *

1.- Políticos e institucionales

1.1.- Reformas políticas e institucionales para restablecer la democracia y la independencia de los poderes del Estado, de los órganos de control, defensoría del pueblo y las superintendencias

1.2.- Declarar la guerra total a la corrupción y la impunidad, con revisión de las medidas preventivas y buscando crear una comisión internacional para combatirlas, como en Centroamérica

1.3.- Programa efectivo contra la delincuencia, la criminalidad y la violencia de género para garantizar la seguridad ciudadana, con participación de toda la sociedad

1.4.- Políticas efectivas de control de la inmigración, con estricto cumplimiento de las leyes, comenzando por sancionar y eliminar el tráfico humano en la frontera

1.5.- Fortalecer la descentralización y el carácter subsidiario de los ayuntamientos, cumpliendo la Ley de Municipios, con controles para eliminar el clientelismo y la hipertrofia administrativa

1.6.- Dar seguimiento a la reglamentación de Ley de Partidos, apoyando sus aportes y buscando modificar los aspectos que violen derechos constitucionales y democráticos

1.7.- Inmediata adecuación de la Ley Electoral al marco constitucional para garantizar los derechos a elegir y ser elegido libremente, con transparencia y competencia equitativa

1.8.- Aprobar la Ley de Participación Social para promover la organización de la ciudadanía en todos los sectores

1.9.- Garantizar la honorabilidad de la función pública, cumpliendo las leyes que la norman, reduciendo la hipertrofia administrativa, eliminando organismos inoperantes y redundantes

1.10.- Dar renovado impulso a la protección del medio ambiente con amplia participación social, aprobando la Ley de Ordenamiento Territorial y reduciendo las vulnerabilidades

1.11.- Eliminar todo tipo de discriminación, con especial promoción de todos los derechos de las mujeres, niños, niñas, adolescentes, personas mayores y discapacitadas

1.12.- Proclamar el imperio de las leyes y poner en plena vigencia la de Estrategia Nacional de Desarrollo

2.- Prioridades Económicas y Sociales

2.1.- Concertar los pactos fiscal y eléctrico y la Ley de Responsabilidad Fiscal, aplicar las leyes de administración financiera por la calidad del gasto público y promover un sistema tributario justo

2.2.- Rescatar la salubridad del colapso, con mayor inversión para garantizar servicios de calidad y realizar las reformas que demanda el Sistema de Seguridad Social

2.3.- Orientar la inversión en educación al mejoramiento de la calidad, a lo técnico-profesional, promoviendo la cultura nacional y las capacidades artísticas y deportivas

2.4.- Promover nuevo modelo de crecimiento que potencie a los sectores productivos y auspicie la libre competencia y la productividad y para incrementar la seguridad alimenticia y  exportaciones

2.5.- Afrontar el caos y el elevado costo del transporte urbano e interurbano, potenciando su colectivización

2.6.- Mejora masiva de las viviendas y construcción de nuevas de carácter social, incentivando la concertación público-privada y con la comunidad

2.7.- Fortalecer las políticas sociales para eliminar la indigencia y reducir efectivamente la pobreza en que subsiste alrededor del 40% de la población                    

* Resumidos por JBD

La prolongación de la lucha interna eleva la vulnerabilidad del PLD

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La encarnizada lucha por el liderazgo y la candidatura presidencial del PLD y la acumulación de problemas nacionales y de grandes insatisfacciones abren perspectivas para un cambio político en el 2020 si la oposición logra sintonizar con la ciudadanía

                                                Por Juan Bolívar Díaz

Todo parece indicar que la encarnizada lucha entre el presidente Danilo Medina y el expresidente Leonel Fernández por el liderazgo y la candidatura presidencial del Partido de la Liberación Dominicana para el 2020 se prolongará por tiempo aún indefinido incrementando la vulnerabilidad de su dominio político y poniendo en riesgo su unidad.

Las grandes insatisfacciones nacionales estallan cada vez más en las calles, pero la dispersión de la oposición dificulta romper la percepción de que no es posible desplazar al peledeísmo del poder por los niveles de controles políticos, institucionales y sociales que le han permitido gobernar por cuatro períodos consecutivos.

Todos dependen de Danilo

            Es cada vez más visible que en el PLD todos dependen de la decisión que tome el presidente Danilo Medina sobre si acatará el límite constitucional que él mismo se autoimpuso en un pacto interno y juramento ante la nación para justificar una reforma constitucional que le permitió reelegirse en el 2016.

Como el mismo Medina dijo a mediados de agosto, sería en marzo cuando comunicará su decisión, que adelantó ya tiene adoptada, de si optará por otro período gubernamental, aunque en un segundo momento habló también de julio, lo que podría prolongar aún más la incertidumbre en su partido, mientras su contrincante sigue repasando la geografía nacional en su empeño por retornar al poder.

La prolongación de la indefinición de Medina sería letal para los precandidatos alternativos que esperan ganar su apoyo para intentar competir con el presidente del partido, que aparece líder en las encuestas tanto en el universo de los electores como entre los que confiesan su preferencia por el PLD, apenas con Francisco Domínguez Brito superando el 2 por ciento de las preferencias en encuestas como la de Gallup para HOY.

Es relevante que después de los dos mayores líderes peledeistas, que han gobernado cinco de los últimos seis períodos, quien aparece con mayores preferencias en todas las encuestas es la vicepresidenta Margarita Cedeño, generalmente ignorada en un partido donde el machismo parece lejos de haberse batido en retirada. Si pensaran en una candidatura alternativa de transacción ella debería ser la primera a ser tomada en cuenta, aunque muchos creen que no le beneficia su condición de esposa de Leonel Fernández, aunque podría sobrarle personalidad para actuar con suficiente independencia.

Tremendo círculo vicioso

            La lucha grupal en el PLD, que ya se expande por todos sus niveles y alcanza límites de altos riesgos, ha caído en un tremendo círculo vicioso por el rechazo mutuo entre danilistas y leonelistas. Los primeros acarician la ilusión de encontrar una brecha que permita otra reforma constitucional para anular el impedimento del actual presidente para volver a postularse. Pero para eso lo primero sería convencer a unos 42 legisladores peledeístas firmemente comprometidos con Leonel, como quedó demostrado en más de un año de lucha de los danilistas por imponer el padrón abierto para elegir los candidatos. Si lo lograran todavía les faltaría buscarse una veintena de votos en la oposición política.

Hay quienes están convencidos de que el poder presidencial lo puede todo, pero lo del padrón abierto demostró, en la Cámara de Diputados, que tiene límites en las actuales circunstancias. Si Danilo no es rehabilitado para la candidatura, los peledeístas seguirán prefiriendo a Fernández, como mejor garantía de prolongarse en el disfrute del poder.

Los empeños por rehabilitar a Medina chocan con un rechazo tan grande que se ha extendido hasta el 71 por ciento de la población en la encuesta Gallup-HOY publicada en octubre, en incremento, ya que en febrero era 67 por ciento. Incluyó al 57 por ciento de los que se confesaron peledeístas. Aún cuando el 80 por ciento dijo creer que el presidente persigue continuar. Es cierto que en el 2015 pudo reformar la Constitución, pero la Gallup-HOY de septiembre del 2014 arrojaba un 66 por ciento que la favorecía. En la encuesta ASISA de septiembre los opuestos a otra reforma constitucional reeleccionista alcanzaron el 75 por ciento.

Aferrados a la ilusión

La cultura continuista nacional y las 39 reformas de la Constitución, las últimas 4 a partir de 1994 relacionadas con la reelección presidencial, más el arraigo de la creencia de que el presidencialismo lo puede todo, podría mantener la ilusión de que tarde o temprano se impondrá el continuismo y prolongar el tiempo en que Danilo anuncie su decisión final, si para marzo no ha cambiado la correlación de las fuerzas internas.

Los entusiastas promotores del continuismo de Danilo se ilusionan tanto, que a falta de ingredientes nacionales que los alienten, se han entusiasmado con “el extraordinario éxito de la histórica visita” del mandatario a China. La enorme propaganda desarrollada al respecto no será suficiente para cambiar las perspectivas en términos objetivos y tendrán que buscarse un palo que derribe a Leonel y le quite el apoyo del 40 por ciento de los legisladores del partido morado.

La alta tensión alcanzada por la rivalidad peledeísta es un factor que dificulta la imposición, pues ambos sectores son conscientes de que, aún con las debilidades de la oposición política, se necesitan mutuamente para seguir predominando cualquiera que sea el candidato. Pero además crece el número de los que entienden que será necesario un nuevo pacto interno para mantener la unidad y evitar los riesgos de perder tanto poder acumulado.

