El FMI refuerza el Pacto Fiscal por la sostenibilidad económica

19_02_2017 HOY_DOMINGO_190217_ El País13 APor Juan Bolívar Díaz

El informe de la misión del Fondo Monetario Internacional que acaba de estar en el país reconoce el robusto crecimiento, con baja inflación y fortalecimiento de la “posición externa”, pero advierte los riesgos de insostenibilidad financiera por los persistentes déficits fiscales y elevado nivel de endeudamiento, formulando un paquete de recomendaciones.

Es uno de los informes del FMI con mayores advertencias y recomendaciones y refuerza los reclamos sociales del Pacto Fiscal que dispone la Ley de Estrategia Nacional de Desarrollo, no solo para mayores tributos, sino especialmente para la disciplina en el gasto, eliminación de fuentes de corrupción y dispendio y contención del endeudamiento.

Reconoce alto crecimiento. El análisis del informe del FMI publicado esta semana indica un reforzamiento de los reclamos nacionales de cambios de política económica para mejorar las capacidades productivas, promover mayor equidad y reducir la corrupción y la impunidad como mecanismo para legitimar la ampliación de la tributación y reducir los déficits sistemáticos de la última década y el consiguiente endeudamiento, en aras de la sostenibilidad financiera del país.

Más allá del reconocimiento del alto crecimiento económico en promedio de 7 por ciento en los últimos tres años, con baja inflación y mejoramiento de la posición externa, el documento advierte que la expansión se moderará alrededor del 5 por ciento desde este año, “en la medida en que las condiciones de financiamiento tanto externas como internas se tornen más restrictivas”, lo que implica su fuerte dependencia del endeudamiento público.

Favorece las políticas gubernamentales cuando plantea que “El vigoroso crecimiento sostenido y las políticas prudentes de los últimos años han ayudado a mejorar los indicadores sociales y fortalecer la confianza”, lo que parece contradictorio con las advertencias y recomendaciones posteriores.
Lo mismo al elogiar el “sesgo restrictivo de la política monetaria para a seguidas abogar por “seguir avanzando hacia un marco de tipo de cambio más flexible”.

Fuertes riesgos a la vista. El informe coincide con las advertencias de economistas y dirigentes empresariales y sociales sobre la sostenibilidad económica, no solo de origen nacional sino también internacional.

“Los principales riesgos se derivan de la incertidumbre en torno a las perspectivas económicas y de política de los socios comerciales externos, particularmente de Estados Unidos, los pronósticos de los precios del petróleo, las tasas de interés mundiales más elevadas de lo esperado y la consiguiente apreciación del dólar”, indica.

El lenguaje diplomático lleva a la misión a acreditarle al Gobierno una “restricción del gasto público y un decidido esfuerzo de mejora de la administración tributaria”, para contradecirse al decir que “los elevados déficits proyectados para el sector público consolidado (incluido el sector público financiero y no financiero) generarán presiones vinculadas con la sostenibilidad y viabilidad de la deuda”.

Eso cuando el Estado entró en el décimo año de déficits fiscales, cubiertos con duplicación de la deuda estatal consolidada, y que este año está presupuestado en 87 mil millones de pesos.

Reforma o el pacto fiscal. El documento del FMI evade hablar del “Pacto Fiscal” que establece la Ley de Estrategia Nacional de Desarrollo siguiendo la prudencia diplomática, ya que el Gobierno lo ha evadido y busca aumentar los tributos de manera administrativa. Por eso algunos creen que solo postula la presión tributaria.

Plantea que “Se requerirá un importante ajuste fiscal para garantizar la sostenibilidad de la deuda”, y luego sostiene que “La consolidación fiscal deberá sustentarse en una exhaustiva reforma que amplíe la estrecha base tributaria, amplifique el sistema impositivo y lo haga más equitativo”.

Para a seguidas precisar que “Esto deberá acompañarse de reformas para abordar el costo fiscal del sector eléctrico y elevar la eficiencia del gasto público”.
Ahí está contenido el concepto de reforma fiscal, que supera la simple elevación tributaria. Habla de un marco fiscal robusto consistente con los objetivos de sostenibilidad, con la !integración de los objetivos de responsabilidad fiscal” para fortalecimiento de la disciplina fiscal.

