La JCE empeñada en corregir irregularidades en el padrón

Por Juan Bolívar Díaz

   La depuración del padrón de electores es una inmensa tarea que realiza sistemáticamente la Junta Central Electoral (JCE) y que merece el reconocimiento de la ciudadanía pero muy especialmente del liderazgo político nacional.

   Cortada al 31 de agosto pasado, la depuración había determinado que se expidieron 117 mil 876 cédulas electorales en base a diversas irregularidades o fraudes, razón por la cual deben ser excluídas del archivo maestro.

   La mayor fuente de conflictos que persiste aún la constituyen las declaraciones de nacimiento tardías, no homologadas por los jueces civiles, por acumulación o negligencia en la mayoría de los casos, y que a la fecha sumaban 248 mil 600, no tantas como se había difundido por diversos medios, pero suficientes para constituirse en un dolor de cabeza para los técnicos del Centro de Cómputos, responsables de la depuración.

METODOLOGIA EMPLEADA

   Una primera tanda de depuración fue planificada a partir del archivo maestro de cedulables, donde habían registrado 3 millones 598 mil 328 ciudadanos y ciudadanas. Primero se le sometió a la prueba de 14 potenciales irregularidades o fraudes,(renglones del 1 al 14 de la Tabla de Depuración anexa) lo que arrojó un balance de 279 mil 683 inscripciones sujetas a investigación más profunda. Depuradas 218 mil 396, (equivalentes al 78 por ciento) se había determinado que 52 mil 864 (24 por ciento) deben ser sacadas del padrón. El resto seguía en depuración al 31 de agosto.

La JCE recabó información de fuentes externas – como migración, FF.AA. y Oficina Central del Estado Civil- y les sumó las 388 mil 178 cédulas pendientes de entregar al momento de los comicios de 1994, de donde obtuvo su segunda tanda de datos a depurar,       (renglones del 15 al 24 en la Tabla de Depuración). Esta sumó un millón 69 mil 203, de los que al 31 de agosto se habían depurado 676 mil 337, equivalentes al 63 por ciento. Se determinó que de estos 65 mil 12 (9 por ciento), deben ser sacados del padrón por irregularidades o fraudes.

   En total, de ambos procesos, la JCE ha reunido 1 millón 348 mil 706 nombres a ser depurados, habiéndolo hecho al 31 de agosto con 894 mil 733, equivalentes al 66 por ciento. De estos fue que determinó que 117 mil 876, el 13 por ciento, deben ser excluídos del registro o padrón electoral.

   Todo lo anterior quiere decir que al 31 de agosto faltaba una tercera parte del trabajo de depuración. Si guardara las mismas proporciones, las cédulas a ser canceladas del archivo maestro ascenderían a unas 157 mil. Aunque hay informes de que todavía la JCE sigue recibiendo miles de casos de declaraciones tardías de nacimiento que también deberán ser sometidas al proceso de depuración.

LAS IRREGULARIDADES

   Si se observa la Tabla de Depuración se advierte que en casi todos los 24 renglones o causales de irregularidades arrojaron algún balance, como muestra la columa del extemo derecho, denominada «Resultado Obtenido».

   Las principales causales de irregularidades se registran en el renglón 18 correspondeinte a cédulas pendientes de entregar, de las que 40 mil 756 serán canceladas por numerosas irregularidades.

   Se determinó que 21 mil 697 personas fueron inscritas sin el formulario CIE-01, (renglón 11); que 19 mil 812 personas fallecidas habían «recibido» cédula electoral (renglones 20 al 22) y que 18 mil 432 deben ser esxcluídas por «código de sexo posiblemente errado», (renglón 12).

   También se estableció que 2 mil 797, de los 53 mil 722 miembros de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, poseían cédulas electorales, (renglón 23). Mil 140 personas con los mismos nombres, apellidos y fecha de nacimiento fueron detectados también en el archivo maestro, (renglón 1).

DECLARACIONES TARDIAS

   El mes pasado el delegado del Partido Reformista Social Cristiano ante la JCE, doctor Juan Esteban Olivero sacudió los medios periodísticos cuando denunció que más de un millón de ciudadanos tendrían que ser sacados del padrón electoral por haberse inscrito con declaraciones tardías de nacimiento.

   El problema es serio, pero no tanto. En la Tabla de Depuración se puede advertir que hay dos renglones correspondientes a esa causal de irregularidades. El número 9 arrojó un balance de 128 mil 224, que al ser depuradas determinaron que 8 mil 884 eran irregulares, es decir apenas el 6.9 por ciento, que deberían ser excluídas del padrón.

   El otro renglón, el número 15, llamado «Declaraciones Tardías sin Ratificación») representa un problema mayor. De 248 mil 600 obtenidas hasta el 31 de agosto en la Oficina Central del Estado Civil, sólo se había depurado 4 mil 305, con el resultado de que mil 501 no estaban homologadas o ratificadas por los jueces civiles, lo que arroja un promedio de 34.8 por ciento. Si se aplica ese promedio al total, se obtendría un balance superior a las 86 mil 600 personas inscritas con declaraciones de nacimiento tardías. Son muchas, pero apenas un 8 por ciento de lo denunciado.

   El problema es que esos ciudadanos inscritos en base a declaraciones de nacimiento tardías, son de carne y hueso y ejercen sus derechos civiles en todo el territorio nacional. Unos cuantos miles más han sido reportados aún después del 31 de agosto a la JCE, según fuentes de la misma.

   Para hacer Más gráfico el problema, el mismo presidente de la JCE, doctor César Estrella Sahdalá reveló en una presentación en el telediario Uno Más Uno que él es uno de los tantos ciudadanos que tiene declaración tardía de nacimiento. Mientras más atrás se busque, mayor será la proporción. Y todavía hoy muchos campesinos y dominicanos de la marginalidad declaran sus hijos cuando están obligados, por ejemplo para inscribirlos en las escuelas,o para sacarles la cédula.

   Las autoridades de la JCE están convencidas de que en la gran mayoría de estos casos, no se trata de fraude, sino de negligencia de la burocracia en ratificar las declaraciones. Por eso han pedido a los partidos que lleguen a un consenso sobre este caso, para no dejar a decenas de miles de personas como «muertos civiles», persiguiendo a algunos miles que pudieran haberse amparado en el renglón para obtener una cédula adicional fraudulenta. Sobre todo hay que tomar en cuenta que el sistema de colegios electorales cerrados hará casi imposible que un tramposo pueda votar en dos mesas diferentes.

LOS EXTRANJEROS

   Otra denuncia preocupante para la transparencia de los procesos electorales ha sido que cientos de miles de ciudadanos extranjeros, especialmente haitianos habrían recibido cédulas de identidad y electoral.

   La JCE apeló a los organismos relacionados con los extranjeros para recabar listados de ingresados al país Los renglones 16 y 17 de la Tabla de Depuración.De los 63 mil 371 nombres arrojados por la Dirección de Migración y el Consejo Estatal del Azúcar, lógicamente correspondientes a ingresados en los años anteriores a la elaboración del actual padrón, depurados 20 mil 371, equivalentes al 32 por ciento, sólo 146 resultaron fraudulentos, para un anémico 0.7 por ciento.

   Los 17 mil 931 nombres aportados por la Dirección de la Cédula de Identidad, no se ha depurado aún ninguno, pero se espera un resultado más negativo todavía, pues se presume que se trata de extranjeros con residencia legalizada en el país, y que se dotaron de una cédula de identidad dominicana, de las del anterior sistema.

   De cualquier forma, se sabe que la JCE está aún a la espera de que los partidos que desde hace años denuncian tener pruebas de la inscripción de cientos de miles de extranjeros en el padrón electoral, le ayuden a la depuracón entregando la documentación que ayudaría a detectar esos fraudes.

   Una fuente reveló que el mismo presidente de la JCE, Estrella Sahdalá ha pedido personalmente la colaboración de algunos de los denunciantes de esta anomalía, como es el caso de la Fuerza Nacional Progresista. Todavía la semana pasada, el centro de cómputos del tribunal electoral estaba esperando esa importante colaboración.

   Mientras tanto, los técnicos, encabezados por el ingeniero Ramón Mueses, siguen haciendo una extraordinaria labor informática para depurar el archivo maestro de electores de los múltiples y milenarios fraudes e irregularidades que la astucia y la tramposería le infiltraron en los últimos años. Y avanzan en rl último tercio de la tarea de depuración que tenían pendiente al comenzar septiembre, tras el informe presentado el 31 de agosto a los partidos políticos y la opinión pública nacional.-

Los nuevos retos de Peynado

Por Juan Bolívar Díaz

   El Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) pasó airosamente la prueba de sus elecciones primarias para seleccionar su candidato presidencial, con mayor normalidad y menos incidentes de lo que la opinión pública esperaba, lo que permite vaticinar que podría sobrevivir sin mayores traumas el eclipse de su caudillo, el doctor Joaquín Balaguer.

   La selección del empresario Jacinto Peynado le puede garantizar una candidatura presidencial con capacidad para convertirse en un fuerte contendiente para las elecciones del próximo 16 de mayo, y la reacción de los demás precandidatos a menos de 24 horas de conocerse el resultado de la votación le allana el camino para iniciar en breve su campaña electoral.

   Peynado tendrá que enfrentar ahora el desafío de curar las heridas que dejan las competencias por candidaturas y ganarse la buena voluntad de sus más sólidos contradictores internos, así como la colaboración del doctor Balaguer, cosa un tanto difícil si ha de mantener el discurso crítico que caracterizó su campaña interna.

UN GRAN TRIUNFADOR

   La dimensión del triunfo logrado por Jacinto Peynado no se puede medir tan solo por el 58 por ciento de los votos obtenidos en las primarias, 27 puntos por encima de su más fuerte contendor, sino por el arrojo con que se desempeñó y por haber logrado dividir el famoso anillo palaciego. Más aún porque en la primera etapa de la precampaña se le consideraba en desafecto del caudillo reformista.

   Su elección como candidato presidencial es su segunda victoria en poco más de un año, fruto de su arrojo y tenacidad. No debe olvidarse que en la primavera de 1994 proclamó públicamente que no aceptaba la candidatura a síndico del DN ni a senador y que sólo se lanzaría por la vicepresidencia. Su demostración de fuerza en la capital selló la decisión de Balaguer de llevarlo como compañero de boleta.

   Los dos triunfos políticos de Peynado han sido a costa del ingeniero Carlos Morales Troncoso, de quien hay que decir que salió airoso con el 32 por ciento de la votación del primero de octubre, dado que no llevaba ni un año luchando abiertamente por la candidatura, a diferencia de Peynado, quien tiene por lo menos 12 años trabajando en las bases del PRSC.