Las perspectivas no indican una pronta superación de la contienda, en tanto no emerja una alternativa opositora fuerte que los sacuda y permita ganar terreno a los partidarios de las negociaciones, algunos conscientes de que los grandes partidos se dividen generalmente en las luchas por las candidaturas presidenciales y que las divisiones no dan preaviso de fecha ni circunstancias. Los ejemplos sobren a nivel internacional y aquí los perredeístas se pelearon durante tres décadas, en el poder y en la oposición y lograban ponerse de acuerdo, hasta que se les agotó la pista y el más antiguo partido nacional cayó de una elección a otra del 47 al 5 por ciento del sufragio.

Retos para la oposición

La prolongación y posible profundización de la lucha intra PLD abre perspectivas para la oposición política, sobre todo cuando crecen las manifestaciones de insatisfacción y hastío por  la gestión gubernamental, que ya no solo se expresa en la Marcha Verde, sino que paralizó recientemente casi todas las 14 provincias del Cibao.

El acuerdo con que los aspirantes a la candidatura presidencial del principal partido opositor, el Revolucionario Moderno (PRM), llegan a la reunión de su Comité Nacional de mañana domingo, para la ratificación del voto interno para elegir sus candidatos, constituye un aliento y sería un segundo éxito después de haber renovado su dirigencia en todo el país en base a un nuevo padrón que no ha sido objeto de la menor impugnación.

Pero tanto el PRM como los demás partidos de oposición tendrán que convencerse de que ninguno por sí solo, y tal vez ni todos juntos, podrán vencer la inmensa maquinaria de poder montada por el PLD, a menos que consigan desatar fuerzas sociales latentes. Tienen a su favor un creciente movimiento desde la sociedad civil que trata de convertir en fuerza política-electoral las energías manifestadas en la Marcha Verde contra la corrupción y la impunidad. Una convergencia de grupos y ciudadanos relevantes en las luchas democráticas tiene una prueba en la asamblea que han convocado para mañana domingo para proclamar la necesidad de una “Coalición por la Regeneración Nacional y un Nuevo Modelo de Desarrollo Económico Social”.

El primer gran reto que tendría por delante esa movilización social es conseguir restaurar y profundizar la unidad de acción que mantuvieron durante dos años una decena de partidos, cuyo primer objetivo era presionar por cambios en el régimen electoral que pongan límites al abuso del Estado, en lo que los peledeístas tienen máster y doctorado.

El PLD no es invencible

La oposición tiene que romper el mito de que el PLD es invencible, por más fuerzas y dominación que haya acumulado, recordando que así era el reformismo balaguerista en 1978, con toda su manipulación política de las Fuerzas Armadas y la Policía que ahora ya no es posible,  y terminó desplazado por una conjunción político-social alentada por el hastío, la corrupción y los abusos antidemocráticos.

Tendrían que apelar al liderazgo social para vencer la inercia y la escasa credibilidad de la ciudadanía dominicana en los partidos, sólo 23 por ciento en la última Gallup-HOY, 20 por ciento en el Barómetro de las Américas y 15 por ciento en el Latino-barómetro. Mientras la última encuesta MarkPenn-SIN indicaba en agosto que el 59 por ciento de los dominicanos se confesaba sin vínculos partidarios.

La oposición tendría que aprovechar los meses que quedan de desconcierto en el PLD, sin contar con que pueda terminar en división, elevando al máximo su oposición a otra reforma constitucional reeleccionista y su exigencia de reformas electorales, y prepararse para explotar el hecho de que la más posible alternativa peledeísta, Leonel Fernández, tiene la más alta tasa de rechazo entre los presidenciables del país y que llegaría a la candidatura impulsado y lastrado por varios de los mayores corruptos del partido dominante.

Falta mucho para que el PLD logre salir de su agobiante Torre de Babel

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Leonel Fernández salió reducido de la reunión del Comité Central del PLD y Danilo Medina ganó una vuelta, pero le falta mucho para vencer la resistencia de su antagonista, lo que sólo sería posible con otra reforma constitucional reeleccionista

                                                Por Juan Bolívar Díaz

            Si algo quedó claro para quienes se disputan el control del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) con miras a la candidatura presidencial del 2020, es que los dos sectores enfrentados reconocen que se necesitan mutuamente, cualquiera que predomine, para no arriesgar la unidad y su férreo control del poder estatal, político y social.

Tal como se preveía, el expresidente salió reducido de la reunión del Comité Central del PLD, evadiendo la confrontación para mantenerse en la contienda, dejando evidente que su afán por la candidatura presidencial sólo podrá ser liquidado por un golpe demoledor que abra paso a una reforma constitucional para que el presidente pueda buscar otra reelección.

Leonel: casi un auto gol

El resultado favorece al presidente Medina, pero no define el torneo, luciendo más bien un tente en pies para ganar tiempo, porque Leonel evadió a último momento la confrontación, confiriéndose un auto gol, que pudo haber sido menos significativo si no hubiera publicado su artículo de la víspera, donde planteaba que en la reunión estaría en juego la vigencia de la Constitución y el Estado de Derecho.

Las partes negociaron porque admiten sus respectivas fuerzas y no quieren arriesgar una confrontación final que los distancie definitivamente, lo que implica un reconocimiento de que cualquiera que prevalezca, sobre todo Fernández, necesitará del otro para mantener el extremo de dominación política y social que han impuesto desde el poder y que estará sometido a prueba de hastío y cansancio en los próximos comicios.

Los peledeístas siguen demostrando su profundo amor al poder y disposición de evadir peleas internas definitivas, y aunque menosprecian las posibilidades de la oposición, parecen conscientes del desgaste generado por cuatro períodos consecutivos de gobierno y cinco de los últimos seis, con crecientes dificultades para mantener la estabilidad fiscal y ante una profunda insatisfacción mostrada por la Marcha Verde y la paralización esta misma semana de las 14 provincias del Cibao, sin un contundente brazo convocante.

Era obvio que el danilismo controla el Comité Central, al igual que el Comité Político, en proporciones tan altas que pudieron economizarse el año y medio que llevan batallando por imponer la votación universal. Al mantenerse todo el tiempo en movimiento, al frente del partido, Leonel Fernández ha encarecido el golpe contundente, sobre todo cuando todas las encuestas siguen mostrándolo como fuerte contendiente entre los peledeístas y en el universo.

Un conato de reunión

La sesión del sábado 27 fue tan breve que más bien pareció un conato, pues arreglos de último minuto permitieron al presidente del partido presentar su capitulación al rígido rechazo que había mantenido hasta horas antes a la aprobación del método de padrón abierto, o universal para la elección de sus candidaturas. Se sometió a votación una fórmula sin que ningún sector, ni los escasos dispuestos a presentar alternativa, tuviera ni tiempo para pedir que se les escuchara, como deploró Paíno Abréu Collado quien, junto a Melanio Paredes, encabeza un núcleo que se define como “Corriente Institucional” del PLD.

Horas antes, los sectores enfrentados decidieron pactar una tregua, con Leonel cediendo terreno al aceptar el padrón abierto. El mismo leería el acuerdo de tres puntos: el CC aprueba el padrón de la JCE para elegir los candidatos; que una comisión del Comité Político redacte la “adecuación de los estatutos del PLD a la Ley 33.18”; y “que los nuevos estatutos, luego de su adecuación a la ley 33-18, sean RATIFICADOS por la Asamblea de Delegados del partido…”

Melanio Paredes lo calificaría como “una obra de teatro, o una farsa débil y pasajera”, que en realidad no honra la institucionalidad partidista. Primero porque los estatutos no están en contradicción con la ley, puesto que ya establecían uno de los métodos de elección que ésta instituye, y segundo porque los mismos instituyen que es al Congreso del partido a quien corresponde su aprobación. Para optar por otro método de elección, de los previstos en la ley, se imponía abrir los estatutos, es decir modificarlos.

Torre de Babel peledeísta

Lo de “farsa débil y pasajera” quedó evidente pocas horas después del acuerdo, cuando las partes enfrentadas comenzaron a interpretarlos, con suficientes subjetividades para evidenciar que los peledeístas están atrapados en una confusión de lenguas como la derivada de la bíblica Torre de Babel, y que el acuerdo en realidad fue una tregua cada sector buscando ganar tiempo para abrirse senderos más seguros. Leonel buscaba restarle impacto a su tropiezo, aduciendo que el PLD salió más fortalecido porque la fórmula aprobada “salva la Constitucionalidad”.

Para el expresidente, según declaró el día siguiente, lo acordado implica que en la elección de los candidatos votarían todos los peledeístas más los ciudadanos que no estén inscritos en otros partidos, que es el padrón semiabierto, pero lo que el leyó es “primarias abiertas y simultáneas con el padrón de la Junta Central Electoral”, como indica la ley 33-18. Es toda la ciudadanía, sin discriminar sobre inscripción partidaria.

Por otro lado, el secretario general Reinaldo Pared Pérez, quien fuera de los negociadores de último momento para la fórmula transaccional, la ignoraba parcialmente al planear que las primarias abiertas están al margen de los otros dos puntos, por lo que no necesitan ratificación alguna, en lo que se abanderaron otros dirigentes partidistas y legisladores, pero motivo una reacción adversa del notable leonelista, y miembro del Comité Político, Franklin Almeyda.