La responsabilidad fiscal ha sido unida al Pacto Fiscal por los sectores empresariales y sociales, por políticos y economistas dominicanos que han reclamado una ley específica al respecto.

El FMI coincide con un clamor nacional al expresar que “los beneficios de un mayor crecimiento se han distribuido de manera desigual y todavía quedan importantes cuellos de botella que afectan la productividad y el crecimiento a largo plazo”.

Múltiples recomendaciones. Entre las recomendaciones del informe resalta el mejoramiento del “clima de negocios”, de las instituciones y de la gobernanza, sin entrar en detalles, lo que implicaría el combate a la corrupción y la impunidad, algo que los técnicos no osarían mencionar en las actuales circunstancias, pero cabe también en la recomendación de elevar la eficiencia del gasto público.

Plantea la necesidad de concluir el Pacto Eléctrico, en discusión hace más de dos años, obstruido por la falta de transparencia en la gestión del sector, según han denunciado las contrapartes empresarial y social.

También coincide con las demandas nacionales de políticas para impulsar el empleo a través de mejoras del mercado laboral, la “graduación de los programas de asistencia social para integrarse a la fuerza de trabajo”, ampliación de la cobertura de la seguridad social, abordar los desafíos del sistema de salud pública y fomentar la formalidad en el mercado de trabajo.

En el peor momento. El sugerente informe del FMI se produce en el peor momento del Gobierno de Danilo Medina, que esta semana trataba de desactivar demandas sociales con un incremento al sueldo de los policías y negociando apresuradamente un acuerdo salarial con los maestros para no abrirse nuevos focos de conflictos, tras el asedio social por la corrupción y la impunidad detonados por escándalos como los aviones Tucano, los sobornos de Odebrecht, y la venta del barrio Los Tres Brazos.

El Gobierno dispuso incremento salarial general a los maestros, disponiendo de los fondos reservados para incentivos por evaluación, e inició una mediación para paliar las necesidades de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) paralizada por demandas magisteriales.

El miércoles 22 la movilización social tiene una nueva cita con “actividades verdes” en todo el país mientras crecen los firmantes del libro que reclama un fiscal especial para investigar la corrupción de Odebrecht. Por de pronto el Gobierno se movió rápido para atenuar el escándalo de corrupción develado por el martes trágico de San Pedro de Macorís, que evidencia una mafia en el inoperante Consejo Estatal del Azúcar, que vende sus terrenos a precio de vaca muerta para mantener más de 4 mil empleados.

Tres víctimas de la impunidad

Por Juan Bolívar Díaz
19_02_2017 HOY_DOMINGO_190217_ Opinión9 A

El asesinato de dos acreditados periodistas comentaristas en pleno ejercicio en una estación radiofónica en una plaza comercial de San Pedro de Macorís, a media mañana del día de San Valentín, se ha constituido en una inmensa tragedia que conmociona a la sociedad dominicana y afecta el ejercicio del periodismo en el país, con repercusión internacional.

Más trágica aún es la versión de que la irracional y arbitraria muerte de los comunicadores Leo Martínez y Luis Manuel Medina tuvo origen en otro escándalo de corrupción estatal y de la ya intolerable impunidad que campea en la sociedad dominicana, porque habría sido la impotencia ante una vulgar estafa lo que disparó el arrebato del victimario José Rodríguez, quien a su vez también ha perdido la vida.

Las sombras que proyecta esta tragedia son tan ominosas que el Poder Ejecutivo designó el viernes una comisión, para que en el plazo de una semana rinda un informe sobre la venta y compra de terrenos del Consejo Estatal del Azúcar que la habrían originado, de acuerdo a testimonios que circulan en San Pedro desde el mismo día de la ocurrencia. Los comisionados son los mismos que hicieron un trabajo honesto en el escándalo de Los Tres Brazos, por lo que debe esperarse un informe sin contemplaciones. Aunque en ese caso se adoptaron algunas recomendaciones, aún prevalece la impunidad.