   Morales resultó perjudicado por los fallidos intentos de alianzas de las últimas semanas, y por haber puesto demasiado huevos en la canasta de «lo que diga Balaguer» y de un anillo palaciego que al final se dividió, quedando el precandidato casi a expensas del cónsul Guaroa Liranzo, quien por cierto nunca dio la cara públicamente en la contienda interna. La dignidad con que Morales reconoció la elección de su principal rival, y su tercio de los votos, lo dejan en buena posición para hacer carrera en el PRSC, si es que tiene la suficiente firmeza al respecto.

   El triunfo de Peynado estaba pintado casi desde el principio de la precampaña, aunque por momentos se temió que una intervención del caudillo reformista inclinaría la balanza en otra dirección. Balaguer se mantuvo tan indiferente que ni siquiera votó en las elecciones primarias. Probablemente la tenacidad de Peynado le hizo más difícil una intervención, si es que la contempló.

UN FINAL EXITOSO

   A pesar de las duras confrontaciones, que dejaron un muerto y un herido grave, al final la campaña interna de los reformistas resultó sorprendentemente exitosa, con la reserva de la relativamente baja votación registrada.

   El total de los votos emitidos, cercano a los 400 mil, estuvo dentro de las expectativas expresadas por Peynado y Morales Troncoso en la última semana. Pero muy lejos de los vaticinios iniciales y de los votos que se le computaron al PRSC en los comicios del año pasado, más allá del millón y cuarto.

   El 9 de mayo el diario Hoy recogió en su página 4 una declaración del presidente en funciones del PRSC, doctor Donald Reida Cabral, en la que expresaba que sólo la membresía del partido superaba el millón de personas. Posteriormente las expectativas bajaron a 800 mil y luego a la mitad.

   De cualquier forma, 400 mil votantes es una proporción importante para un partido sometido al desgaste que significó la crisis postelectoral y el reconocimiento de serias irregularidades, así como un desempeño gubernamental gravemente cuestionado después de los comicios del año pasado.

BUENA REACCION

   La actitud de los demás precandidatos al reconocer la victoria de Peynado y ofrecerle colaboración, en especial la de Morales Troncoso, es una buena reacción que da un margen de tranquilidad a Peynado y le podría permitir reunificar el partido en breve tiempo. Desde luego, el márgen de la victoria no ofreció la menor posibilidad para impugnaciones y alegatos traumáticos. Ello obra en beneficio del PRSC. En las primarias perredeistas de 1981, el doctor Jorge Blanco también obtuvo un amplio margen -58 contra 37 por ciento- y hubo que negociar el reconocimiento del ganador. Y las de 1985 concluyeron violentamente sin proclamarse ganador.

   Es probable que Peynado no enfrente la hostilidad de sus contrincantes, y en algunos casos podrá conseguir la colaboración sincera. Pero tendrá todavía que lidiar con resistencias, no sólo de Guaroa Liranzo, sino también de algunos duros balagueristas que no boicotearon las primarias simplemente porque no pudieron. Varias figuras connotadas brillaron por su ausencia en las urnas de las primarias.

   Sin embargo, las habilidades y la fortaleza del liderazgo de Jacinto Peynado los dejarán fuera de balance, si no se integran a la campaña, o por lo menos disimulan sus contradicciones, que en algunos casos ya pintan ribetes de la confrontación personal.

   Por su parte, el vicepresidente de la República es suficientemente pragmático para darse cuenta de que el ramo de olivo que extendió a pocas horas de su elección tendrá que mantenerse en alto, por lo menos hasta que baje la marea y sus compatriotas tengan la oportunidad de aceptarlo o despreciarlo.

UN CIRCULO VICIOSO

   El gran problema de Peynado para delinear su campaña electoral y tratar de reconsquistar el terreno perdido, será ganarse la buena voluntad del caudillo reformista, o por lo menos mantenerlo en la neutralidad aparente en que se refugió durante la campaña para la votación primaria.

   El candidato reformista afianzó su liderazgo, gracias, entre otros factores, a que asumió un papel crítico frente al gobierno y en especial ante el anillo palaciego, diferenciándose de aspectos básicos de la política del presidente Balaguer.

   Si eso fue necesario, y beneficioso, para ganarse el voto de los reformistas, mucho más lo será en la competencia abierta frente a candidatos tan sólidos como el doctor José F. Peña Gómez y el doctor Leonel Fernández, especialmente ante el primero que encarna la negación del balaguerismo.

   El dilema de Peynado será cómo colocarse certeramente en oposición a las políticas balagueristas y ya como candidato obtener y mantener cierto nivel de apoyo del gobernante, elemento clave sobre todo en un partido acostumbrado excesivamente a depender de los recursos del Estado para realizar campañas electorales.

   Ahora tendrá que hilar más fino en una campaña en que deberá enarbolar un programa y responder ya no a cuestionamientos desde el interior del partido, sino desde una oposición que jugará a la confrontación del balaguerismo, como herencia autocrática y como resultado gubernamental.

   Como él absorbió parte del anillo palaciego, en la figura de Carmen Rosa Hernández Balaguer, y con la neutralidad -por lo menos- de otros relevantes miembros del mismo, ahora le resultará más difícil sostenerlo como blanco fundamental de sus críticas.

   Hay quienes creen que la ausencia de Balaguer en la votación del domingo conlleva un metamensaje para Peynado. Al caudillo le tendría sin cuidado quien gane la presidencia en mayo próximo. A sus 90 años lo más que tendría que soportar son acusaciones y duras críticas, y seguramente preferirá que le lluevan desde la oposición que desde sus propios linderos partidarios, donde él ha señoreado durante décadas, a lo largo de seis períodos gubernamentales, sin que le hayan podido tocar ni con el pétalo de una rosa. Los que lo intentaron no están hoy en posibilidad de herederarlo.

UN DURO CONTRINCANTE

   De cualquier forma, Jacinto Peynado tiene garras políticas para constituirse en un duro contrincante, en primer lugar para tratar de recuperar el espacio perdido por el PRSC a manos del vigoroso candidato del PLD, que será su objetivo inmediato, y para posteriormente enfrentar al doctor Peña Gómez que ya el año pasado demostró mayor consistencia de la que la opinión pública le atribuía.

   Recursos materiales no le faltarán al candidato reformista, los propios y los que recibirá aún de muchos de sus contrincantes internos que optarán por jugar a la continuidad en el poder, cosa que Peynado le garantizará más que Peña Gómez o Leonel Fernández, sobre todo si en la campaña se muestran financieramente generosos. Por demás nadie debe dudar que el Vicepresidente reune tanto o más respaldo empresarial que sus contrincantes.

   El gran reto de Jacinto Peynado lo planteó al dia siguiente de su elección el secretario político del PRSC, ingeniero Federico Antún: lograr una «simbiosis entre su liderazgo terrenal, y el místico, mesiánico e incondicional del doctor Joaquín Balaguer».-

PRSC en la hora cero

Por Juan Bolívar Díaz

   En medio del calor y el apasionamiento que caracterizan casi todas las actividades de los dominicanos, el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) se apresta el próximo domingo primero de octubre a escoger su candidato presidencial.

   Las elecciones primarias del PRSC acaparan la atención nacional, por la importancia del partido de gobierno, y por la circunstancia de que por primera vez presentarán un candidato presidencial que no es su líder y caudillo indiscutible, el doctor Joaquín Balaguer, y porque lo harán mediante un método inédito en el país, como es la votación de todos los electores que lo deseen.

   Superados numerosos incidentes, el último de los cuales obligó a la inhibición del secretario político del partido, los temores se centran ahora en si las votaciones transcurrirán con normalidad y si el cámputo será realizado sin traumas.

AL COLORADO VIVO

Los debates entre los precandidatos, no libres de ataques personales y acusaciones de manipulaciones, hicieron que en la opinión pública aumentaran los temores por la suerte del proceso. Muchos analistas llegaron a temer que las primarias no se realizarían en la fecha convenida, el primero de octubre.

   A ellos contribuyeron los planteamientos abstencionistas, la frustración de dos intentos de alianzas que involucraron a tres precandidatos, la carta de 41 dirigentes del partido pidiendo la suspensión de la votación primaria y finalmente las acusaciones de irregularidades en la conformación de las mesas electorales y de presunta parcialidad del secretario político y hombre clave en la organización del proceso, ingeniero Federico Antún Batlle.

   Las últimas objeciones, formuladas por el Ingeniero Carlos Morales Troncoso, fueron superadas mediante la correción de los errores y con la inhibición de Antún Batlle.

   Aunque la acusación de parcialidad que se descargó contra Antún no quedó suficientemente documentada, como para obligar la inhibición, la salida del joven secretario político fue positiva, pues eliminó un elemento de conflicto que podía contribuir a empañar el proceso interno de votación. El lunes la Comisión Ejecutiva actuó también con prudencia y aceptó la inhibición de Antún, encargando de sus funciones en el proceso electoral interno a los dirigentes Rafael Bello Andino y Joaquín Ricardo, que presentan la ventaja de que no se prestarían a conflictos sin la anuencia del doctor Balaguer, ya que ambos son de su máxima confianza.

PELIGROS PENDIENTES

   A cinco dias de la votación, parece ya difícil que la misma pueda ser suspendida, a no ser que se presenten graves conflictos que no hayan sido previstos. Ahora los peligros se centran en la jornada misma de votación. Por ejemplo, que la concurrencia a las urnas sea muy baja, por desorientación de la militancia y simpatizantes; que se produzcan graves confrontaciones en torno a quienes tienen derecho a votar; o graves incidentes en la jornada dominical o durante el proceso de cómputos, que fue lo ocurrido en las últimas primarias competitivas celebradas por el Partido Revolucionario Dominicano en 1985.

   La orientación de los electores parece haber sido insuficiente, quedando en gran medida en manos de los equipos competidores. La misma circunstancia de que haya sido objetado el uso de las escuelas públicas como centros de votación y no se haya dado una palabra definitiva al respecto, podría ser un factor de confusión.

   La cantidad de personas que voten el domingo primero de octubre podría ser un elemento de conflicto. Si quedan muy por debajo de la militancia que presumen los reformistas -estiman entre 500 mil y 800 mil- algunos podrían alegar que se impidió a los suyos ejercer el derecho. Si sobrepasan las expectativas, no faltarán quienes argumenten que votaron elementos extraños al partido.