La opción de las primarias abiertas fue formalmente llevada a la JCE sin aplacar la diversidad de lenguas entre los dirigentes del partido gobernante, indicando que las contradicciones superan los niveles de la racionalidad.

Aliento al reeleccionismo

El danilismo no pudo aplastar a Leonel, como algunos interpretan, pero le redujo los bonos políticos que traía en incremento. Y al igual que ocurrió a mediados de agosto con la promulgación de la Ley de Partidos 33-18, que remitió a los órganos directivos la posibilidad de instituir el padrón abierto en la elección de candidatos, hubo aliento entre los que apuestan a la imposición de otra reforma constitucional para una nueva reelección presidencial y aumentó el pesimismo entre quienes no la favorecen pero temen la imposición de la voluntad presidencial.

De inmediato la diputada Miriam Cabral, una fuerte dirigente estrechamente vinculada al presidente Medina, dijo que todavía no le había llegado un proyecto para convocar la asamblea revisora de la Constitución, pero la aprobaría tan pronto ocurriera. Mientras su colega Elpidio Báez fue más específico, indicando que se barajan tres opciones: convocar la asamblea para volver a unir en una sola jornada las elecciones municipales con las presidenciales y congresualesy por ahí colar la reelección; una simple reforma para  que Medina pueda repostularse a partir del 2024; y simplemente eliminar desde ya la restricción constitucional, manifestando su preferencia por esta última por su efecto inmediato.

Aunque Leonel evadió la confrontación total, el danilismo ganó puntos también al reafirmarlo como alguien “que canta como gallo, pero pone como gallina”, frase con la que ya se le estigmatizó en el 2015, cuando dos días después de un discurso de fuerte confrontación, en el que llegó a definir a Danilo como el Trujillo del siglo 21, firmó su capitulación para que el mandatario pudiera reformar la Constitución y optar por la reelección.

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Falta mucho juego para el desenlace

La transacción en la reunión de los 607 del Comité Central y la continuación de las confrontaciones grupales, indican que lo del sábado 27 fue un partido ganado por el danilismo, pero que falta mucho juego para determinar el campeón entre los dos equipos contendientes del torneo. Los demás fueron ignorados en la transacción, y ni siquiera le dieron un turno de emergentes para empezar a romper el virtual empate.

Obviamente que el danilismo presidencialista mostró sus ventajas, pero también se reafirmó que “sólo Danilo frena a Leonel”, lo que no ocurrirá por completo sin una previa reforma constitucional que habilite al presidente para buscar la candidatura y otra reelección, lo que genera fuertes resistencias por ya haberse dado y en forma muy cuestionada hace solo tres años, con un pacto en el Comité Político y un juramento público de que sería el último período.  Esta semana la Fundación Institucionalidad lo recordó volviendo a advertir sobre el costo político que implicaría un nuevo intento.

Hasta las encuestas del danilismo indican la fuerza que mantiene Leonel en un partido que llevó al poder por tres períodos y que fue clave para el relevo de Medina desde el 2012. Es la razón por la que han invertido tanto para declinar la elección de las candidaturas al universo ciudadano, y por la que volvieron a transar cuando una gran mayoría del comité central podía simplemente derrotarlo.

Sin un golpe contundente Leonel seguirá manteniendo la lealtad de la mayoría de los 42 legisladores de su partido que lo siguen, haciendo muy difícil lograr los dos tercios para la reforma constitucional. Y aún con todos los legisladores del PLD, todavía habría que buscar o comprar casi una veintena en la oposición. Aquí nada es imposible para el exacerbado presidencialismo y la cultura continuista, pero esta vez no luce nada fácil y el desgaste del presidente Medina y del PLD podría continuar, como han marcado las encuestas.

El presidencialismo danilista buscará hoy la reducción de Leonel en el PLD

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Se da por hecho que la fuerza del presidente Danilo Medina hará aprobar hoy la votación universal para elegir el candidato presidencial abriendo brecha al continuismo a riesgo de división interna, y como expresión de la miseria institucional del sistema político                                                                  

Por Juan Bolívar Díaz

La fuerza del presidencialismo juega hoy la integridad del Partido de la Liberación Dominicana con la decisión de su Comité Central (CC) de imponer el voto universal ciudadano en la elección por lo menos del candidato presidencial en base a la recién promulgada Ley de Partidos impugnada de inconstitucionalidad.

Se persigue un fuerte golpe para iniciar la liquidación del liderazgo del expresidente Leonel Fernández y su ambición de volver al poder, para de paso reducir la oposición interna y abrir brecha a otra reforma constitucional que permita una nueva postulación presidencial de Danilo Medina, contando con el poder del Estado.

El poder presidencial    

Tanto en los ámbitos del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) como en la opinión pública se daba por hecho hasta ayer tarde que en la reunión del CC de esa organización programada para hoy sábado se impondrá el poder presidencial ahora representado por Danilo Medina y aprobarán el padrón abierto, o voto universal de la ciudadanía, por lo menos para escoger su candidatura presidencial para los comicios del 2020.

Nadie duda que Danilo Medina con todo el poder del Estado mantiene el dominio de los 600 integrantes del CC de su partido, en gran mayoría altos funcionarios del Estado, legisladores y funcionarios municipales que dependen de la gracia de quien “reparte los sobrecitos”, aunque parece diferente en la totalidad de los militantes del partido, pues se busca el auxilio exterior en desmedro de los derechos de los miembros.

La decisión llevaría el mayor partido del sistema político nacional a las orillas de la división, dependiendo de la profundidad de la disposición de pelea que tenga Leonel Fernández, quien preside la organización y hasta ahora se aferra a la inconstitucionalidad de la imposición de las primarias abiertas declarada en el 2005 por la Suprema Corte de Justicia y recién ratificada indirectamente por el Tribunal Constitucional, y sobre la cual hay recursos de impugnación.

La brecha reeleccionista

            Muchos indicadores y algunas confidencias permiten advertir que el presidente Medina y sus más férreos seguidores siguen empeñados en abrir alguna brecha que les permita continuar en el poder, convencidos de que el primer paso es liquidar los empeños del expresidente Fernández por la candidatura presidencial para optar al menos por un cuarto mandato, en parte temerosos de que pueda vengar lo que consideran “bellaquerías políticas” con que fue anulado en el proceso electoral anterior.

Esos sectores y muchos otros dentro y fuera del PLD están convencidos de que “sólo Danilo puede ganarle a Leonel la candidatura presidencial” y se basan en la multiplicidad de las encuestas, públicas y privadas, que le otorgan a este una enorme ventaja sobre todos los que se han lanzado a procurar la nominación y varios que suenan, e incluso sobre el propio Medina en tanto entre el 60 y 70 por ciento de la población se expresa contra otra reforma constitucional.

Se trataría de liquidar a Fernández para abrir brecha a la reforma de la Constitución antes que en febrero el presidente Medina se defina al respecto, como adelantó el mes pasado. Tras ello se confía que el poder presidencial disuada a la mayoría de los seguidores del expresidente de que es preferible mantenerse en el poder que jugar una aventura divisionista. No se descarta que la resolución de padrón abierto sea sólo para la candidatura presidencial, con lo cual volverían a jugar la carta del 2015 de “reelección por reelección”, que disuadió a los leonelistas.

Unificar el partido en torno al presidente Medina es el primer escalón para buscar una nueva reforma de la Constitución, que tendría gran rechazo nacional y en la oposición política, pero que sumando los aliados del perredeísmo y el reformismo, reduciría a una veintena los votos necesarios para completar los dos tercios de la asamblea revisora. El pragmatismo y la tradición dan por hecho que el poder del Estado los lograría.

Casi todos contra Leonel   

Para la reunión de hoy del CC del PLD confluye una alianza táctica de casi “todos contra el león”, porque los demás aspirantes a la candidatura albergan la esperanza de que humillado y reducido Leonel, Medina desista de la aventura reeleccionista y se decante por uno de ellos. Hasta ahora aspiran formalmente el secretario general Reinaldo Pared, los exministros Francisco Domínguez Brito, Carlos Amarante, Temístocles Montás y Manuel Crespo, y la exdirectora de Pasaportes Maritza Hernández. Aún sin lanzarse oficialmente se señala como aspirantes a los ministros de Educación, Andrés Navarro, al de Obras Públicas, Gonzalo Castillo, y al de Turismo, Francisco Javier García, además del dirigente Radhamés Segura y de la vicepresidenta y esposa de Leonel Fernández, Margarita Cedeño.

Con la excepción lógica de la doctora Fernández, todos los aspirantes confluyen en el proyecto de reducción de Leonel, a quien consideran desconsideradamente ambicioso, porque habiendo agotado tres períodos de gobierno, y pese a haber proclamado al PLD como “una fábrica de presidentes”, cierra el paso a las nuevas opciones.