El CEA ya confirmó que vendió una parcela a José Rodríguez, en agosto del 2015, con un adelanto de 119, 500 pesos, el 35 por ciento, y que le devolvió esa suma el mes pasado, tras su reclamo de meses, porque no le habían entregado el terreno contratado. Pero Rodríguez quería que le devolvieran “todos sus cuartos”, lo que implica que habría pagado el peaje que hace años, es secreto a voces, engrosa fortunas por la venta a precio de vaca muerta de las tierras de lo que fuera la próspera industria azucarera estatal, la cual llegó a disponer de 2,200 kilómetros cuadrados, el 4.5 por ciento del territorio nacional.

Según los testimonios, Rodríguez había llegado a amenazar con hacerse justicia violentamente si no le devolvían todos sus cuartos, lo que originó una intervención mediadora de los dos periodistas victimados. Cuando el día 14 Leo Martínez le habría dicho que ya no podía hacer más para que le devolvieran todo su dinero, Rodríguez, definido como un caso de bipolaridad, con tendencia a la violencia y drogadicto, tuvo el arrebato contra los mediadores y de paso contra la secretaria Dayanina García, gravemente herida. Requiere explicación la versión de que el mismo terreno había sido vendido o asignado a un hijo de Martínez, lo que sería otro ingrediente de la tragedia.

Todos los indicios son de que esta es una de las centenares o miles de operaciones mafiosas que se han realizado con los terrenos del CEA, algunas tan monumentales como la venta en el 2010 a “Cleopatra Caro Cruz”! de un millón 593,257 metros cuadrados por 10 millones 134 mil pesos, es decir a 6 pesos el metro. O el arrendamiento de grandes extensiones del ingenio Porvenir a una empresa española en el 2011, que también fueron asignadas a dominicanos, lo que llegó a originar incidentes, dos muertes violentas y protestas de la embajada de España.

La masacre de San Valentín en Macorís debe abonar la decisión de luchar contra la corrupción y la impunidad. Es un nuevo grave desafío para el Gobierno, que no solo deberá poner punto final a estas operaciones mafiosas y disolver ya el CEA, como hizo con la CORDE por Los Tres Brazos, sino también las consiguientes acciones judiciales. Tal vez tras este escándalo la comisión creada por el decreto 268-16 de septiembre pasado, agilice su encomienda de inventariar y auditar todas las operaciones con los terrenos del CEA, desde el 2000, aunque hay mínimas expectativas de que no se incline ante la impunidad.

Hay que deplorar que José Rodríguez se suicidara o lo suicidaran, como es creencia generalizada, abonada porque la Policía no dejó que sus familiares abrieran su ataúd ni que los periodistas se acercaran al mismo. Si solo tenía un disparo suicida, debieron mostrarlo para no dejar las dudas acostumbradas. Su testimonio en estos momentos hubiese sido muy importante. De todas formas recuerda el suicidio del arquitecto David Rodríguez, víctima de la mafia de la OISOE hace 17 meses, aún en la impunidad.

La encuesta Gallup-HOY marca deterioro del gobierno

 Por Juan Bolívar Díaz

Gran mayoría de la población cree que Odebrecht sobornó y no habrá sanciones, que la situación económica es mala, que el país va por mal camino, mientras cae en 13% la popularidad del presidente Medina, y el 91%  aprueba la lucha contra la impunidad

          El gobierno tendrá que poner atención a los claros indicadores de deterioro marcados por la encuesta Gallup para HOY publicada esta semana los cuales muestran una fuerte caída de la popularidad del presidente Danilo Medina, con alta preocupación sobre la situación económica y el endeudamiento nacional.

            Con un 88% que cree en los sobornos de Odebrecht, un 60% no espera que habrá justicia, un elevado 91% apoyó la reciente marcha  contra la corrupción y la impunidad, y 60% cree que la democracia dominicana es inoperante, mientras se cuestiona a fondo el acuerdo de la Procuraduría General de la República con la empresa brasileña.