   El reglamento no preve un mínimo de votantes; establece que para ganar hay que obtener por lo menos el 30 por ciento de los sufragios válidos computados. Se indica que podrán votar militantes y simpatizantes, con la única condición de que figuren en el padrón nacional de electores. Los principales organizadores han insistido en el requisito de ser militante o simpatizante, pero esta última categoría es imposible de establecer objetivamente más allá del testimonio de quienes se presenten a las urnas, a no ser que aparezcan dirigentes y militantes reconocidos de los partidos de oposición, cosa que ha sido descartada. De cualquier forma, por ahí podrían surgir factores de conflictos, que serían ignorados si el ganador supera en buena proporción a los demás aspirantes.

BALAGUER CALLA Y ESPERA

   Ha sido relevante que a lo largo del proceso organizativo de las primarias para escoger su sucesor, el doctor Balaguer ha mantenido un silencio total. Los temores de que iba a sugerir preferencia se han diluído, y el caudillo sigue sumido en el mutismo. Ahora se dice que Balaguer observa, calla y espera. Todavía hay quienes creen -dentro y fuera de su partido- que mantiene expectativas de incidentes que obliguen a su intervención, dilatando el comienzo de su relevo o del compartimiento del poder partidario.

   Si el proceso culmina en términos aceptables para la opinión pública, quedan pocas dudas de que Balaguer aceptará el resultado y esperará entonces hasta determinar el comportamiento del ganador, para decidir la medida en que le dará respaldo.

   Hay pocas expectativas de que la selección del candidato sea impoluta y libre de conflictos, como lo logró el Partido de la Liberación Dominicana, que tuvo la ventaja de que involucró apenas a unos diez mil militantes. Para evitar que las ambiciones y las pasiones se exacerbaran, fue que ese partido no permitió una campaña abierta que incluyera siquiera a sus cientos de miles de simpatizantes.

   Más allá de los titulares y tonos sensacionalistas en algunos medios de comunicación, lo objetivo es que la lucha por la nominación presidencial del PRSC no se ha diferenciado de los calores que han caracterizados procesos similares en otros partidos, en sindicatos, en los gremios estudiantiles y profesionales y hasta en organizaciones no gubernamentales.

EXPECTATIVAS NACIONALES

   Aunque se cree que los principales partidos opositores tienen expectativas de que el candidato reformista resulte el que más convenga a sus intereses, desde su particular óptica y circunstancia, en la generalidad de la opinión pública lo que predomina es la esperanza de que el proceso electoral interno del partido colorado culmine democráticamente y sin traumas.

   En la misma medida en que el partido de gobierno practique la democracia interna podrán crecer las expectativas de que las elecciones presidenciales de mayo próximo marquen un rumbo de transparencia distante del que ha caracterizado los últimos comicios dominicanos.

   Si los reformistas no son capaces de respetar la voluntad de sus propios militantes y simpatizantes, será muy difícil que lo logren cuando tengan que disputarse el poder con los demás partidos políticos. Sobre todo cuando ellos seguirán controlando el gobierno hasta después que culmine el cómputo de las elecciones presidenciales.

   Si incurren en el arrebato y la trampa, arriesgando la unidad del partido en el momento de transición de su liderazgo histórico, no habrá garantía de limpieza cuando tengan que poner en juego el poder que han disfrutado en los últimos 9 años, así como en el período 1966-78.

   Desde luego que una grave fractura del partido podría hacer impracticable la retención del poder en mayo, dado que muchos factores de poder, nacionales e internacionales, presionarán por un juego limpio en la elección presidencial.

EL VATICINIO

   A la puerta ya de la votación primaria, después que se diluyeron las posibilidades del frente que intentaron Morales Troncoso, Víctor Gómez Bergés y Angel Lockward, -todavía el lunes 25 el segundo seguía atacando al primero y hasta le pidió que abandonara la competencia- a ningún observador desapasionado le sorprendería que Jacinto Peynado sea el nominado.

   Sorpresa vendría a ser un repunte de último momento de Morales o de Gómez Bergés, sobre todo si es del último, a quien se percibe corriendo en la tercera posición, aunque desde luego él proclama que va a ganar.

   Si la votación transcurre con relativo orden, la misma noche del domingo se podría conocer extraoficialmente el ganador. La votación concluirá a las 4 de la tarde, y por lo menos tres centros de cómputos estarán en operación, el oficial, situado en la empresa del presidente en funciones del partido, doctor Donald Reid Cabral; el de Peynado, en su empresa Delta Comercial, y uno que habilita Morales Troncoso, cuya ubicación no está definida.

   A no ser que la votación sea muy cerrada, los medios informativos establecerán el ganador cotejando los resultados que obtendran esos centros y a través del sondeo en los principales agrupamientos de votación de la capital, Santiago y otras provincias determinantes.

   Para el PRSC la joranda del domingo puede ser de vida o muerte. Si pasa la prueba democrática, podrá entrar con buenos augurios a una nueva etapa post-balaguerista, algo considerado difícil a la luz de las experiencias en los partidos que han tenido caudillos tan fuertes. Mucho más en el caso de Balaguer, quien a la fuerza de su imposición, ha agregado la prolongación, aun en condiciones físicas desventajosas.-

 

 

 

La lucha reformista divide el anillo

Por Juan Bolívar Díaz

   La lucha por la candidatura presidencial del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) parece haber dividido el poderoso «anillo palaciego», varios de cuyos miembros habrían decidido bajar la guardia en su oposición a la candidatura del Vicepresidente Jacinto Peynado, quedando relegada la confrontación al influyente cónsul en Miami y contratista gubernamental Guaroa Liranzo.

   La balanza parece inclinarse cada vez más hacia Peynado, sobre todo después que logró incorporar a su campaña a las sobrinas del Presidente Balaguer, en especial a la Secretaria Administrativa de la Presidencia Carmen Rosa Hernández Balaguer.

   El camino hacia las elecciones primarias del primero de octubre pareció despejarse cuando la semana pasada la Comisión Ejecutiva del PRSC rechazó la triple alianza que buscaba una sumatoria de votos, así como la instancia de 41 dirigentes partidarios que pedían la suspensión de esa forma de elección para que el candidato presidencial fuera escogido «bajo las orientaciones y sabia dirección» del líder y caudillo reformista.

SOLO BALAGUER PUEDE

   Muchas de las incertidumbres sobre la celebración de las elecciones primarias el primero de octubre quedaron despejadas cuando la Comisión Ejecutiva del PRSC, encabezada por el doctor Donald Reid Cabral y el Ingeniero Federico Antún Batlle rechazó la petición de suspensión del certamen democrático.

   También Contribuyó preponderantemente el rechazo de la triple alianza formulada por los precandidatos Carlos Morales Troncoso, Víctor Gómez Bergés y Angel Lockward, quienes pretendían que se sumaran los votos de dos de ellos al que mayor cantidad de sufragios obtuviera entre los tres en las votaciones primarias.

   La fórmula no sólo fue presentada un dia después de vencido el plazo para presentar candidaturas, sino que también contradecía el reglamento que prohibe expresamente que los votos de un precandidato puedan ser sumados a otro.

   La fórmula fue copiada del Uruguay, donde rige aún un sistema que permite a los partidos llevar varios candidatos a las elecciones presidenciales, y el que queda en primer lugar recibe los votos de sus otros compañeros. Tal fórmula fue propuesta aquí en 1989 para las elecciones del año siguiente, por dirigentes perredeistas, y para los comicios del año pasado fue ensayada por reformistas. En ambas ocasions tuvo muy poca acogida en la opinión pública.

   Disipados ambos incidentes, sin que sus autores pudieran obtener el mínimo respaldo para apelar el rechazo, y la circunstancia de que Reid Cabral y Antún anunciaran que tomaron sus decisiones con el respaldo del Presidente Balaguer, el camino hacia las primarias pareció bastante despejado, aunque todavía con las naturales reservas, sobre todo las derivadas del silencio en que se mantiene el caudillo reofrmista.

   Pero todo quedó tan enfocado hacia el primero de octubre, que Quique Antún se animó a declarar que «sólo Balaguer puede impedir que se celebren en esa fecha».

EL PROCESO ORGANIZATIVO

   Al comenzar la penúltima semana de la precampaña reformista, el presidente en funciones del partido, doctor Reid Cabral, manifestó su convicción de que todo estará listo para la votación primaria del primero de octubre. Afirmó que ya las boletas electorales habían sido envíadas a impresión con los cinco precandidatos vigentes después del retiro de Caonabo Javier y Guillermo Delmonte Urraca, quienes respaldaron a Peynado.

   Aunque la Comisión Ejecutiva luce dispuesta a salvar todos los obstáculos para cumplir el compromiso de las Primarias, todavía quedan dudas sobre una eficiente organización a nivel nacional. El diario Hoy informaba el lunes que en Santiago, la segunda ciudad del país, la comisión electoral municipal no se había reunido para iniciar los preparativos. Resalta que en esa comisión predominan la gobernadora Rosa Fadul y el síndico José Enrique Sued, que fueron de los firmantes de la petición de suspensión de la semana pasada.

   Todavía en el fin de semana último un diario recogía la versión de que influyentes sectores reformistas insistían en el aplazamiento, al menos por dos semanas, de la votación primaria, y señalaba entre ellos al líder de «Lo que Diga Balaguer», Alfredo Mota Ruiz. Empero, éste se apresuró a desmentirlo.

   Asi pues, a menos de dos semanas de las primarias, las perspectivas de sus opositores lucen inciertas. Ni los huracanes los han ayudado, ya que el paso de Luis o Marilyn por el país, si bien no hubiesen logrado suspender los comicios nacionales de mayo, como eran las expectativas de algunos, es seguro que habrían aplazado las votaciones reformistas de octubre.

SOLO UNA HERRADURA

   Un grupo de periodistas de diferentes corrientes, coincidieron en el fin de semana en el programa Recepción, por Teleantillas, en que el fracaso de los dos intentos de alianza de la semana anterior, en torno a Morales Troncoso, habían afianzado las posibilidades de triunfo de la precandidatura de Peynado.

   El Vicepresidente logró un respaldo militante de la familia del Presidente Balaguer. Sus sobrinas aparecieron en dos actos públicos avalando la candidatura de Peynado. El último de ellos fue una actividad multitudinaria del grupo Mujeres Reformistas en Acción celebrado el domingo 17 en esta capital. Hasta Pedro Blandino, quien dos semanas atrás había encabezado el intento por inscribir la precandidatura del Presidente Balaguer, se sumó al proyecto de Peynado.