Queda un segmento importante, llamado a jugar un papel de moderación y negociación, integrado por la vieja guardia peledeísta que, aunque también distanciada de Leonel, alberga temores de una fractura importante en el partido que les haga perder el poder, sobre todo si tras la imposición interna hay que “comprar otra reforma constitucional”, como en el 2015, para tener que utilizar todo el poder del Estado en un nuevo proceso reeleccionista.

En este sector están quienes se inscriben por no apretar el lazo en torno a la cabeza de Fernández y acarician otra transacción, como en el 2015, esta vez en beneficio de la candidatura de Leonel, bajo el compromiso de volver a la Constitución del 2010 que prohibía la reelección consecutiva, pero la permitía en períodos alternos, y de esa forma dejar habilitado a Danilo para el 2024, con un solo período de Leonel.

El león trata de resistir.

Tirado al medio de la calle, en abierta campaña desde agosto del 2017, Leonel Fernández llega a la crucial reunión de hoy con la decisión de resistir, en la que hasta ahora ha tenido cierto éxito, y todavía al medio día de ayer decía a relacionados que defenderá los principios constitucionales “por encima de todo”. En un artículo de página entera en la mañana de ayer en el Listín Diario concluyó pidiendo “Que Dios nos ilumine, para que la razón impere y sirva de fundamento a la unidad”.

En ese artículo Fernández reitera los planteamientos jurídicos que junto a sus seguidores ha enarbolado contra la imposición de las elecciones primarias abiertas por encima de los estatutos partidarios, a partir de la declaración de inconstitucionalidad de la Ley 286-04 del 2004 que las instituyó por primera vez. Y recuerda que el Tribunal Constitucional está apoderado de 8 recursos de inconstitucionalidad a la recién aprobada Ley de Partidos, que autoriza a determinados órganos directivos a optar por ese método de elección.

Reivindica la autonomía y libertad de los agrupamientos políticos y el estatuto del PLD, que en su artículo 10 señala que el máximo organismo del partido es su Congreso Nacional, que en el 12 es el facultado para aprobarlo, y que el 40 establece que la elección de sus candidaturas es “mediante primarias internas”.

En el cuarto párrafo de su extenso artículo, Fernández proclama que “Lo que está en juego es la prevalencia o no de la supremacía de la Constitución y la existencia de un Estado de Derecho como forma de organización de una sociedad democrática y moderna” Mientras tanto esta semana el presidente del PLD dedicó dos extensas jornadas a escuchar a miles de dirigentes medios y de base de todo el país, movilizados por sus parciales, y que desde luego se pronunciaron en consonancia con su posición, como una nueva demostración de que conserva fuerzas significativas.

Que el Estado vuelva a vencer

El empeño de los danilistas por imponer el padrón abierto en la elección de los candidatos en la Ley de Partidos, sostenido durante más de un año, es un reconocimiento implícito de la fuerza de Leonel Fernández en su membresía, porque de lo contrario no se hubiese gastado tanta energía y tiempo buscando que decidan todos los electores. Pero aún con el voto universal, las encuestas siguen dejando en gran ventaja al expresidente, sobre todo con Danilo inhabilitado constitucionalmente.

Reducir a Leonel imponiéndole las primarias abiertas no sería garantía de éxito. porque como él mismo ha dicho, no teme al voto universal y las encuestan indican que le ganaría con mucho a cualquiera de los demás aspirantes que no sea Danilo, razón por la que buscarían a todo costo rehabilitar la postulación del mandatario.

En cualquiera de los dos escenarios, con Danilo o con un precandidato alternativo, el padrón abierto permitiría mayor influjo del Estado en la campaña interna, porque habría 5-6 millones de personas a ser incentivadas para votar, entre ellas los 2.6 millones de beneficiarios de programas sociales identificados, y los que venden su voto. Con 500 millones de pesos, que no es nada para el poder estatal sin escrúpulos, a mil pesos por voto, se comprarían 500 mil.

Utilizar el poder del Estado es la explicación de los riesgos de división que implica imponer el padrón abierto. Se recuerda el grito de Danilo de “me venció el Estado”, cuando para el 2008 Leonel utilizó sus poderes para imponerse en la candidatura. Fue con el padrón interno del PLD, pero entonces no había prohibición de la reelección. Danilo podría cobrarle la afrenta.

 

Se registra una fatiga política por el gobierno y los partidos

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Si algo queda claro en la última Gallup-HOY es la decadencia del partidismo político y el descreimiento en el gobierno y el liderazgo, y el único que muestra alguna recuperación es Leonel Fernández, lo que dificulta el reeleccionismo, aunque Abinader sigue compitiendo.

Por Juan Bolívar Díaz

La encuesta Gallup-HOY publicada esta semana registra una clara fatiga del cuerpo
social dominicano con una decadencia del partidismo y del liderazgo político nacional, sin
precedente en el proceso de institucionalización democrática, tanto como el descreimiento en la gestión gubernamental, sin que asome un relevo.

Las perspectivas para las elecciones del 2020 siguen inciertas y el único que avanza es el
expresidente Leonel Fernández, quien a su vez registra la mayor tasa de rechazo, mientras los intentos de abrir paso a otra reelección de Danilo Medina con nueva reforma constitucional tropiezan con un creciente rechazo, y Luis Abinader lidera la oposición, pero se estanca.

Indiscutible incertidumbre

No se recuerda un precedente en el país de que a 19 meses de unas elecciones
presidenciales ninguno de los líderes políticos alcance el 15 por ciento de las preferencias, que tres estén empatados y entre cuatro apenas pasen el umbral del 50 por ciento, con un 21 porciento que no sabe o no responde sobre a quién le gustaría de próximo presidente de  la nación.

Luis Abinader y Leonel Fernández sobre el 14 por ciento, el presidente Danilo Medina
con fracciones por debajo (13.8), y la vicepresidenta Margarita con el 10 por ciento, apenas
totalizan el 52 por ciento de las preferencias para las elecciones presidenciales de mayo del 2020, que por primera vez estarán precedidas tres meses por elecciones municipales en febrero. Ese resultado de la consulta realizada entre el 16 y el 21 de septiembre pasado conforma un panorama caracterizado por la incertidumbre, que se acentúa cuando se observa que todos los partidos políticos pierden terreno en las simpatías de la ciudadanía dominicana, incluyendo relevantemente al gobernante de la Liberación Dominicana (PLD), sin que se salve el principal opositor, el Partido Revolucionario Moderno (PRM), que había avanzado en marzo.

El PLD, que en la Gallup-HOY de abril del 2016, un mes antes de los últimos comicios,
registró 60 por ciento de las simpatías, cayó al 42, 40 y 39 por ciento en las tres siguientes. El PRM, que alcanzó 26%, se redujo al 14 en octubre del 2017, repuntó a 22 en marzo, pero bajó ahora al 15 por ciento. Los otros dos de los llamados mayoritarios por haber obtenido ambos poco más del 5 por ciento en las últimas presidenciales, han caído también significativamente. El Partido Revolucionario Dominicano subió al 7 por ciento hace un año, para caer ahora al 4 por ciento. Y el Partido Reformista Social Cristiano, afectado por el cáncer de la división, y que en marzo subió al 3 por ciento, volvió ahora al 2.

Afluentes de la fatiga

Las complicaciones de los problemas nacionales, sin soluciones a la vista, mientras los
partidos, líderes y congresistas se han mantenido en un infructífero enfrentamiento político, por ejemplo en la Ley de Partidos, aprobada y promulgada con numerosas contradicciones, vaguedades y evidentes vicios de inconstitucionalidad, después de 16 años dando tumbos en el Congreso Nacional, pueden haber contribuido a la fatiga nacional que registran las encuestas.

El partido dominante ha devenido en una corporación con dos grupos que disputan
rabiosamente la hegemonía, enfocados desde que comenzó el actual período gubernamental más en echar las bases del predominio para el 2020 que en resolver los problemas nacionales.

Al natural desgaste de cuatro períodos de gobierno consecutivos, con once años seguidos de déficits fiscales y gran endeudamiento, se suman los escándalos de corrupción que han llevado al 58 por ciento de los encuestados a considerarla ahora mayor, con 27 por ciento que la ve igual y sólo 13 por ciento menor. En abril del 2016 sólo 33 por ciento la estimaba mayor que antes.

Esta Gallup indica que la ciudadanía no certifica una oposición significativa al gobierno,
pues quien aparece como principal líder del PRM, Luis Abinader, apenas es calificado como opositor por el 21.4 por ciento y es relevante que señalen a Leonel Fernández, presidente del partido gobernante, como segundo opositor en proporción de 10.7 por ciento, por encima del 6 por ciento de Hipólito Mejía, también en el liderazgo del mayor partido de la oposición.

Con el PRD y el PRSC consumidos por las divisiones y su papel de comodines
electorales, y con la mayoría de los líderes políticos recibiendo ínfima valoración como
opositores, no debería sorprender la fatiga política nacional. Apenas se salva Guillermo Moreno, señalado por el 30 por ciento para candidato presidencial entre los partidos minoritarios.