PLD lidera la corrupción

            La amplia red de promotores y defensores del gobierno del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) en los medios de comunicación ya no es suficiente para contener el deterioro de su imagen, sobre todo en materia de corrupción e impunidad, y tendrán que tomar en cuenta los resultados arrojados por la primera encuesta publicada este año, la Gallup para HOY.

            Resulta relevante que el 88% de los encuestados entre el 25 y el 30 de enero da por ciertos los sobornos a funcionarios gubernamentales por la constructora brasileña Odebrecht,  incluyendo al gobierno perredeísta de Hipólito Mejía, aunque el señalamiento se concentra en los del PLD, especialmente la gestión de Leonel Fernández, en un 61.5%, y la del presidente Medina el 50.4 %. El 41.5% acusa al de Mejía.

            Esos resultados son congruentes con el hecho de que 15 de los 17 contratos de construcciones públicas fueron negociados por funcionarios peledeístas, incluyendo el mayor y más debatido, por 2 mil 40 millones de dólares para las plantas de carbón de Punta Catalina, en la actual gestión. El primero fue en el gobierno de Fernández (1996-00) para el acueducto de la línea noroeste, pero el congreso perredeísta no lo aprobó. En el período de Hipólito Mejía fue renegociado y aprobado por 220 millones de dólares para ser concluido  en el segundo de Fernández, por 251 millones de dólares.

            La otra contratación perredeísta fue para la presa de Pinalito en el 2002 por 131  millones de dólares, que también concluiría el régimen de Fernández a un costo de 300 millones. En los ocho años seguidos de Fernández (2004-12) se negociaron con Odebrecht  nueve obras, por 1,541 millones de dólares. En el cuatrienio de Medina se cuentan contratos  por 6 mil 240 millones, cuatro en ejecución, incluyendo las plantas, pero tres fueron renegociaciones de obras de Fernández,  estimadas muy sobrevaluadas.

Contra la impunidad

            Si algo no dejó dudas en esta encuesta es la altísima proporción, 91.5%  que manifestó su acuerdo con la marcha contra la corrupción y la impunidad efectuada el 22 de enero, aunque baja a 63 la proporción que espera que dará buenos resultados. Un relevante  60%  no cree que los responsables de los sobornos de Odebrecht serán sometidos a la acción judicial y sólo el 11% considera que todos los culpables serán sancionados.

            Fue muy baja la proporción de los encuestados, 25%, que considera que la democracia dominicana es funcional. En cambio, el 60 por ciento la estima inoperante, y otro 12 por ciento tiene una opinión neutra, ni bien ni mal.

            La encuesta Gallup vino a ratificar la percepción bastante generalizada, de que un importante segmento de la población muestra cada vez más disposición a la protesta por  insatisfacción con el funcionamiento de las instituciones. Ello explicaría el notable éxito de la reciente marcha y las miles de personas que están firmando el “libro verde contra la impunidad”, promovido por un amplio y variado comité organizador salido de grupos sociales e integrado básicamente por jóvenes de clase media.

Cae la valoración de Danilo

            Uno de los hallazgos más significativos de la Gallup-HOY de esta semana ha sido la caída de la valoración positiva de la gestión del presidente Medina, que apenas sobrepasa la mitad de la población (51.3%), la más baja desde que empezó su primer período de gobierno en el 2012, una reducción de 13.5 puntos en relación al 64.8% que registró en abril del 2016, poco antes de su reelección con el 62 % en mayo. Empero, hay un resultado incongruente, ya que por otro lado, 62.7% dice que aprueba “la forma en que Medina conduce el gobierno, independientemente de su posición política”.  En la Gallup-HOY de enero del 2013, la valoración de Danilo era positiva en 64.4% y llegó a sobrepasar el 83% en agosto del 2014 y enero del 2015.