   La decisión de Carmen Rosa Hernández, destacada figura del llamado anillo palaciego, y la actitud de otros relevantes miembros del mismo, de aparente neutralidad, parecen indicar que ese clan está dividido en torno a la s preferencias para la candidatura presidencial reformista. Mota Ruiz parece batirse en retirada y reconocer las primarias como un hecho irreversible. Rafael Bello Andino luce sumido en la neutralidad, como siempre, atento a las señales del caudillo al que ha servido de secretario por varias décadas.

   La situación del anillo palaciego es tal que un analista consideró que ya el anillo se redujo a una herradura, reconociendo que frente a Peynado queda el más activo, aunque también el más discreto de sus miembros, don Guaroa Liranzo, quien parece sostener una confrontación personal con el Vicepresidente.

A LA OFENSIVA

   Jacinto Peynado respira pero no está dispuesto a abandonar la ofensiva. Durante el acto del domingo proclamó que cada dia se remueven nuevos obstáculos a las primarias, pero aconsejó a sus seguidores mantenerse vigilantes ante nuevos intentos de sus adversarios. «Hay que mantenerse atentos porque en cualquier momento de cualquier yagua vieja sale un tremendo alacrán», expresó.

   Para el Vicepresidente, sin embargo, ya no hay manera de posponer las primarias ni de cambiar las reglas del juego que las rigen.

   Tal optimismo, empero, no es compartido tan radicalmente por la opinión de los analistas y de los círculos políticos, entre quienes prevalecen dudas de que el Presidente Balaguer no juegue todavía a la posibilidad de la brecha continuista o por lo menos de aplazar el compartimiento de su poder omnímodo, como ocurrirá indefectiblemente tan pronto su partido tenga un candidato presidencial, especialmente si se trata del decidido Jacinto Peynado.

MORALES ESPERANZADO

   En las huestes del canciller Morales Troncoso todavía hay esperanzas de retomar la ofensiva en que estaban hasta hace dos semanas, cuando se llegó a considerar que su principal contrincante estaba a la defensiva, perdiendo cuadros en el interior del país.

   No se descarta aún que Gómez Bergés y Lockward puedan ser convencidos de declinar en favor de Morales, lo que daría nuevo impulso a su precandidatura. Aunque al comenzar la semana, uno y otro seguían proclamando que eran ellos los que iban a ser favorecidos por el voto mayoritario de sus compatriotas.

   Alguien señaló que tal vez el efecto pueda ser más impactante si el frente en torno a Morales Troncoso se da en la próxima semana, a dias de la votación. Pero hay quienes creen que serían necesarios otros golpes de efectos para detener el ascenso de Peynado.

   ¿Cuál sería un golpe contundente? Alguna señal de preferencia del doctor Joaquín Balaguer? Ciertamente podría serlo, pero cada dia se duda más que el caudillo quiera intervenir en favor de ninguno de los precandidatos, mucho menos ahora cuando hasta su anillo palaciego luce dividido, lo mismo que su familia.-

Los lances reformistas

Por Juan Bolívar Díaz

   Al concluir el plazo, el lunes 11, para la fusión de precandidaturas, con miras a las elecciones primarias del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), el Vicepresidente Jacinto Peynado salió fortalecido al recibir el respaldo del Ingeniero Caonabo Javier Castillo y del doctor Guillermo Delmonte Urraca.

   El Ingeniero Carlos Morales Troncoso, señalado como uno de los dos principales contendientes, quedó, inexplicablemente, a la defensiva después que falló el intento de alianza con el doctor Víctor Gómez Bergés, lo que se convirtió en boomerang para sus auspiciadores.

   Un nuevo elemento de incertidumbre asomó en el panorama reformista al difundirse la carta con la que 41 dirigentes del partido oficial solicitan formalmente la suspensión de las elecciones primarias programadas para el primero de octubre próximo.

INTENTO FALLIDO

   Los corrillos políticos fueron sacudidos el jueves 7 cuando, tras una reunión con el Presidente Joaquín Balaguer, en el Palacio Nacional, Morales Troncoso y Gómez Bergés anunciaron que «hemos acordado concurrir unidos a las Primarias del primero de Octubre del año en curso, esperando que los demás candidatos tomen la misma iniciativa en bien de la familia Reformista y por la unidad y armonía del PRSC».

   Todos los medios informativos, al igual que los comentaristas interpretaron que se producía una fusión entre los dos precandidatos presidenciales, aunque ambos fueron evasivos en precisar quién renunciaba a sus aspiraciones en beneficio del otro.

   Sin embargo, fue unánime el criterio de que esa alianza era en beneficio de Morales Troncoso. Primero porque a él se le atribuye mucho mayor respaldo y sobre todo el importante apoyo del denominado «anillo palaciego». Se llegó a considerar que Gómez Bergés ganaba si conseguía la candidatura vicepresidencial.

   Las especulaciones se centraron más bien en cuanto a si la fusión era de la autoría del Presidente Balaguer, lo que se dio a entender al anunciarse luego de una reunión con el caudillo reformista, y que el texto de tres cortos párrafos se escribiera en papel membretado, con el escudo nacional, de la Presidencia de la República. También porque se dio a la publicidad en la oficina de Alfredo Mota Ruiz, coordinador del Movimiento «Lo que Diga Balaguer».

   Cuando en el fin de semana, voceros de Gómez Bergés y luego éste mismo negaron que el comunicado implicara una alianza, todo el mundo resultó sorprendido y se andaba a la búsqueda de explicaciones al desaguisado político. Junto al cuestionamiento de por qué se utilizó el membrete del Presidente de la República, la opinión pública preguntaba quién había sido el autor del traspié político.

PEYNADO NO SE DUERME

   Jacinto Peynado, que ha demostrado una sagacidad y una decisión política impresionante, no se durmió y puso en duda que la «alianza Morales-Gómez Bergés» fuera patrocinada por el Presidente Balaguer. Al mismo tiempo precipitó una alianza que ya se vaticinaba con el Ingeniero Javier Castillo, a la que a último momento se sumó el doctor Delmonte Urraca, cuya inscripción no podía tener otro objetivo que una negociación.

   Si bien éste último no aporta votos, no deja de constituir bulto, y si Caonabo Javier no tiene mucho respaldo en el reformismo, aporta, sin duda, madurez y criterios políticos. El intercambio espitolar entre Peynado y Javier, dado a conocer textualmente, es conceptuoso y data del 31 de agosto cuando el primero tomó la iniciativa y se refirió a la «cualificación dirigencial, la modernización institucional y la moralización conductual» que representa el segundo.

   En su carta, Peynado comparte «tus incansables luchas en pro de la real socialcristianización del reformismo así como de su reingeniería organizacional». En una segunda carta, el 11 de septiembre, el Vicepresidente recuerda que llegó al PRSC «en el momento en que mis hermanos Caonabo y Guido D’ Alesandro me convencieron de que ingresara a la actividad política y me trajeron a nuestro glorioso Partido Reformisa Social Cristiano».

   Al fracasar el intento de alianza entre Morales y Gómez Bergés, con expresiones destempladas de éste, Jacinto Peynado resultó ganador de otro capítulo en la lucha por conseguir la candidatura presidencial reformista. El licenciado Angel Lockward, a quien se daba por otro aliado de Morales Troncoso, decidió segir adelante, aunque nadie debe descartar que al final capitule. Lo mismo podría ocurrir, incluso, con Gómez Bergés, pero por el momento, el impacto del anuncio del dia 7 se convirtió en un boomerang contra sus auspiciadores. Se puede decir que hicieron un papelazo.

OTRO CONFLICTO

   Desde luego, nadie debe asumir que el camino está despejado para Jacinto Peynado. Quedan muchas escaramuzas pendientes en el camino. Y al cierre de esta edición de RUMBO, la Comisión Ejecutiva del PRSC estaba dilucidando una nueva: la carta en la que 41 dirigentes reformistas se dirigen al doctor Joaquín Balaguer pidiéndole la suspensión de las primarias abiertas.

   En una lacónica comunicación, el doctor Balaguer envió la solicitud a la Comisión Ejecutiva. El documento, que se atribuye a la autoría del inquieto Luis Toral, aunque éste no lo suscribe, está firmado por conocidas diguras reformistas, incluyendo a algunos que se suponían respaldando a Morales Troncoso, como el senador petromacorisano José Hazim. También la firman Pedro Bretón, Atilio Guzmán, José Antonio Guzmán Alvarez, José Enrique Sued, Eduardo Estrella, Miriam Méndez de Piñeiro, Pedro Rivera y Rosa Fadul.

   La carta no argumenta nada nuevo, más allá de los temores de que sus adversarios pudieran enviar militantes a votar para contribuir a la escogencia de un candidato que no represente al reformismo, cosa que está descartada por los más elementales razonamientos políticos.

Más relevante es el criterio de que que «este método de elección (las primarias abiertas) nos llevará indefectiblemente a la confrontación interna y a magulladuras innecesarias empujando al partido a un colapso institucional y a un posible fracaso en las próximas elecciones». Ambos riesgos seguirín pendientes con cualquier otro método de elección, mas aún si no está mediado por procedimientos democráticos, como el del dedo de Balaguer, sugerido en la frase de que la escogencia «debe efectuarse bajo sus orientaciones y sabia dirección.»

UN POCO TARDE

   Si las elecciones primarias no es el método más adecuado, parece que la carta de objeción llega un poco tarde, pues hace meses que se le viene proclamando, afirmándose que cuenta con el respaldo del doctor Balaguer. Y hasta se ha reiterado que fue éste quien lo propuso.

   Si el método puede resultar costoso económicamente, ya se ha gastado una parte del dinero que implica, no sólo por parte de los precandidatos, sino también del propio partido, el cual el lunes 11 comezó a publicar en los diarios los listados de los centros de votación que operarán el primero de octubre.

   A estas alturas del juego, la suspensión de las primarias causaría más disturbios y conflictos que lo que puede implicar su realización. El proceso ya luce irreversible mediante recursos como el reclamo de algunas decenas de dirigentes. Centenares están comprometidos con el mismo.

   Desde luego, cuando la democracia es tan débil, como la dominicana, y tan inédita al interior del PRSC, cualquier cosa es posible, sobre todo en materia de tramposerías que pueden ejecutarse hasta en la misma jornada de votación y en el cómputo de sus resultados.

RONDA UN FANTASMA

   Aunque para los reformistas pueda ser un poco tarde, el fantasma de la división ronda sobre la votación primaria. El caso más parecido fue la votación en primaria cerrada, (solo los militantes) realizada en 1981 por el Partido Revolucionario Dominicano, de la cual emergió la candidatura presidencial del doctor Salvador Jorge Blanco.