Grandes insatisfacciones

La caída de la valoración del presidente Medina registrada en las anteriores Gallup-HOY,
desde 91 en el 2014, al 81 en 2015, 63 en febrero del 2017, hasta 47 en marzo pasado, se contuvo esa vez, con un registro de 48 por ciento de aprobación. Pero cuando se preguntó sobre sus seis años de gestión gubernamental sólo 43 por ciento le dio aprobación y sólo 39 por ciento cree que ha cumplido sus promesas, contra 57 que opina negativamente.

A pesar del crecimiento económico indicado por las estadísticas oficiales, la insatisfacción sobre la situación de la economía nacional sigue muy alta, con un 66 por ciento que la ve peor que hace seis años y 75 por ciento que la considera negativa para el país, mientras las expectativas para final del período gubernamental son de que será peor en un 56 por ciento de los encuestados, 11 puntos más que el 45 por ciento registrado en marzo pasado.

La delincuencia y la inseguridad siguen siendo percibidas como el principal problema
nacional, en 66 por ciento, con una desaprobación de 84 por ciento a las políticas
gubernamentales de combate a las mismas. Igual alta, 81 por ciento, al combate a las drogas y narcotráfico, y 81por ciento de desaprobación a los controles inmigratorios. Es relevante el 85 por ciento de los encuestados que aprueba el movimiento de la Marcha Verde contra la corrupción y la impunidad, aunque casi la mitad cree que no logrará el objetivo.

La generalidad de las respuestas a esta encuesta indica la fatiga nacional por los
problemas insolutos y el desparpajo de la política, con un debate de bajos vuelos que se repite incesantemente.

Sólo Leonel avanzó

De todos los aspirantes declarados a las candidaturas presidenciales, sólo el expresidente
Leonel Fernández registró avance en esta última versión de la encuesta más acreditada del
mercado nacional, y lo logró tanto en el universo de los encuestados como entre quienes se
dijeron vinculados al PLD, y es relevante que en todos los escenarios superó en preferencias al presidente Medina, con quien se disputa hace años el liderazgo de su partido.

Favorecido por el impedimento constitucional a la reelección de Danilo, Leonel lo supera
por fracciones (empate técnico) en las preferencias generales para próximo presidente, y 22 a 19 por ciento para la candidatura del PLD, pero la diferencia crece, 39 a 22 por ciento entre los encuestados que se manifestaron simpatizantes de ese partido.

El exmandatario parece favorecido por llevar más de un año, desde agosto del 2017,
recorriendo el país promoviendo sus expectativas de volver al Palacio Nacional, mientras
Medina se desgasta en el poder y sin poder promoverse abiertamente, aunque sí lo hacen sus partidarios, que en los últimos tres meses han colocado en las redes por lo menos 6 spots reeleccionistas con similar línea gráfica y de contenido.

La cultura política nacional que inviste como presidentes de por vida a todos los que
logran más de un periodo gubernamental, favorece a Fernández, quien acumula tres y fue el arquitecto principal del dominio que su agrupación ha impuesto sobre todas las instituciones del Estado y gran parte de las entidades sociales, medios de comunicación y comunicadores.

Buena proporción de los peledeístas le agradecen su prosperidad y la de los suyos, y hasta el haber llevado al poder a Danilo Medina en el 2012, gracias al desbordamiento del gasto que en ese año electoral generó un déficit fiscal sin precedente que superó los 150 mil millones de pesos.

Entre Leonel y Abinader

Con las crecientes dificultades para eliminar la restricción constitucional para la repostulación de Danilo Medina, Leonel Fernández aparece con las mayores posibilidades de encarnar la candidatura del PLD para los comicios del 2020, sin que emerja un contendiente fuerte entre los demás aspirantes de su partido, más allá de su propia esposa, Margarita Cedeño, que esta vez se reduce al 4 por ciento. De los cuatro que adicionalmente se han lanzado de precandidatos, sólo Francisco Domínguez Brito supera el 2 por ciento de preferencias.

A Fernández le favorece que el porcentaje de quienes se manifiestan opuestos a la
reforma constitucional para posibilitar la reelección se incrementó en esta Gallup-HOY al 71 por ciento, del 67 en la anterior de marzo. Y es relevante que incluye al 57 por ciento de quienes se confesaron simpatizantes del PLD, lo que junto a las preferencias que registra entre los peledeístas para la candidatura presidencial, explica por qué los danilistas quieren a toda costa elegir sus candidatos con padrón abierto.

Aunque se ha frenado el avance que Luis Abinader registró en las dos Gallup anteriores,
en octubre del 2017 llevaba 11 puntos sobre Leonel y 8 sobre Danilo, y ahora empatados, el
economista sigue como el mejor situado para encabezar la oposición en el 2020, superando ampliamente a Hipólito Mejía, en el universo de los encuestados por 32 a 10 para la candidatura del PRM, y entre los que se manifiestan simpatizantes de este partido, por 70 a 16 por ciento, más de cuatro a uno.-

La Ley de Partidos en incertidumbre por recursos de inconstitucionalidad

Un recurso de inconstitucionalidad contra una decena de disposiciones de la Ley de Partidos que ultiman nueve agrupaciones políticas, otro de dos abogados y el que anuncian los leonelistas prolongarán la crisis del partido gobernante y del sistema electoral

                                                Por Juan Bolívar Díaz

            El sistema electoral y particularmente el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) quedarán en la incertidumbre cuando en los primeros días de octubre nueve organizaciones opositoras lleven ante el Tribunal Constitucional un recurso de inconstitucionalidad contra una decena de disposiciones de la recién promulgada Ley de Partidos.

Se complicará aún más con las objeciones que anuncia el sector leonelista del partido gobernante, mientras ya dos abogados recurrieron contra el artículo de la ley que dispone cárcel para quienes divulguen “mensajes negativos” de los candidatos, y el presidente de la Junta Central Electoral (JCE) advirtió que otro choca con el derecho ciudadano a elegir y ser elegido.

Tres frentes contra una ley

Nueve partidos opositores ultiman detalles para elevar recursos de inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional (TC) y el Tribunal Superior Electoral (TSA) contra numerosas disposiciones de la recién promulgada Ley de Partidos y Agrupaciones Políticas, mientras los leonelistas preparan otra impugnación constitucional, anunciada por el Delegado ante la JCE, José Manuel Hernández Peguero, enfocada primordialmente contra las primarias abiertas.

No serán las primeras objeciones por cuanto ya los abogados Namphy Rodríguez y Héctor Herrera Cabral, a nombre de la Fundación Prensa y Democracia, recurrieron ante el TC contra el numeral 6 del artículo 44 de la ley que sanciona que cárcel y multa a quienes difundan “mensajes negativos a través de las redes sociales que empañen la imagen de los candidatos”, más severa que la que se dispone para quienes hagan fraudes electorales. La objetan como violatoria del derecho constitucional a la libre expresión.

Hasta el presidente de la JCE, Julio César Castaños, expresó el pasado fin de semana su convicción de que el numeral 3 del artículo 49 de la Ley 33-08 rebasa la Constitución al establecer que los estatutos partidistas requerirán un tiempo de militancia como condición para postular candidatos, lo que desconoce el derecho ciudadano a elegir y ser elegido.

Las organizaciones que preparan la instancia concertaron acciones durante más de dos años con los partidos Revolucionario Moderno y Reformista Social Cristiano, de los cuales se separaron cuando estos apoyaron la aprobación de la ley 33-18.  Ellos son Alianza País, Frente Amplio, Dominicanos por el Cambio, Humanista Dominicano, Alianza por la Democracia, Fuerza Nacional Progresista, Revolucionario Social Demócrata, Opción Democrática y Socialista Cristiano.

Adelanta doce objeciones

            En los ámbitos de los nueve partidos se aseguró que trabajan intensamente en la elaboración de dos instancias para atacar la ley ante el TC y el TSE, y que esperan entregarla en los primeros días de octubre, y de hecho el doctor Guillermo Moreno, presidente de Alianza País, adelantó una docena de objeciones en su artículo del pasado lunes en el periódico Diario Libre, entre las cuales se cuentan tanto el artículo 49.3 objetado por Castaños Guzmán, como el 44.6 que impugnan los abogados Rodríguez y Herrera.

También el artículo 46 que instituye las primarias simultáneas bajo responsabilidad de la JCE, por no figurar en las fechas que la Constitución dispone para convocar los colegios electorales y por contradictorio al instituir primarias abiertas pero con campaña interna. Igual objetan el 44.III que dispone la retención de los fondos públicos a un partido por violaciones en que incurriera un solo candidato, y el artículo 8 que sanciona como “renuncia automática” al partido, al que haga pronunciamientos en contra de sus candidaturas.