            Otros resultados explicarían la caída en la valoración positiva del gobierno de Medina: más de tres cuartas partes, el 76% de los encuestados, dice que la situación económica está mal, con sólo 7% considerándola buena y 16% regular. El 74% aprecia que el país va por mal camino, y el 40% estima que está estancado, mientras el 22% lo considera en retroceso. Poco más de la tercera parte, 36%, cree que el país progresa.

            Al parecer la población está asumiendo las constantes advertencias y denuncias de que los gobiernos del PLD en especial el de Medina, se sostienen de un acelerado endeudamiento, pues el 72.5% de los encuestados por Gallup lo considera muy grave y una proporción mayor, 79%, cree que debe reducirse la nómina pública para destinar más dinero a las obligaciones del Estado.

Espeso silencio de Danilo

            Se estima que el escándalo Odebrecht marca el momento más difícil que ha afrontado el presidente Medina, por su dimensión e implicaciones internacionales y por las reiteradas informaciones de que todos los implicados en los sobornos serán develados por la justicia de Brasil. El diario Folha de Sao Paulo, publicó el viernes los nombres y fotografías de decenas de políticos brasileños implicados, con los montos que habrían recibido, incluyendo al expresidente Lula da Silva y al actual presidente Michel Temer.

            El escándalo Odebrecht  implica cada día a más personajes políticos. Esta semana fue relevante la acusación judicial, con orden de captura internacional, contra el expresidente del Perú Alejandro Toledo, a quien la fiscalía acusa de haber recibido 20 millones de dólares para favorecer un contrato de 7 mil millones de dólares para una carretera que uniría las  costas del Pacífico y atlántica, atravesando la cordillera de Los Andes y amplios ríos. El viernes se ofreció 30 mil dólares a quien ayude a capturarlo.

            Hasta el presidente José Manuel Santos, ha sido salpicado por el testimonio de uno de los dos funcionarios identificados como receptores del soborno en Colombia por 11 millones de dólares,  quien habría dicho que un millón fue para su campaña electoral.

            Medina no ha sido personalmente vinculado, aunque el asesor de sus dos exitosas campañas electorales, Joao Santana, fue requerido por la justicia  brasileña, cuando trabajaba aquí por su reelección. El 23 de febrero del año pasado fue apresado al llegar a Brasil, y ya fue condenado a 8 años de cárcel, Se le acusa de recibir financiamiento de Odebrecht para asesorías de campañas en Brasil y otros países.

            Los partidos de oposición, como el Revolucionario Moderno, Alianza País, Alianza por la Democracia y Opción Democrática, así como columnistas y comentaristas de los medios de comunicación han demandado, en vano, que el presidente Medina rompa su silencio y exprese alguna condena y requerimiento de sanción por los sobornos confesados por Odebrecht que aquí fueron por 92 millones de dólares, los mayores relativamente.Es el único presidente de los países involucrados que ha evadido hablar del escándalo.

El acuerdo del Procurador      

            En medio del clamor nacional de identificación y sanciones a los receptores de los sobornos, la constitución de la comisión para investigar la contratación de las plantas de Punbta Catalina con la Odebrecht, incluyendo por lo menos a tres con conflictos de intereses en el caso, y la forma en que el Procurador General, Jean Alain Rodríguez, ha conducido la investigación tampoco ayudan  al gobierno.

            Lo peor ha sido el acuerdo “confidencial”  con Odebrecht que anunció el Procurador al comenzar febrero, el cual se limita a cobrarle la multa por el duplo del monto de sus sobornos, sin reclamarle 163 millones de dólares que la misma empresa confesó haber obtenido de ellos, ni la indemnización que debería salir de una auditoría que determinara el monto de las sobrevaluaciones en las obras contratadas y el costo financiero.