   Aunque vetado y hostilizado por el gobierno de don Antonio Guzmán, Jorge Blanco consiguió el 57 por ciento de los votos, contra el 37 por ciento de su principal competidor, el licenciado Jacobo Majluta. El doctor Pedro Franco Badía obtuvo el 4.5 por ciento.

   A pesar de la diferencia de 20 puntos que lo separó del primer lugar, Majluta y su «Unidad de Acero», que integraba a la tendencia del Presidente Guzmán, protagonizó un intento de desconocer la votación, conjurado gracias al influjo del doctor Francisco Peña Gómez, quien apeló a prometer su respaldo para que el entonces Vicepresidente Majluta fuera el candidato presidencial para los comicios de 1986. Además se le garantizó la presidencia del partido y la candidatura a Senador por el DN para que presidiera el Senado.

   Aquellas primarias fueron irrepetibles en el PRD. Las que debieron efectuarse a finales de 1985 para escoger el candidato presidencial, naufragaron en el Hotel Concorde. El partido blanco pudo superar esa crisis a duras penas, pero quedó sembrada la semilla de la división que se hizo incontenible tras el fracaso electoral de 1986.

   Las circunstancias, obviamente, no son similares, pero se le parecen. En favor de los reformistas juega su mayor vocación por el poder, y la experiencia que queda del fracaso perredeista, cuando las rivalidades internas se impusieron y prevalecieron hasta la pérdida del poder.

   Hay quienes creen que los reformistas serán más realistas a la hora de los hornos, y que hasta el anillo palaciego preferirá una negociación de último momento a repetir la historia perredeista, cuyo epílogo fue la persecución política y judicial de los años 1986-87.-

La sociedad civil en las elecciones del 1996

Por Juan Bolívar Díaz

   La sociedad civil dominicana se apresta a participar activamente en el proceso electoral del año próximo jugando un rol de promoción de la transparencia democrática y de respaldo a la gestión de la Junta Central Electoral (JCE).

   La reciente constitución del Grupo de Acción por la Democracia viene a fortalecer y a multiplicar los esfuerzos que desde hace meses viene realizando el movimiento Participación Ciudadana por incorporar a millares de ciudadanos y ciudadanas en un proceso de promoción del juego limpio y de la observación electoral.

   La acogida que ha dado la JCE a los esfuerzos de la sociedad civil por contribuir a unas elecciones limpias y sin traumas ha incentivado los trabajos en marcha para la constitución de una red de observadores electorales.

PARTICIPACION CIUDADANA

   El Movimiento Participación Ciudadana fue fundado el 31 de octubre de 1993 tras un proceso de reflexión que durante meses involucró a decenas de personas, en su mayoría profesionales, sin militancia partidaria pero preocupadas por el avance de la nación en términos democráticos y hacia el desarrollo integral.

   El artículo 1 de sus estatutos indica que «Participación Ciudadana es un movimiento apartidista, de presión, concertación y vinculación del ámbito social con los poderes públicos y los partidos políticos. Se constituye con el fin de promover la participación ciudadana para contribuir a lograr las reformas políticas, institucionales y democráticas que requiere la República y un desarrollo social justo y equilibrado».

   El movimiento ha realizado numerosos seminarios y talleres para elaborar proyectos de reformas políticas, y una agenda básica para el desarrollo nacional.

   En la pasada campaña electoral elaboró numerosos documentos fomentando la participación en el proceso electoral, organizó un seminario con la exposiciones de los diversos candidatos a la vicepresidencia de la República, y realizó acercamientos a las autoridades electorales para ofrecer colaboración. Participó en el equipo que instruyó a los agentes del entrenamiento del personal que operó las mesas electorales.

   Participación Ciudadana incluso coordinó con la Dirección General de Elecciones de la JCE y la Junta Electoral del DN para crear centros de información para los electores en la jornada de votación. Esta gestión no llegó a materializarse porque el Centro de Cómputos del tribunal electoral alegó imposibilidad de proporcionar los listados de electores indispensables para el funcionamiento de los centros.

   Con la actual JCE el movimiento ha sostenido fructíferas relaciones desde su constitución a fines de 1994. Sus núcleos han participado en diversos municipios en el proceso de consulta llevado a cabo por el organismo electoral para constituir sus juntas municipales. Desde principio de año encamina gestiones para constituir una red de observadores electorales para los comicios de mayo próximo.

EL GRUPO DE ACCION

   El Grupo de Acción por la Democracia salió a la luz pública el 24 de julio pasado y el 22 de agosto presentó su plan de acción. Está integrado por las principales organizaciones empresariales, sindicales y entidades no gubernamentales, asi como por universidades y las iglesias, tanto la Católica como diversas nominaciones protestantes.

   Los objetivos fundamentales del Grupo de Acción fueron sintetizados: «contribuir al fortalecimiento de la institucionalidad y del sistema democrático en la República Dominicana; contribuir a una mayor participación de la sociedad civil y a institucionalizar su papel dentro del sistema democrático en construcción en el país; contribuir a la realización de un proceso electoral limpio, transparente y respetable en 1996».

   Este grupo promoverá una red de comités municipales de la sociedad civil organizada, la educación ciudadana y la definición de una agenda nacional.

   Tanto por las formulaciones que han acompañado su presentación pública, como por su plan de acción y los grupos que lo constituyen, incluyendo a casi todas las organizaciones empresariales del país, el Grupo de Acción evidencia la firmeza con que la sociedad civil dominicana se propone contribuir a promover la convivencia democrática y el respeto a los principios que la rigen.

IMPORTANTE SEMINARIO

   Desde su constitución, el Grupo de Acción se propuso coordinar propósitos y programas con los demás esfuerzos de la sociedad civil ya en marcha. Su primer evento público fue un seminario sobre «nuevos perfiles y mecanismos de Participación de la Sociedad Civil en América Latina y el Caribe», celebrado los dias 24 y 25 de agosto en esta capital, en coordinación con el movimiento Participación Ciudadana y con los auspicios del Instituto Interamericano de Derechos HUmanos y su Centro de Promoción Electoral.

   Dirigentes de organismos de la sociedad civil de Perú, Paraguay y Bolivia, el Presidente del Consejo Supremo Electoral de Nicaragua y directivos del Instituto Interamericano de Derechos Humanos testimoniaron sus experiencias en recientes procesos electorales a más de 150 dominicanos participantes en el evento.

   La presencia del presidente y otros jueces de la JCE tanto en la sesión inaugural como en la de clausura alentó considerablemente a los organismos nacionales auspiciadores del seminario y a los participantes de la mayoría de los municipios donde ya Participación Ciudadana tiene núcleos de trabajo.

   De hecho los participantes no ocultaron su emoción y se pusieron de pies para aplaudir extensamente el discurso de clausura del presidente de la JCE, doctor César Estrella Sahdalá, quien tras acoger con entusiasmo la participación de la sociedad civil en la promoción de la democracia, proclamó que ese organismo dará su apoyo a los observaodres electorales, especialmente a los dominicanos. Y juró que los jueces electorales no defraudarán a la sociedad dominicana y mucho menos a los ciudadanos y ciudadanas que le han ofrecido respaldo y colaboración.

RED DE OBSERVADORES

   El Grupo de Acción ha comprometido su respaldo a la Red Ciudadana de Observadores Electorales, en la que Participación Ciudadana trabaja desde principio de año. Los expertos extranjeros que vinieron al seminario citado expresaron públicos reconocimientos por los avances ya concretrizados en el proyecto de observación electoral, los cuales consideraron más notables que en otras experiencias recientes en el continente, en relación al tiempo que falta para las elecciones.

   El proyecto contempla la integración y entrrenamiento de 3 mil ciudadanos y ciudadanas a la red de observadores; una tercera parte de ellos estarán trabajando en el proceso desde que se inicie la campaña electoral; los otros para la jornda de votación. El Instituto Interamericano de Derechos Humanos y su Centro de Asesoría y Promoción Electoral darán asesoramiento a la red de observadores, especialmente en el proceso de entrenamiento y programación.

   La red dominicana se nutrirá de las experiencias acumuladas en la observación electoral por los grupos Participa de Chile; Poder Ciudadano de Argentina; Saká (transparencia en guaraní) de Paraguay; Justicia y Paz de Panamá; Alianza Cívica de México; y Transparencia de Perú.

   La experiencia peruana, en las elecciones de abril pasado, ha sido de las mas relevantes y reconocidas, por haber abarcado un territorio tan extenso como el de Perú, equivalente a 23 veces el de República Dominicana, con extensas áreas selváticas y en las montañas andinas.

   El Grupo Transparencia de Perú incorporó a la observación electoral a 9 mil 55 voluntarios, en su mayoría jóvenes. Trabajó en cuatro áreas fundamentales: promoción de la participación activa de la sociedad civil en el proceso electoral, a través de la movilización cívica independiente y de normas de comportamiento entre los actores del proceso; elaboración y promoción de iniciativas legales en aspectos como la publicidad de los resultados a nivel de mesas, acceso abierto al sistema de cómputos y la información puntual de los resultados; campañas de difusión y educación ciudadana; y en organización de sistemas independientes de observación y recolección de información electoral, tanto del proceso de votación como del escrutinio.

   La seriedad del trabajo de Transparencia fue ponderada por todos los sectores y, al igual que ocurrió con Saká en Paraguay, las autoridades gubernamentales, que desconfiaban de ellos, terminaron reconociéndolos.

   Asombró a nacionales y extranjeros lo certero del conteo rápido realizado por Transparencia, mediante muestreo científico, que le permitió dar a 4 horas de cerradas las urnas, un resultado que en el peor de los casos apenas difirió en 00.39% del computado dias después por el Jurado Nacional Electoral y que contribuyó a que se aceptara la validez de las elecciones y se esperara sin sobresaltos el conteo oficial. –

La candente arena reformista

Por Juan Bolívar Díaz

   A un mes de las elecciones primarias para escoger el candidato presidencial del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) la caldera en que se cuece el debate entre los aspirantes se calienta progresivamente en la misma proporción en que se polariza la lucha entre el vicepresidente Jacinto Peynado y el canciller Carlos Morales Troncoso.

   Al mismo tiempo aumentan los temores de que sectores del gobierno puedan jugar a anarquizar el proceso convencional para forzar una intervención del caudillo Joaquín Balaguer, en provecho propio o de alguien de su conveniencia.

   La característica de «abiertas» de las elecciones primarias tiene en sí misma una brecha por donde se pueden colar graves contradicciones entre los contrincantes, dado que aún no queda claro si cualquier ciudadano podrá votar independientemente de que sea o no simpatizante o miembro del partido.