Moreno también objetó el artículo 9 que obliga a depositar ante la JCE el padrón de miembros, por circunscripción, municipio y provincia, argumentando que choca con el secreto del voto y podría facilitar coacciones. Igual el 15.8 que condiciona el reconocimiento de un partido a que tenga organismos operando en cada uno de los municipios, y el 25.12 que consideran discriminatorio al prohibir a los partidos concurrir aliados en los primeros comicios tras su reconocimiento. Así mismo el artículo 31 por establecer que los partidos deberán tener un comité de ética nacional, en las 32 provincias y los 158 municipios, el artículo 42 por disponer un tope de gastos tan alto que “legaliza que sea el dinero y no el debate de ideas lo que determine las candidaturas, y el 49.5 que obliga a los precandidatos a presentar ante la JCE certificados de no adicción a sustancias sicotrópicas.

Afectaría el calendario

            Con una proporción tan alta de los 27 partidos reconocidos objetando la ley 33-18, el TC y el TSE tendrían que priorizar el conocimiento de sus instancias, pero mientras tanto los interesados se proponen recurrir ante el Tribunal Superior Administrativo pidiendo la suspensión cautelar de la aplicación de la ley, lo que de inmediato afectaría el calendario electoral organizativo que ha presentado la JCE y que tiene como plazo hasta el 5 de diciembre para que todas las organizaciones digan cuál será el método para elegir sus candidaturas. Namphy Rodríguez dijo también que se impone esa medida cautelar.

La JCE originalmente dio un plazo de 90 días que luego extendió a 105 para que los partidos escojan el método de elección de candidatos acorde con la ley, dada la complejidad de  una elección primaria que podría ser con el padrón universal y el partidario simultáneamente, y que requerirá un entrenamiento especial a decenas de miles de miembros para los colegios que nunca se han visto con un desafío similar. Y aún no se sabe con qué equipos se procesarían los datos y el tiempo que requeriría, todo lo cual se traduce en incertidumbre.

Por otro lado, con tantas objeciones, la labor del TC, que requiere años para recursos ordinarios, sería más compleja, y nadie sabe si termina acogiendo sólo tres o cuatro objeciones a artículos con claros indicios de inconstitucionalidad o si encuentra suficientes para terminar anulando por completo la ley, en cuyo caso la elección de candidaturas quedaría, como ha sido norma, bajo responsabilidad de cada partido.

Prolonga crisis del PLD

Con un sector importante objetando la ley, al mismo PLD le resultará más difícil decidir por cuál de los métodos de elección de candidaturas opta, especialmente si la mayoría danilista insiste en las primarias abiertas, que figuran entre los aspectos recusados. De hecho, diversos dirigentes peledeístas esperaban que la JCE extendiera hasta principios del 2019 el plazo para optar, especialmente después que el presidente Danilo Medina dijera que será en marzo cuando anunciaría su decisión sobre si busca una nueva nominación presidencial reclamada por sus más fieles seguidores.

Leonelistas y juristas independientes señalan una contradicción entre el párrafo II del artículo 26 y el III del 45. El primero establece que “sin perjuicio de las leyes que les sean aplicables, los estatutos constituyen la norma fundamental de los partidos… y establecen los poderes, derechos y obligaciones partidarias a las que sus autoridades y a afiliados ajustarán sus actuaciones”. Mientras el segundo atribuye la decisión a órganos específicos, el Comité Central en el caso del PLD.

Los peledeístas tienen una discordia adicional, porque el artículo 43 de sus estatutos especifica que sus candidatos “se escogerán mediante primarias internas, conforme al reglamento dictado al efecto”. Leonelistas postulan que sus estatutos ya contemplan uno de los métodos indicados en la ley 33-18 y para variarlos deben seguir el mecanismo instituido que es un congreso partidario. Danilistas entienden que basta la decisión del Comité Central, pero por el medio están dirigentes que temen que se precipite una fractura definitiva del partido, y preferirían esperar marzo y la decisión presidencial.

Distracción de la atención nacional

            Todo parece indicar que el 2018 terminará como comenzó discutiéndose la Ley de Partidos que cumplió 16 años dando tumbos en el Congreso antes de ser promulgada en agosto, con múltiples contradicciones, vaguedades y claras violaciones de derechos ciudadanos, y desviando la atención de graves problemas nacionales, como los siguientes planteados en las últimas semanas:

  • Presupuesto para el 2019 con déficit fiscal por onceavo año consecutivo, ahora de $76 mil millones, que obligarán a buscar financiamiento de $232 mil millones, US$4,600 millones.
  • Advertencia del representante del Banco Mundial de que el país necesita reforma fiscal y evaluadoras internacionales ven la deuda nacional en la línea de riesgo considerable.
  • El precio del petróleo sube sobre US$72 el barril y va de nuevo rumbo a 100, con repercusiones inflacionarias y protestas sociales.
  • Déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos de US$ 141 millones en el primer semestre, versus superávit de US$417 millones en período igual del 2017
  • Sobrecosto de las plantas de carbón y apagones financieros
  • La ONU pide medidas efectivas contra la tasa de 22% de embarazos de adolescentes dominicanas, mientras la mortalidad infantil se dispara este año en más de 25%
  • Presentación de una nominilla en el Ministerio de Relaciones Exteriores con 225 botellas por $18 millones mensuales.
  • Informe del BID indica que el despilfarro del gasto público en RD es del 3.8% del PIB, unos $163 mil millones, muy superior al estimado de Oxfam de $96 mil millones.
  • La Comisión Bicameral que estudia el proyecto de Ley del Régimen Electoral lleva cuatro convocatorias sin lograr quorum.

Nadie sabe cuál sería el costo del calvario de Punta Catalina

22_09_2018 HOY_SABADO_220918_ El País11 A

El costo económico y político de las emblemáticas plantas de carbón de Punta Catalina del presidente Medina se incrementa con el abono de otros US$336 millones a la constructora Odebrecht, y ya podría alcanzar los 3 mil millones, superando los peores vaticinios

Por Juan Bolívar Díaz

El anuncio unilateral de que el gobierno abonará US$336 millones a la constructora
Odebrecht para concluir las infortunadas plantas de carbón de Punta Catalina, apunta a reconocer sino la totalidad al menos gran parte del sobre costo de 708 millones reclamado, en la mayor inversión nacional, saturada de opacidades y conflictos desde su origen.

Las proyecciones de los mayores críticos llevan su costo sobre los US$3 mil millones, un
volumen escandaloso convertido en el gran calvario del presidente Danilo Medina, empeñado en concluirla antes de un año y medio de retraso para paliar una nueva crisis energética, y alejarla del próximo proceso electoral.

Generosidad con Odebrecht

El anuncio unilateral, de “un fondo de contingencia” para entregar US$336 millones
adicionales a Odebrecht para que concluya las plantas de carbón de Punta Catalina, es otro acto de extrema generosidad del gobierno con la constructora que empieza a reconocer el sobrecosto reclamado de US$708 millones, con una tentativa rebaja que se adelantó el 2 de septiembre del 2017 en el análisis “Las plantas Catalina ser convierten en calvario del presidente Medina”.

Desde antes de oficializarse el adicional, se decía que sería de entre 300 y US$500
millones, pero se habría acordado pedir 708 para dejar un margen de reducción que permita al gobierno “amortiguar el golpe de cara a la opinión pública”. Amparándose en la Ley de Compras y Contrataciones, que permite un incremento hasta el 25% de los contrato, en este caso de US$1,945millones, podrían transarse por US$486.2 millones, antes o después del fallo sobre el recurso ante una corte de arbitraje internacional en Nueva York.

Aunque se estableció un precio definitivo, en el contrato se incluyó un artículo 9.1
indicando que “Sin perjuicio de lo establecido en el artículo 12 del presente Contrato de EPC, el precio del Contrato de EPC podrá ser ajustado en virtud o como resultado de una Variación emitida de conformidad con los términos y condiciones que se indican más adelante en este Artículo 9”. Y en efecto, luego indica que cualquier aumento de precio tendrá que ser sometido a aprobación de la Vicepresidencia de la CDEEE, derivando al gobierno la responsabilidad del costo de implementar “medidas de protección, contención y remediación derivadas del posible impacto ambiental” En esa dirección van los reclamos de Odebrecht que se refieren a “condiciones oceanográficas imprevistas”, aumento de altura del muelle, modificación del puente de acceso y de planos. Los expertos dan por hecho de que saldría gananciosa del arbitraje, sino en su totalidad, en gran parte, y en última instancia negociaría rebaja.

Sobre US$3 mil millones

Desde el principio, los mayores críticos del contrato vaticinan que las plantas terminarán
costando cerca de US$3 mil millones, entre ellos los expertos energéticos Eulogio Santaella, Antonio Almonte, los economistas José Rijo, Juan Lladó y Pedro Silverio y el Comité de Lucha contra el Cambio Climático. Pero ya algunos creen que sobrepasará ese monto. Las cifras oficiales siguen sin la menor transparencia, y aunque la CDEEE sostiene que a las plantas le faltan sólo un 5% para concluirse y que está casi para iniciar pruebas, los 336 millones adicionales, representan el 17% de lo contratado.