            La influyente Fundación Institucionalidad y Justicia rechazó tajantemente los términos del acuerdo, que se basa en recuperar dinero, sin exigirle la entrega de la lista de los sobornos, y sin suspenderle definitivamente sus operaciones, como mandan las leyes y se ha hecho en los demás países. Destacados juristas como Laura Acosta Lora y Francisco Alvarez Valdez, han planteado que procede la designación de una administración secuestraria que asuma la terminación de las obras que aún ejecuta Odebrecht.-

Comprensibles demandas salariales

Por Juan Bolívar Díaz

12_02_2017 HOY_DOMINGO_120217_ Opinión9 A

Han hecho muy bien tanto el ministro de Educación, Andrés Navarro, como la ministra de Educación Superior, Alejandrina Germán, en llamar a la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) y a la Federación de Asociaciones de Profesores de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (FEPROUASD) a sendos diálogos sobre sus demandas salariales y laborales.

El diálogo debe ser siempre la respuesta a todos los diferendos, más aún si tocan los deprimidos salarios de los trabajadores dominicanos, y especialmente si afectan las labores educativas en un país tan retrasado en esa materia fundamental del desarrollo humano y por tanto social y económico.

En el caso de la ADP la demanda tiene menos justificación porque el magisterio ha sido el sector que más ha visto revaluados sus ingresos en los últimos años y en el gobierno del presidente Danilo Medina, gracias a que éste acató el postergado mandato legal de invertir el 4 por ciento del producto interno en educación básica. Pero aún así, con esos maestros hay que dialogar y poner datos sobre la mesa, porque todavía no alcanzan lo justo para vivir con decoro, a lo que siguen teniendo derecho.

Los profesores de la UASD están en peor circunstancia, porque para alcanzar niveles de dignidad salarial tienen que asumir una carga hasta más del doble de las horas semanales de docencia consideradas razonables para su rendimiento, que hace unos años el estatuto orgánico las limitaba a 16 horas.

Con 225 mil estudiantes, gran parte de las aulas de la UASD son desproporcionados hacinamientos, insuficientes, con promedios de alumnos que no permiten el menor seguimiento académico, y la degradación es cada vez mayor por la precariedad de laboratorios, asientos, equipos tecnológicos y materiales docentes.

Se discute con cierta razón que la FEPROUASD haya impedido iniciar el primer semestre del año con la paralización de la docencia; lo que debe ser el primer elemento a dilucidar en el diálogo convocado, y lo lógico es que den una oportunidad a ponderar sus demandas.

El problema de la UASD rebasa con mucho el asunto salarial, y debe ser objeto del diálogo con las autoridades: es si el Estado le dará los recursos imprescindibles para mantener una matrícula tan alta con una razonable calidad educativa, pues es secreto a voces que gran parte de sus egresados arrojan graves deficiencias. La tentación inmediata es limitar el ingreso, pero al mismo tiempo debemos preguntarnos qué hacer con los que queden excluidos, cuándo tendremos suficientes alternativas en educación técnica, y si el mejor subsidio no es a la educación, cuando contamos unos 400 mil jóvenes que ni estudian ni trabajan, constituyéndose en una potencial bomba social.

Nadie debe alarmarse ni condenar a priori los reclamos salariales de los grupos organizados, cuando la mayor parte de los trabajadores dominicanos carecen de capacidad de presión para mejorar sus ingresos y muchos de ven obligados a in- humanas jornadas de hasta 16 horas laborales para poder sobrevivir. Y con un promedio salarial de 9 mil pesos cuando el costo de la canasta familiar del quintil más pobre es de 13 mil pesos mensuales. Sobre todo con tan alta desigualdad salarial, especialmente en la desmesurada burocracia política estatal.

Suenan tambores reivindicativos. El viernes hubo una marcha en Santiago reclamando mejores condiciones laborales para los policías, los pensionados del Estado claman por algo más de los 5 mil 117 pesos que reciben por mes, miles de cañeros aspiran a esa miserable pensión, agrónomos, enfermeras, laboratoristas y militares también reclaman. Y la respuesta no puede ser las humillaciones y abusos que ha sufrido el teniente Raymundo Cabrera, por haber denunciado las precarias condiciones salariales y laborales del “glorioso Ejército Nacional”.