DEBATE BIEN CALIENTE

   Durante la última semana fue notable que se caldeó considerablemente el debate, proliferando los intercambios de acusaciones entre los principales contendientes, y entre éstos y miembros de la Comisión Ejecutiva.

   El vicepresidente Jacinto Peynado es quien aparece más beligerante, denunciando que los patrocinadores de Morales Troncoso en el Palacio Nacional están comprando sus cuadros a cambio de favores materiales, mientras otros permanecen en la sombra por temor a perder empleos y favores.

   Tanto Peynado como Morales han chocado públicamente con el secretario político del partido, Ingeniero Federico Antún, a quien acusan de mantener una posición confusionista o de negarle información.

   La pugna entre los dos precandidatos considerados como favoritos para ganar la nominación ha ocupado los espacios en los medios de comunicación, reduciendo la atención a los demás competidores, aún cuando tanto el doctor Víctor Gómez Bergés como el licenciado Angel Lockward publicaron resultados de supuestas encuestas en los que aparecen encabezando las preferencias de los reformistas.

FACTORES DE CONFUSION

   El intento de los dirigentes reformistas Pedro Blandino y Pedro Bonilla por inscribir la precandidatura del doctor Joaquín Balaguer y la declaración del diputado Marino Collante reclamando una nueva reforma constitucional para que el mandatario pueda repostularse, crearon más confusión al interior del partido que en la opinión pública.

   En general, la opinión pública restó seriedad a ambas ocurrencias, enmarcadas en intentos por mantener en primer plano la vigencia del doctor Balaguer o por ganar favores de éste, aunque no faltan quienes estiman que tales aprestos han sido alentados por personajes que no se resignan a la realidad de que la Era de Balaguer llega a su fin el año próximo.

   Sin embargo, el Presidente en funciones del PRSC, doctor Donald Reid Cabral actuó con determinación para despejar dudas, cuando rechazó que la precandidatura de Balaguer pudiera ser válida sin la firma de éste en el formulario de inscripción establecido en el reglamento para la selección del candidato.

   Dado que Reid Cabral es quien más comunicación ha mantenido últimamente con el doctor Balaguer, se estima que éste desautorizó en privado su inscripción como candidato, lo que de haber sido validado hubiese dado inicio a una crisis política nacional, pues la oposición habría considerado que se intentaba desconocer la Constitución de la República, que con la reforma del año pasado prohibe la reelección en dos períodos consecutivos.

   Tanto los factores de orden nacional como internacional siguen determinando como sumamente difícil que un hombre del olfato político de Balaguer pueda iniciar aventuras para desconocer la Constitución. La semana pasada fue presentado públicamente el programa de trabajo del Grupo de Acción por la Democracia, que reune a los sectores más influyentes del país, como casi todas las organizaciones empresariales y sindicales, las iglesias Católica y protestantes, universidades y otras instituciones que firmaron como testigos del Pacto por la Democracia que acordó las reformas constitucionales de 1994.

¿UN BUEN CANDIDATO?

   Pero aún asumiendo la difícil circunstancia de que Balaguer pueda ser repostulado y validado por la Junta Central Electoral, sería sumamente discutible que se constituyera en un buen candidato para ganar las elecciones de mayo próximo. El mandatario cumplirá 89 años esta misma semana, y con los resultados del actual período constitucional, sumado a la escasa legitimidad de los comicios del año pasado, le resultaría más que difícil reunir el apoyo necesario para convertirse otra vez en un candidato ganador, con una Junta Central Electoral que cada semana reafirma su compromiso de auspiciar comicios libres y transparentes.

   Hay quienes creen que el PRSC tiene más posibilidades de hacer un papel airoso con un nuevo candidato que si pudiera repetir la candidatura de su caudillo, pues en este remoto caso, se produciría una polarización mayor que la de 1994, lo que iría en beneficio del principal partido de oposición.

   Y es que una repostulación de Balaguer traumatizaría hasta a su propio partido, pues tendría que ocurrir en desmedro de las legítimas aspiraciones de los que dentro del PRSC han invertido cuantiosos recursos y tiempo en buscar la nominación presidencial.

   Por todas esas circunstancias es que los intentos de repostular al presidente Balaguer o de impedir las elecciones de mayo para prolongar el período no pasan de ser fuegos artificales, que si superan ambiciones individuales no llegan a ser más que nostálgicas añoranzas de un tiempo que fue bien largo, pero que se ha agotado indefectiblemente.

BRECHA PELIGROSA

   Sin embargo, la confusión sobre quienes podrán votar en las elecciones primarias programadas para el primero de octubre próximo puede ser la piedra de contradicción que haga naufragar el esfuerzo democrático de la comunidad política reformista. Hasta dirigentes de la categoría de Reid Cabral y Quique Antún lucen confusos en cuanto a los llamados a participar en las votaciones primarias.

   El artículo 16 del Reglamento para escoger el candidato presidencial dice textualmente: «El objetivo primordial del proceso electoral interno es seleccionar el mejor candidato para postularlo al cargo de Presidente de la República en las próximas elecciones, para lo cual se establece el método de ELECCIONES PRIMARIAS ABIERTAS, en las cuales podrán votar todos los dominicanos miembros o simpatizantes del PRSC qye hayan obtenido su Cédula de Identidad y Electoral y que figuren en el Listado elaborado por la Junta Central Electoral.»

   Si ese artículo no es suficiente, el que le sigue, 17, establece que «El voto en las Elecciones primarias es un derecho y un deber de los miembros y simpatizantes del Partido Reformista Social Cristiano debidamente inscritos en el Registro Electoral.»

   El problema radica en que es imposible establecer quienes son todos los miembros del partido, ya que muchos carecen de carnet partidario. Y peor es la confusión cuando se trata de los simpatizantes.

   Todavía el pasado viernes una crónica de Manuel Jiménez, en el diario Hoy, atribuye al doctor Reid Cabral haber dicho que toda persona interesada en participar en las primarias podrá hacerlo con solo presentar su cédula de identidad electoral, pues no será obligatorio estar debidamente inscrita en el partido.

   Pero en el siguiente párrafo, se cita entre comillas al mismo Reid Cabral diciendo : «Todo el que tiene un carnet electoral puede votar, pero por supuesto debe ser miembro del Partido Reformista Social Cristiano, porque de otra manera sería permitir que se produzcan desórdenes». Es más que obvia la contradicción entre los dos párrafos.

   ¿Qué ocurrirá en las mesas de votación cuando delegados de precandidatos comiencen a objetar a personas que consideren ni miembros ni simpatizantes del partido? El conflicto sería mayor si, como se teme, algunos potentados «incentivan» a ciudadanos y ciudadanas sin militancia ni simpatías partidarias a que voten por ellos o sus patrocinados.

   Si ese asunto no es totalmente dilucidado y acordado por la Comisión Ejecutiva y los precandidatos, hay pocas dudas de que será el detonante de la confrontación, y que si no hay crisis en la misma jornada de votación, la habrá posteriormente para fundamentar impugnaciones y conflictos que pueden fraccionar el partido.

   Ya hay quienes han calculado que con 10 millones de pesos se puede mover la voluntad de voto de 100 mil indiferentes, a razón de 100 pesos por cada uno, y de 50 mil si el incentivo se lleva a los 200 pesos per cápita. No hay dudas de que en el reformismo hay quienes pueden invertir esos 10 millones de pesos y muchos más, si se trata de que un patrocinado gane la nominación y también si el interés fuere provocar una confrontación que obligue a la intervención de Balaguer.

   Desde luego, una clara orientación de Balaguer a sus seguidores, para disuadir a quienes acarician la idea de que intervenga el proceso, o para disipar otras dudas, contribuiría mucho a darle confiabilidad y viabilidad a la elección del candidato. Pero hay quienes dudan que tal intervención -que tendría que ser pública- se produzca. O porque el caudillo tenga sus simpatías y antipatías en el proceso, o porque acaricie expectativas de prolongar el tiempo de la escogencia para mantener incólume su poder o vivas sus íntimas esperanzas de que algún milagro vuelva a prolongarlo en la presidencia de la nación.

El costo de una alianza

Por Juan Bolívar Díaz

   Aunque quedó por completo fuera de los bufetes directivos de las cámaras legislativas, el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) le ganó la partida al Partido de la Liberación Dominicana, víctima de una estrategia que persigue identificarlo con el partido de gobierno para los perredeistas apropiarse solos el terreno de la oposición.

   El acuerdo con el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) para nada ayuda la candidatura del doctor Leonel Fernández, ya a la defensiva por las acusaciones, provenientes hasta del mismo partido de gobierno, de que estaría recibiendo financiamiento oficial.

   Mucho menos ayuda al peledeismo ocultar sus negociaciones con el partido del doctor Joaquín Balaguer, pues de esa forma ellos mismos están dejando sentado que no son convenientes.

CAMBIO DE TACTICA

   En principio el doctor José F. Peña Gómez era opuesto a que su partido y aliados llevaran candidatos a los bufetes directivos de las cámaras. Pero luego, impulsado por las ambiciones de perredeistas que creían que era posible conseguir el control de la Cámara de Diputados y por la forma «tan prepotente» con que el PLD reclamaba su derecho a seguir dirigendo ese hemiciclo, teniendo solo el 10 por ciento de su membresía, decidió cambiar de táctica.

   Peña Gómez no atendió a las ambiciones del diputado por Bahoruco, Rafael Peguero Méndez, quien había ganado simpatías en su bloque gracias a sus habilidades para conseguir cosas y repartir. Le dicen el «Putico del PRD», aludiendo al reformista Luis José González Sánchez, un verdadero experto en «reivindicar» a sus colegas legisladores. Dicho sea de paso, este Peguero es el mismo a quien se le salió el liderazgo del doctor Balaguer, por el del doctor Peña Gómez en la sesión inaugural de la legislatura.

   Al postular al doctor Enmanuel Esquea Guerrero, para presidir la cámara baja, el PRD quería garantizarse, en caso de ganar, un dirigente con algo más que capacidad para pequeñas reivindicaciones. Sobretodo si tenía que ir al Consejo Nacional de la Magistratura.

   Cuando a algunos dirigentes perredeistas se les cuestionó sobre los riesgos que implicaba buscarse la presidencia de la Cámara a costa del PLD, dejaron saber claramente que no la iban a ganar, porque estaban convencidos de que de todas formas peledeistas y reformistas ya habían hecho acuerdos, y que entonces, lo más rentable políticamente era evidenciarlos.

ABIERTA CONTRADICCION

   Por momentos pareció que para el PLD era más importante defender el espacio político de la presidencia de los diputados que el amplio espacio ganado por su candidatura presidencial desde su lanzamiento en mayo pasado. Querían un acuerdo que involucrara a perredeistas y reformistas, pero lo planteaban desde una posición de fuerza desproporcionada a su representación congresional.