A una solicitud de información de la diputada del PRM Faride Raful, en diciembre del
2016, la CDEEE dijo que habían pagado US$1,316 millones y que tenía 179.9 millones en hitos ya facturados, y otros 724.2 por facturar, lo que totalizaría US$2,220 millones. A lo pagado hasta 2016, Rijo le suma 670 millones en el 2017 (600 de bonos soberanos) y 334 millones en el 2018, provenientes de bonos globales, bonos internos y del fondo general, lo que totalizaría US$2,320 millones, que con los 336 llegarían a US$2,656 millones y si pagan los 708 millones reclamados, ya sumarían US$3,028 millones, sin el costo de los terrenos y obras físicas conexas, de los intereses del período de construcción, seguros y enorme gasto publicitario.

El costo cercano o superior a los US$3 mil millones es de cualquier forma dramático para
Eulogio Santaella, quien documenta que la asociada de Odebrecht como subcontratista en Punta Catalina, firmó dos contratos para plantas de carbón en Brasil a mitad del precio de aquí.

Una en Porto di Itaqui, de 360 mws. por US$494 millones, y otra en porto do Pecem, de 720 mws. por US$910 millones. El experto recuerda que la licitación que anuló Medina en el 2010 implicaba la inversión privada de US$3,000 millones para generar 1,500 mws. En México, la empresa española Iberdrola construye dos plantas en los estados de Nuevo León y Sinaloa con inversión propia de 800 millones para generar 1,737 mws. En base a gas natural. El único compromiso del Estado es comprarle la energía al precio del mercado.

Odebrecht no cumple nada

Contrasta la generosidad del gobierno con Odebrecht, a la que sólo multó por la
confesión de sobornos y no ha hecho ningún esfuerzo por auditar para ver si en el país siguió su confesado patrón de sobrevaluaciones del 22 por ciento. La revisión del contrato indica que la constructora no ha cumplido nada de lo fundamental, ni en los costos ni en la fecha de entrega, que era en septiembre del 2017 y que ya pasa del año en retraso, con proyección de llegar a los 18 meses. Al formular su reclamo de costo adicional, prometió qjue entregaría la primera planta en febrero del 2019 y la segunda en mayo. A ese tiempo se encamina si las pruebas de la primera comienzan en diciembre próximo.

La empresa brasileña falló también en conseguir los financiamientos. El Eximbank se
negó a invertir en carbón, el Banco dce Desarrollo de Brasil no pudo aportar lo prometido por el escándalo que pratagonizó la misma Odebrecht y que terminó afectando también elunos US$ 650 millones de financiamiento comprometido por un pool de bancos europeos, los cuales llegaron a desembolsar cerca de la mitad, de los que 80 millones se destinaron a pago de seguros. Eso obligó al Estado a elevar su endeudamiento para no paralizar la mega obra.

Mientras la empresa va al arbitraje internacional reclamando un incremento del 36%
sobre lo contratado, el gobierno no le aplica las cláusulas de penalidades por retraso, que a un máximo del 10 por ciento implicaría US$194 millones. La comisión especial que creó el
presidente Medina para indagar sobre la contratación no sólo concluyó en que no deben pagar un solo peso más, lo que en palabras el gobierno dice sustentar, sino que también dejó constancia de que cada mes de retraso en la conclusión de la obra implica 25 millones de d´+olares de pérdida, por 18 meses totalizarían US$450 millones.

Salir pronto del calvario

Para el gobierno y los intereses políticos del presidente Medina, lo prioritario es salir lo
más rápido posible del laberíntico calvario de las plantas de Punta Catalina. De ahí el adelanto de los US$336 millones, sabiendo que el contrato dejó margen legal para el sobrecosto. Se trata de conseguir que el inicio de la generación aporte su cuota al mejoramiento del servicio energético antes de que entre de lleno el año 2019 en que se definirán muchos asuntos de cara a las elecciones del 2020, más aún con la actual crisis de apagones aunque más financieros que de oferta.

Es que las Plantas Catalinas fueron convertidas en la obra emblemática del actual
gobierno, y ya tiene una carga muy grande de costo político, pues las encuestas y la percepción generalizada indican que hubo favoritismo y corrupción en su contratación, y el presidente Medina se involucró en el proceso desde sus viajes a Brasil, hasta sus conversaciones con los ex presidentes brasileño Lula da Silva y Dilma Rousseff.

Más temprano que tarde, los costos totales y reales de la construcción tendrán que ser
aireados y reconocidos, así como la carga de deuda e intereses que dejan y que pudieron ser evitados dejando que continuara la licitación que Medina encontró en marcha al asumir el gobierno en el 2012, que por demás preveía que las plantas, de carbón y gas natural, estarían en servicio en el 2016. Ya las Catalina son un peso muerto para Danilo Medina, y lo serán peor cuando todo quede en la transparencia, hasta ahora evadida.

El oscuro calvario de las plantas de carbón

* Danilo Medina inicia su gestión suspendiendo anulando una licitación ya con empresas precalificadas que invertirían en plantas por mil kws. Sin costo financiero para el Estado
* Una nueva licitación desestima las plantas de gas natural, más eficientes por las de carbón que están en proceso de desmantelamiento
* El comité de licitación dominado por la CDEEE y los dos integrantes externos rechazan otorgarla a Odebrecht al quedar con un solo concursante, querían otro siquiera “virtual”
* En la licitación la empresa constructora garantiza el financiamiento y a precio fijo, pero en el contrato
queda bajo responsabilidad del Estado y con posibilidad de escalamiento
* Fracasa el financiamiento por el Eximbank USA, Bndes, Brasil y queda a medias el de un pool de bancos europeos
* Se hacen cálculos sobre rendimiento bruto de 720 mws, pero el neto sería 674
* La fecha original de entrega 7 de agosto y de octubre del 2017, concluiría en el 2019
* La mayor inversión estatal se hace en terreno privado, sin completar estudios de suelo y costa
* Tras el escándalo Odebrecht, la Procuraduría dice que hubo sobornos en todas sus contrataciones, luego rectifica que en las plantas sólo para la aprobación y acusa un único senador
* DM designa una comisión para investigar la licitación y denuncias de sobrevaluación, pero presidida por un directivo de la empresa Estrella, asociada de Odebrecht
* La Procuraduría firma un acuerdo de impunidad con Odebrecht, sin hacer auditoría
* El sector privado no responde la oferta de inversión en las plantas en reunión y en discurso de DM
* Odebrecht reclama US$708 millones adicionales al contrato de 1,945 millones, con exenciones impositivas. Le adelantan US$336 millones
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Sugieren pacto de alternabilidad para evitar una división del PLD

15_09_2018 HOY_SABADO_150918_ El País11 A

Ante las dificultades para otra reelección del presidente Medina con Leonel Fernández al medio de la calle, estrategas del PLD empiezan a contemplar un nuevo pacto de alternabilidad entre los dos líderes eliminando el “jamás” constitucional

Por Juan Bolívar Díaz

Dirigentes del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) habrían comenzado a sentar
las bases para un nuevo pacto de alternabilidad entre los dos principales líderes de la
organización, volviendo a la Constitución del 2010, reconociendo las dificultades internas y externas con que tropieza el proyecto de otra reforma constitucional para hacer posible una tercera postulación consecutiva del presidente Danilo Medina y los riesgos de que devenga en una profunda división que les haga perder el poder en el 2020.

Que Danilo pueda regresar

En los ámbitos de la alta dirección peledeísta crece la convicción sobre la necesidad de
buscar un nuevo pacto entre los dos grupos enfrentados ferozmente por el control del partido gobernante y la candidatura presidencial del 2020, a fin de evitar el visible riesgo de una división que los haga perder el poder, volviendo a la Constitución del 2010 que permitía la reelección sin límites pero no consecutiva.

Dos dirigentes tan influentes como Félix Jiménez (Felucho) y José Ramón Fadul
(Monchy) han expresado últimamente sus reservas sobre la factibilidad de reformar la
Constitución para viabilizar la repostulación de Medina, pero al mismo tiempo han dicho que “en algún momento” habrá que abordar la prohibición de “jamás”, instituida en el artículo 124 de la Constitución del 2015 fruto del pacto en el Comité Político del PLD para permitir la repostulación y posterior reelección del actual mandatario, en la que además se incluyó un transitorio para ratificar que “no podrá postularse en ningún otro periodo”.
En una entrevista en Uno+Uno de Teleantillas esta semana Felucho reconoció un riesgo
real de división del PLD a causa de la disputa por la candidatura presidencial del 2020, y planteó la necesidad de entendimiento. Evadió pronunciarse categóricamente sobre el cumplimiento del pacto del 2015, pero tampoco favoreció una nueva reforma para la continuidad de Medina, aunque expresó que “en algún momento” habrá que revisar la limitación. Monchy Fadul dijo más o menos lo mismo una semana antes en el mismo programa, y lo repitió días después en otro medio. En el PLD se considera “una injusticia” que Leonel, quien ya gobernó tres períodos, pueda postularse a un cuarto y hasta optar por una última reelección, que sería la quinta, y Danilo quede en dos. Plantean como transacción otra reforma para rehabilitarlo con alternabilidad.