Estafa de los Tres Brazos es peor de lo que se creía

Por Juan Bolívar Díaz05_02_2017 HOY_DOMINGO_050217_ El País13 A

Tras el informe de la comisión investigadora designada por el presidente Danilo Medina, el Gobierno desconoció la venta del barrio Los Tres Brazos a una empresa privada por haberse realizado en violación de la Constitución, dos leyes y un decreto, en lo que se configura como una estafa en perjuicio del Estado y unas 13 mil familias residentes.

La operación fue más escandalosa de lo que se había denunciado y que determinó la designación de una comisión investigadora, cuyo informe revela que a casi 7 años de la venta, la Corporación de Empresas Estatales solo ha tenido beneficio neto por 3 millones 365 mil pesos, faltando por determinarse si quedará en el reinado de la impunidad.

Otra escandalosa estafa. El informe de la comisión gubernamental que investigó la venta del barrio Los Tres Brazos en Santo Domingo Este a la empresa INFEPA, luego asociada a la TITULATEC revela que fue una operación fraudulenta mucho peor de lo que se había denunciado, ya que de los 80 millones de pesos que se contrató originalmente a precio de bagatela, la Corporación Dominicana de Empresas Estatales (CORDE) apenas ha recibido efectivamente, casi siete años después, 15 millones 200 mil pesos. Pero pagó RD$11 millones 834,200 a dos agrimensores para que hicieran el deslinde de los terrenos, a lo que se había comprometido la compradora, lo que redujo su ingreso neto a 3 millones 365,800 pesos.

Ciertamente el contrato original firmado el 25 de febrero de 2010, mediante el cual CORDE vendió a la empresa INFEPA tres parcelas con un total de un millón 213,861 metros cuadrados, donde está asentado el barrio, establecía un precio de 80 millones de pesos. Pero mediante dos adendas en junio de 2010 y agosto del 2014, las partes le deducen 11 millones 800 mil pesos, quedando en 68 millones 200 mil pesos, para descontar calles y aceras “no útiles para la venta”. Luego dedujeron 1 millón 500 mil pesos más para crear un “fondo de compensación para tentativas demandas”, por lo que el precio final se contrajo a 66 millones 700 mil pesos.

Más absurdo es que CORDE, que vendió inmuebles, recibió como “dación de pagos”, dos parcelas en Guavaberry, S.P. de Macorís, valoradas en 29.14 millones de pesos, con tasación de la misma INFEPA, y que no ha podido asumirlas porque estaban hipotecadas. También recibió como dación de pago dos apartamentos en Las Palmas, Los Alcarrizos, por millón y medio de pesos, pero que habían sido traspasados a una representante de INFEPA-TITULATEC, por concepto de comisión de venta. En total 30 millones 300 mil pesos en inmuebles que CORDE no ha podido asumir. Los restantes 21 millones 200 mil pesos, para completar los 66.7 de la venta, quedaron en un pagaré que tampoco han honrado, pero sin consecuencias. Tras el estallido del escándalo, el 28 de diciembre último, CORDE le dio un plazo de un día, sin que la comisión viera resultado.

No evaluaron inversiones. La comisión gubernamental no evaluó el total de lo invertido por el Estado y los particulares en Los Tres Brazos, reconoció Flavio Darío Espinal. Pero se ha estimado que sobrepasan los mil millones de pesos en las casi cuatro décadas de que se iniciara la población del sector con damnificados del huracán David en 1979. Más difícil es valorar lo que han invertido en urbanización las 14 mil familias que lo habitan, incluyendo edificaciones para negocios, talleres y de recreo.

En las cuatro escuelas del sector se han invertido cientos de millones de pesos. Una básica inaugurada por el presidente Medina costó 63 millones, y una estancia infantil 36 millones. Allí se construyó una planta de tratamiento de aguas, para cuya remodelación concluida en febrero de 2012, el Estado gastó 76 millones de pesos.

Ya en 2013 cuando la compradora del barrio INFEPA se asocia con TITULATEC, lo hacen tasando sus activos en 200 millones de pesos. El informe establece que al 31 de diciembre pasado habían vendido 614 solares, de un total de 3,692, por 93 millones 300 mil pesos, lo que proyecta sus ventas totales a 952 millones 67 mil pesos.