   Muchos peledeistas han llegado al extremo de defender el derecho de las minorías (ellos lo son en ambas cámaras) a costa del de las mayorías, preteniendo presentarlo como habilidades políticas, cuando en el marco concreto no pasa de ser oportunismo político. La realidad es que 12 diputados no pueden pretender narigonear a 56. Las minorías en los parlamentos son pieza clave de negociación, imponen condiciones a las mayorías para ganar espacio reivindicando cuestiones de alto interés nacional, no pretendiendo que les regalen los derechos de otros.

   El año pasado el PLD consiguió el control total de la Cámara baja, ayudado por la circunstancia de que los legisladores del PRD no estuvieron presentes en el inicio de la legislatura, protestanto incumplimiento de algunos aspectos del Pacto por la Democracia. Esta vez, a 9 meses de las elecciones, con un candidato presidencial peledeista a la ofensiva, los perredeistas decidieron no hacérsela fácil.

   Ahora como antes el PLD ha defendido su derecho a negociar acuerdos políticos con cualquier fuerza. Pero recurre a expedientes vergonzantes, como la visita al despacho presidencial de quien era su candidato a presidir la Cámara baja, Ramón Fádul, acompañado del expresidente del mismo organismo Norge Botello. Ambos fueron introducidos al despacho presidencial a través del ascensor que usa el Presidente Balaguer, para que los periodistas no los vieran. Eso ocurrió el lunes 14 de agosto, y los reporteros no los vieron ni al entrar ni al salir, pero alguien del Palacio lo coló a los medios informativos. Y por lo menos el periodista de Hoy, Manuel

Jiménez lo consignó en su columna diaria del dia 15.

   Lo menos que se puede decir de esa pretendida entrevista secreta en pleno Palacio Nacional es que fue una ingenuidad política, que al quedar evidenciada se revirtió contra sus autores. Pues si el acuerdo es legítimo, es preferible no tratar de ocultarlo.

TACTICA PELIGROSA

   Líderes del PLD, incluyendo al mismo Leonel Fernández, están convencidos de que el crecimiento de su candidatura presidencial ha sido hasta ahora a costa del PRSC, y que todavía tienen allí una cantera de votos que perseguir. Por eso no van a atacar al gobierno y mucho menos al caudillo reformista, y más bien creen que les conveniene aparecer cercanos.

   Tal línea táctica tiene dos serios inconvenientes: por un lado deja todo el terreno de la inconformidad en manos del PRD, que parece ya encarnando la oposición a un desastre gubernamental como el que vive el país; y por el otro deja al PLD en el grave riesgo de «quedarse sin pito, sin flauta, y sin que tocar», si los reformistas logran pasar la prueba de la elección de su candidato presidencial y ponerse a la ofensiva con todos sus recursos.

   En tal caso, que nadie debe dudar, dada la vocación para el poder que tiene esa comunidad política, el crecimiento de la candidatura peledeista podría esfumarse en cuestión de dias, e irse al fondo. Los mismos voceros y dirigentes reformistas que ahora aupan al PLD serán los primeros en abrirle fuego si tienen que hacerlo para recuperar el espacio perdido. Por lo menos en un primer momento, tan pronto tengan un candidato presidencial sobre la pista.

   Hay quienes creen que las simpatías que la candidatura presidencial que el PLD iba a lograr a costa del PRSC, ya las obtuvo, precisamente de personas que votan por Balaguer, pero no militan en el partido, y que están sin claras perspectivas, por la ausencia de un sucesor del caudillo. Pretender un crecimiento a base de los militantes partidarios es por lo menos inoportuno, a menos que los reformistas concluyan sus elecciones primarias en un despedazamiento.

   De manera que, previendo una recomposición del campo reformista, el PLD en vez de disminuir sus críticas al gobierno y dejarse acorralar como un aliado, debería estar disputando al PRD el liderazgo de la oposición, tratando de atraerse el voto de ese inmenso segmento de inconformes que no militan en ningún partido.

QUEDA ALGO PEOR

   Pero los peledeistas podrían hacer aún algo peor: dejarse atrapar por completo en las redes de su proclive antiperredeismo y tratar de vengarse de éste retirándole el respaldo a la senadora Milagros Ortíz Bosch para integrar el Consejo de la Magistratura.     Por supuesto, hay que descartar que vayan al suicidio político votando por el candidato reformista Virgilio Castillo para entregar al gobierno el control del Consejo de la Magistratura. Tanto Leonel Fernández como la mayoría del Comité Político del PLD sabe que no pueden dar ese paso, sin un grave costo político.

   Pueden intentar la venganza, negociando con los reformistas que éstos apoyen al único senador peledeista, Fernández Mirabal para el Consejo de la Magistratura. Como golpe de efecto al PRD la jugada tendría valor, aunque un poco efímero, porque no dejaría el PLD de seguir ratificando el papel de aliado del gobierno, y seguiría pasando como oportunista llevando al Consejo de la Magistratura 2 delegados, con solo 13 legisladores, y dejando al PRD y aliados, ahora con 73 legisladores, con un solo delegado al organismo que debe designar la Suprema Corte de Justicia.

   El PLD tendría entonces que cargar el peso mayor en la contención del gobierno para evitar que designe una corte a su imagen, semejanza y conveniencia. El PRD seguiría reivindicando el papel de opositor por excelencia.

   Aunque a muchos peledeistas le sepa a hiel, lo que les conviene ahora es seguir respaldando a Milagros Ortíz, reivindicando -aunque sea parcialmente- el principio de la proporcionalidad como elemento fundamental de la democracia.

   Mientras tanto, el PRD ha logrado colocar al PLD a la ofensiva, frenando, por lo menos, el gran impulso que había tomado la candidatura presidencial de Leonel Fernández. Y a ello contribuyó que en medio de la batalla por el control de las cámaras legislativas, se produjo el salto de tres de los partidos aliados del PRSC hacia el Acuerdo de Santo Domingo. Es decir, que mientras aliados tan viejos como los Veteranos Civiles y los pecudeistas, abandonan el barco reformista, el PLD se dejaba etiquetar como aliado. El control de la Cámara de Diputados no vale tanto.-

La etapa final de la transición de Balaguer

Por Juan Bolívar Díaz

   Al llegar a la mitad del actual período constitucional de dos años ha quedado de manifiesto que la nación pasa por un gobierno de transición, como lo definió el propio Presidente Joaquín Balaguer al prestar juramento el 16 de agosto de 1994 y lo reiteró en su discurso ante el Congreso Nacional el 27 de febrero pasado.

    Durante el último año el Presidente Balaguer ha concentrado todas sus energías en el sector construcción, sin enfrentar ni uno solo de los graves problemas de fondo de la nación; por el contrario, los ha dejado aumentar en proporciones que alarman a los más diversos sectores sociales y políticos.

   A los nueve meses de los comicios presidenciales de mayo de 1996, tal proceso de transición luce irreversible, con gran parte de la sociedad vigilando su cumplimiento y sin que los que han intentado desconocer las reformas constitucionales hayan podido lograr alguna legitimidad.

DIFICIL TRANSICION

   Dos veces dijo Balaguer que su gobierno sería de transición en su discurso del 16 de agosto de 1994. «Deseo hacer una síntesis de las obras que me propongo realizar en este corto período de transición de apenas dos años, de un máximo de dos años». Y lo reiteró luego en el informe ante el Congreso Nacional el 27 de febrero pasado.

   Por eso el gobierno mantiene paralizado el proceso de reformas sociales y económicas iniciado a fines de 1990; por eso también el mandatario propuso en su discurso de febrero que se dejara la reforma de la justicia a «las próximas generaciones», y no ha mostrado el menor interés en la constitución del Consejo Nacional de la Magistratura. Por eso también habría dicho a los dirigentes del Consejo Nacional de Hombres de Empresa que le visitaron la semana pasada, que la crisis energética es un problema de soluciones a largo plazo, y no está haciendo virtualmente nada

para remediarla.

   Tan renuente a tomar decisiones de largo alcance se ha mostrado el presidente Balaguer en esta primera mitad de su período de transición, que ha dejado una sensación de vacío, e incluso de que «la autoridad se ha diluído», de que «no hay articulación entre los distintos poderes del Estado, ni mucho menos metas y propósitos comunes que beneficien al país», como proclamó el Cardenal Nicolás López Rodríguez, en su homilía de la Jornada Mundial de las Comunicaciones el 23 de mayo pasado.

OBRAS, SOLO OBRAS

   En gran medida el Presidente Balaguer ha sido consecuente con las formulaciones de su discurso de juramentación. Pues cuando dijo lo que haría en su período de transición, se limitó a señalar una serie de obras, de construcciones. Para nada habló de reformas, ni de combatir la pobreza («La eliminación de la pobreza es sin embargo un mito. Pobres hay y habrá en el mundo mientras el mundo exista.»). Mucho menos aludió a las expectativas nacionales de fortalecimiento institucional ni de reafirmación de una democracia participativa.

   Eso no quiere decir que esté cumpliendo el programa de obras que enunció, dejando de lago algunas tan significativas como la reconstrucción de todos los muelles y de los principales puertos del país, o la extensión del aeropuerto de Arroyo Barril, por ejemplo. Tampoco que no se haya metido en obras que no anunció al iniciar el período, como dos hospitales en la capital, o la extensión del zoológico o la plaza de toros de El Seybo, por ejemplo.

   De cualquier forma es obvio que al Presidente Balaguer no se le podrá enjuiciar por no haber construído obras materiales. Su déficit radica en las institucionales, en la escala de prioridades para el desarrollo. Y en este año, entrando en el último de sus ochentas, nadie puede pretender que vaya a cambiar.

LA MAS IMPORTANTE

   En el discurso de juramentación, Balaguer dejó constancia de que además de las obras materiales, hay otras cuestiones que son fundamentales. «La construcción más importante de este programa, es la de la construcción de la paz y la armonía que necesita hoy la familia dominicana».

   Ese punto de su programa de transición está lejos de ser materializado. Balaguer no ha dado la menor tregua a sus opositores políticos ni a la sociedad civil que le ha reclamado masivamente, por ejemplo, el inicio del saneamiento de la justicia, con la constitución del Consejo Nacional de la Magistratura. Como siempre ha sido incapaz de armonizar nada con el Congreso Nacional ni con el otro poder del Estado.

   El espíritu de armonización del mandatario es tan invisible, que la generalidad de la opinión pública tiene la sensación de que está agotando su período de transición embarcando al Estado en inversiones que está seguro que no podrá concluir y que dejará hipotecado a quien lo suceda en la presidencia de la nación.