Golpe del Constitucional

Además del creciente rechazo en los diversos sectores de la sociedad a las propuestas de
otra reforma constitucional para la continuidad del presidente Medina, sus promotores sufrieron un rudo golpe con el dictamen del Tribunal Constitucional que motivó la imposibilidad de juzgar la “constitucionalidad de la Constitución”. Sin embargo, la promoción continúa a través de dirigentes, legisladores y funcionarios peledeístas, y de una serie de spots profesionales de similar línea gráfica, colocados en las redes sociales.

Eran públicas las expectativas de que el Constitucional declarara nulo el transitorio fruto del pacto del Comité Político peledeísta, para entonces alegar que a Medina le tocaría una segunda postulación, aunque la redacción del artículo 124 de la Constitución tampoco lo permite al instituir que “El Presidente o la Presidente de la República podrá optar por un segundo período constitucional consecutivo y no podrá repostularse jamás al mismo cargo ni a la Vicepresidencia de la República”.

Después de esa frustración, a los reeleccionistas sólo les queda la posibilidad de otra reforma constitucional, sin contar con los dos tercios de los votos que requerirían en una asamblea revisora, 148 de los 222 integrantes. Contarían seguros con 95 del PLD y 4 de aliados, más la posibilidad de sumar los 14 del PRD y hasta los 11 reformistas, que totalizarían 124. Le faltarían 24 que tendrían que buscarlos entre 42 peledeístas comprometidos con Leonel Fernández, 52 del PRM, más los 4 opositores del Frente Amplio, Alianza País, Moda y Partido Popular Cristiano. No es imposible para el poder, pero esta vez desataría más resistencias y escándalos que hace tres años, hasta por fatiga social.

Leonel sería candidato

Hace ya 6 meses que un destacado miembro del Comité Político peledeísta expresó en privado su convicción de que Leonel Fernández sería el candidato de su partido en el 2020, aunque él personalmente no lo favorece, y lo ratificó hace poco cuando se le replanteó el dilema. Parece partir de las dificultades que tendría ese organismo para evitar la división del partido, como hace tres años, si desconoce los acuerdos en que se sustentó. Cercanos a Fernández juran que por nada del mundo éste aceptaría el desconocimiento del pacto y por ello se lanzó desde agosto del 2017 a buscar el apoyo de su partido.

Esta misma semana se publicaron los resultados de la última encuesta de la firma Asisa,
que se presume encargada por Leonel, donde le otorgan un 62 por ciento de apoyo entre los peledeístas, frente a un 17 por ciento a Medina para la candidatura del 2020, con un 75 por ciento que entiende que la Constitución no le permite repostularse, y un 70 por ciento que rechaza que se le reforme. Frente a Luis Abinader como más probable candidato del PRM, Fernández queda en ventaja 48 a 40 por ciento.

Así como en el 2015 las circunstancias obligaron a Leonel a ceder ante las exigencias de
unidad del Comité Político, para evitar la división, ahora parecen apuntar a Danilo, y esta vez con otra reforma para volver a la Constitución del 2010 que postulaba la prohibición de la reelección consecutiva, pero permitía volver sin límites después de un período fuera de la presidencia. Se da por hecho que hasta dirigentes que se expresan públicamente por la reelección de Medina respaldarían el proyecto de pacto de alternancia si ven en peligro la unidad del partido y los privilegios del poder.
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Informe de la Comisión de Venecia sobre límites a la reelección Síntesis de las conclusiones del informe de 28 páginas a renglón seguido emitido en marzo del 2018 por la Comisión Europea para la Democracia a Través del Derecho (Comisión de Venecia), a solicitud de la OEA sobre la legitimidad de los límites a la reelección presidencial:

¿Existe un derecho humano a la reelección? En caso afirmativo, ¿cuáles son los límites de este derecho?

117. La Comisión de Venecia opina que no existe un derecho humano específico y diferenciado a la reelección. La posibilidad de presentarse para un cargo para otro período prevista en la legislación es una modalidad, o una restricción, del derecho a la participación política y, específicamente, a contender por un cargo.

118. Según las normas internacionales, en particular el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, independientemente de su forma de constitución o gobierno, los Estados deben adoptar las medidas legislativas o de otro tipo que puedan ser necesarias para garantizar que los ciudadanos tengan efectivamente la posibilidad de gozar de los derechos protegidos…

¿Los límites a la reelección restringen indebidamente los derechos humanos y políticos de los candidatos?

119. En las democracias modernas, a pesar de que el principio del sufragio universal disfruta de amplia aceptación y protección cuidadosa, el derecho de ser elegido puede verse limitado con mayor facilidadcomo consecuencia tanto de los requisitos legales como del número limitado de puestos de elección disponibles…

120. Los límites a la reelección presidencial son comunes tanto en sistemas presidenciales como semipresidenciales y también existen en los sistemas parlamentarios (tanto cuando el Jefe de Estado es elegido directamente como indirectamente), mientras que en estos últimos sistemas no se imponen para los primeros ministros, cuyo mandato, a diferencia del de los presidentas, puede ser retirado por el Parlamento en cualquier momento. En los sistemas presidenciales y semipresidenciales, los límites a la reelección presidencial representan entonces un medio para reducir el peligro del abuso del poder por el jefe del poder ejecutivo. Así pues, persiguen los fines legítimos de proteger los derechos humanos, la democracia y el estado de derecho. El derecho de postularse en elecciones tras un primer mandato no puede ser garantizado si la constitución dispone lo contrario. La restricción del derecho de los presidentes en funciones a ser elegidos se deriva de una elección soberana del pueblo en busca de los objetivos legítimos de interés general a los que se hizo referencia arriba, que prevalecen por sobre el derecho del Presidente en funciones…

121. En conclusión, los límites a la reelección que satisfacen los criterios anteriores no restringen indebidamente los derechos humanos y políticos de los candidatos.

¿Los límites a la reelección restringen indebidamente los derechos humanos y políticos de los electores?

122. En una democracia constitucional y representativa queda implícito que los representantes ejercen solamente los poderes que se les asignan de acuerdo con las disposiciones constitucionales. Las elecciones genuinas, libres y periódicas acordes con el párrafo (b) del artículo 25 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos son esenciales para asegurar la rendición de cuentas de los gobernantes en el ejercicio de los poderes que se les confieren. Estas elecciones deben celebrarse a intervalos que no sean indebidamente prolongados y que aseguren que la autoridad del gobierno continúe basándose en la libre expresión de la voluntad de los electores.

123. Es cierto que los límites a la reelección pueden desalentar a los votantes de seleccionar de nuevo a un presidente o ex presidente. Sin embargo, esta es una consecuencia inevitable de la necesidad de restringir el derecho a la reelección de un presidente o de un expresidente… Contribuyen a garantizar que las elecciones periódicas sean “genuinas” en el sentido del artículo 25 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y del artículo 23(1b) de la Convención Americana sobre Derechos Humanos y a asegurar que los representantes sean libremente elegidos y responsables ante los ciudadanos.

Adicionalmente, cuando el pueblo decide adoptar un sistema presidencial o semipresidencial, también tiene la facultad de decidir el poder presidencial y el período de la presidencia. Por lo tanto, los límites a la reelección presidencial son una restricción autoimpuesta al poder del pueblo de elegir libremente a un representante con el objetivo de mantener un sistema democrático.

124. En opinión de la Comisión y a la luz del análisis comparativo de las constituciones de los 58 países considerados, abolir los límites a la reelección presidencial representa un paso atrás en materia de logros democráticos. Sea como fuere, si el pueblo desea modificar los límites a la reelección, ha de buscarse una enmienda constitucional acorde con las normas constitucionales aplicables.

¿Cuál es la mejor manera de modificar los límites a la reelección dentro de un Estado
constitucional?

127. Los límites a la reelección presidencial están consagrados en la constitución; por lo tanto, se requiere una reforma constitucional para modificarlos. Solamente el pueblo, que tiene poder soberano legal, puede modificar el alcance de la delegación que le otorgó al presidente. La decisión de alterar o eliminar los límites a la reelección presidencial debe sujetarse a un escrutinio y debate públicos minuciosos y debe respetar plenamente los procedimientos constitucionales y legales relevantes.

128. Cuando se proponen reformas constitucionales que aumenten o prolonguen los poderes de los altos niveles de Estado, dichas enmiendas (de ser promulgadas) solo deberían surtir efecto para los mandatarios futuros y no para el funcionario en el cargo.