   Es más, hay quienes creen que Balaguer no auspicia la armonía ni entre sus propios partidarios, a los que podría dejar que se dispersen en duras confrontaciones, ante su mirada aparentemente indiferente. Difícilmente haya quien crea que siquiera en el Partido Reformista Social Cristiano haya más armonía que hace un año.

PROCESO IRREVERSIBLE

   Todavía muchos observadores entienden que Balaguer juega a la anarquía en su partido y a la confrontación o el desgaste nacional, como forma de ganar tiempo, con la esperanza de que un nuevo milagro de su taumaturgia política le permita prolongarse en el poder más allá del 16 de agosto de 1996.

   Sin embargo, es cada vez más generalizada la sensación de que el tiempo de Balaguer y su magia se agotan rápidamente y apenas le dan para completar el año pendiente, especialmente porque los sectores más decisivos tienen sus expectativas firmemente fijas en las elecciones de mayo próximo.

   La Junta Central Electoral trabaja intensamente y con asombrosa independencia en la preparación de los comicios presidenciales, con una armonía y espíritu de equipo que inspiran garantía y esperanzas.

   Ni un solo sector importante de poder ha dado la más mínima señal de disposición a la aventura continuista, y más bien predomina la actitud de vigilancia y de reclamo de transparencia para cumplir el mandato constitucional derivado del Pacto por la Democracia que conjuró la crisis en que devinieron las fraudulentas elecciones generales del año pasado.

   El escenario internacional sigue siendo adverso a cualquier intento de alterar el curso democrático nacional. Cada vez que alguien pretende que los Estados Unidos han bajado la guardia en esa materia, desde Washington sale alguna declaración para reiterar las esperanzas de que los comicios de mayo de 1996 seran un hito en la transición democrática dominicana.

   Sólo el mito sobre los poderes ultranaturales de Balaguer permite que algunos le otorguen aún posibilidades de volver a burlar las expectativas democráticas de los dominicanos, teniendo de frente a toda la sociedad que se siente comprometida con las reformas constitucionales del año pasado. Como no le ven posibilidades objetivas, algunos apuestan a factores tan subjetivos como que vuelva a enfermarse el doctor José F. Peña Gómez, o incluso que pase un huracán y produzca devastación en el país.

   Ni siquiera en su propio partido encontraría el doctor Balaguer consenso suficiente para intentar desconocer las reformas constitucionales y prolongar su mandato mediante algun artificio. La reciente opinión del Procurador General de la República, doctor Juan Demóstenes Cotes Morales, pidiendo a la Suprema Corte que desestime los alegatos contra la reforma constitucional del año pasado, es una señal adicional de lo irreversible del proceso.

   Esta primera mitad del período de transición parece haber sido suficientemente demostrativa de que la nación requiere de un nuevo liderazgo en el Poder Ejecutivo, más a tono con los tiempos que vive el mundo, capaz de auspiciar el fortalecimiento institucional, mediante las reformas precisas, que nos permita incertarnos en el proceso de globalización económica y política de estos finales del siglo veinte.

El desafío a la concertación congresional

Por Juan Bolívar Díaz

   El sistema partidario dominicano tendrá un nuevo desafío a la concertación el próximo 16 de Agosto cuando deben ser electos los bufetes directivos de las cámaras legislativas, ya que ninguno de los partidos tiene mayoría absoluta en las mismas.                   En el peor de los casos, la falta de concertación puede conducir a un tranque que haga imposible la elección y suma al congreso en una crisis. En una perspectiva optimista, la circunstancia podría ser una oportunidad para una concertación tripartista que abra puertas para completar el Consejo Nacional de la Magistratura y despachar un conjunto de importantes proyectos de leyes pendientes de aprobación.

   Si los reformistas insisten en tratar de vincular un acuerdo para escoger los bufetes directivos congresionales   con la elección de los delegados al Consejo de la Magistratura, la concertación será más difícil, pues tendría un costo político alto para el Partido de la Liberación Dominicana (PLD).

NECESARIA CONCERTACION

   La actual composición de las cámaras obliga a una concertación de dos de los tres partidos mayoritarios para lograr mayoría en cualquiera de ellas, a menos que el quórum se logre con algunas significativas ausencias.

   El Partido Revolucionario Dominicano (PRD) y sus aliados tiene la primera mayoría en la cámara baja, con 56 diputados, el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) tiene 52 y el PLD los restantes 12. En el Senado, tras la deserción del banilejo Virgilio Castillo, el PRD quedó con sólo 14 senadores. El PRSC dispone ahora de 15, y el otro corresponde al PLD.

   Frente a las dos grandes mayorías en ambas cámaras, es obvio que el PLD tiene la posibilidad de inclinar la balanza. En el Senado solo en favor del PRSC. Si concerta con el PRD apenas logra trancar el juego, como ha ocurrido con la selección del segundo representante de ese organismo ante el Consejo de la Magistratura.

   El año pasado, la elección de los bufetes del congreso fue posible por un acuerdo PRSC-PLD, en virtud del cual el primero recibió la presidencia del Senado, y el segundo la de la Cámara de Diputados. Ello fue más fácil en cuanto los legisladores del PRD y aliados no se presentaron a ocupar sus curules en la primera sesión, protestando el incumplimiento de algunos aspectos del Pacto por la Democracia.

INTENSOS CABILDEOS

   Desde hace varias semanas, los partidos mayoritarios sostienen intensos cabildeos en búsqueda de acuerdos para dirigir las cámaras. El PLD se ha manifestado dispuesto a concertar con cualquiera de los otros dos, aunque ha sido obvio que las mayores energías las ha invertido con los reformistas, impulsado, en parte, por la rivalidad con el perredeísmo, reanimada en las últimas semanas.

   Los reformistas han querido repetir acuerdo con el PLD, pero -según se ha dicho- han tratado de que el peledeísmo dé algo a cambio del control de la cámara baja, donde apenas tiene el diez por ciento de la matrícula. Ni tontos ni perezosos, los reformistas quieren que el acuerdo implique el voto de Jaime David Fernández para adjudicarse, a través de Virgilio Castillo, el segundo delegado senatorial ante el Consejo de la Magistratura y así llegar a la constitución de éste con una mayoría garantizada.

   Por su parte, el PRD ha evadido tomar la decisión de impulsar candidaturas a los bufetes directivos. Se afirma que el doctor José F. Peña Gómez entiende que nada ganarían y, en cambio, se expondrían a riesgos. Y no es que hayan faltado perredeistas con expectativas de presidir por lo menos la Cámara de Diputados.

VENTAJAS DE PRESIDIR

   La presidencia de las cámaras no solo supone influencia partidaria en la dirección de las mismas, como por ejemplo, la capacidad para abrir y cerrar sesiones y establecer el orden de la agenda, sino también desarrollar liderazgo y traficar influencias, en el buen y en el mal sentido de la expresión.

   Está de por medio el control de la burocracia de las cámaras. La de Diputados tiene actualmente nada menos que 482 empleados. Es cierto que la mitad están distribuidos entre todos los bloques legislativos, incluyendo 120 choferes, a razón de uno por cada diputado, pero en la otra mitad influye determinantemente el control de la presidencia. De ahi que el PLD, en contraste con su escasa representación, es el partido que tiene más dirigentes y militantes empleados en ese organismo.

LO MEJOR PARA EL PLD

   Es claro que al PLD le interesa y le conviene mantener el control de la Cámara de Diputados. Y tiene posibilidad de lograrlo, dado que es muy difícil una concertación entre los dos partidos mayoritarios, con el telón de fondo del Consejo de la Magistratura

   A nueve meses de las elecciones, el PLD debería evadir aparecer en alianza con el partido oficial, dados los niveles de impopularidad que registra éste, ejerciendo un gobierno unipersonal en grado casi antidemocrático. Desde luego, sería de alto riesgo que aceptara negociar incluyendo la elección del delegado faltante del Senado ante el Consejo de la Magistratura, para dar el control de éste al partido de gobierno. Nada nuevo sería que aceptara el respaldo reformista para mantener la presidencia de la Cámara baja.     El PLD puede intentar retener sus posiciones en la Cámara de Diputados sin pactar con ninguno de los dos grandes, manteniendo su candidatura.

RIESGOS PARA EL PRD

   Y es que el PRD no puede intentar dirigir la Cámara de Diputados, sin perder la posibilidad de obtener dos delegados ante el Consejo de la Magistratura. Porque con la presidencia de los diputados, tendría que buscar el segundo en el Senado, lo que resulta imposible, mas aún si despoja al PLD de la presidencia de la cámara baja. Eso determinaría una venganza peledeísta retirándole el respaldo a Milagros Ortíz Bosch para el Consejo de la Magistratura. Y cargarían la responsabilidad de haberle entregado el control del consejo al gobierno reformista.

   Los informes disponibles indican que tanto Peña Gómez como Leonel Fernández no están dispuestos a correr ese riesgo y pagar el costo político correspondiente. El candidato peledeísta ha dicho en privado que de ninguna forma su partido entregará el control de la magistratura al partido oficial.

CONVENIENCIAS PARA EL PRSC

   En las actuales circunstancias, al PRSC le convendría una concertación tripartista, no solo para los bufetes de las cámaras, dejando la de diputados al PLD, sino para conservar la presidencia del Senado, imposible sin el voto peledeísta, o el acuerdo con el PRD, asi como para dejar constituído el Consejo de la Magistratura. De esa forma haría una concesión a toda la sociedad, que reclama la renovación de la justicia.

   A los reformistas les convendría la constitución del Consejo de la Magistratura antes de las elecciones. Porque de perderlas ya no podrían aspirar a controlarlo y se expondrían a una composición de la justicia más desfavorable para ellos que en las presentes circunstancias. Es claro que si el Consejo no se instituye en la legislatura que se inicia, se quedará para el próximo período constitucional.

   El acuerdo tripartista podría incluir un consenso para despachar proyectos de leyes reclamados por la sociedad dominicana como los de reforma a la ley electoral, de energía e inversión extranjera, y los códigos de salud, educación, y monetario.

   Una concertación tripartista sería muy positiva para mejorar el clima político y viabilizar la gobernabilidad en el último año de gobierno del Presidente Joaquín Balaguer. Los reformistas ganan más que lo que pueden perder con esa concertación. Y gana la nación que se sumiría en una peligrosa crisis institucional con un tranque que impida el normal funcionamiento del Congreso Nacional y que vería frustradas grandes expectativas de avance, si no se busca acuerdo para convertir en leyes los proyectos señalados.-