Recomendaciones aceptadas. El informe de la comisión oficial, sus conclusiones y recomendaciones no dejan dudas de que se trata de una operación lesiva al interés público, “que nunca debió realizarse”, “cuestionable en su esencia misma”, “ignorando disposiciones constitucionales y legales aplicables”, citando las últimas dos constituciones, la Ley de Capitalización de la Empresa Pública y la Ley de Función Pública.

La califica también como “altamente perjudicial para el Estado y la propia comunidad de Los Tres Brazos”, “contraria al interés público y al bienestar social”, como quedó patente en nuestro artículo de HOY del domingo 15 de diciembre “El regalo de los Tres Brazos”.

Vale reconocer que el Gobierno anunció de inmediato que acoge las recomendaciones de que el Estado no reconozca la contratación por viciada, inconstitucional e ilegal, que proteja las inversiones de los residentes que pagaron solares y los créditos recibidos, que cierre definitivamente a CORDE y la Comisión para Reforma de la Empresa Pública que hace años quedaron sin objeto, y que entregue el informe al Ministerio Público “para que determine si en esta operación quedó comprometida la responsabilidad penal de los actores públicos y privados que intervinieron en la misma”.

Queda pendiente que establezca los mecanismos para “la transferencia titulada de los inmuebles a sus ocupantes, ya sea a título gratuito u oneroso según la condición socio-económica de estos”. Y que reciban todo el apoyo estatal.

La movilización popular. Del escándalo Los Tres Brazos quedan en evidencia dos cosas: primero la inmensa capacidad de los funcionarios públicos para las maniobras chanchulleras, la imaginación sin límite para la apropiación y la malversación de lo público y la complicidad general que predomina en las instituciones que permiten hasta la venta por bagatela de un barrio con escuelas, plantas, calles, avenidas, sistemas eléctrico y de acueducto, guardería, iglesia, parque, dispensario médico y hasta cuartel policial pagado por el erario.

La otra es el valor de la movilización popular, como se demostró antes en Bahía de las Aguilas, Loma Miranda, la cementera en Los Haitises, la inversión del 4 % del PIB en educación y otras. En todos esos casos, por encima de un sistema político e institucional profundamente corrompido, resalta el papel del periodismo crítico y responsable. En Los tres Brazos se hizo historia cuando los telediarios matutinos de tres canales y de una radioemisora y la red nacional de 8 emisoras católicas montaron allí una transmisión simultánea de una hora la mañana del 29 de diciembre, rechazando la ignominia.

Se ha contenido la ignominia, quedando sin determinarse la red de complicidades políticas que la auspiciaron y permitieron. Solo la movilización popular y de la opinión pública lograrán que este escándalo no engrose el reinado de la impunidad en que han convertido este país, para que sirva de lección.

Necesitamos un acto de contrición

Por Juan Bolívar Díaz
embarazo

Si alguna vez negué a alguien el derecho a la libre expresión o condené a alguna persona por sostener convicciones fruto de su honrada concepción de la vida, tengo que hacer un acto de contrición. Durante ya más de medio siglo, desde que era un dirigente laico católico, he escrito artículos y he disertado con absoluta libertad, y he militado en la pluralidad y la diversidad como esencia de la comunicación y la condición humana.

Por esas y otras razones defiendo el derecho a la expresión de los que por convicción religiosa consideran abominable y pecado mortal toda interrupción de un embarazo, sin importar circunstancias, sin la menor concesión a los derechos y la dignidad de la mujer, a la que se le obliga a ofrendar su propia vida y generar orfandades y viudez en aras de un proyecto de vida muchas veces iniciado con violencia sobre su alma y cuerpo.

Respeto la convicción de quienes sostienen que desde que un espermatozoide y una célula madre se unen, ese accidente adquiere supremacía sobre la portadora, aunque la gestación tenga lugar fuera del útero, deviniendo en lo que se denomina embarazo ectópico. Más aún cuando se trata de pastores con responsabilidad religiosa sobre millares de fieles. Les reconozco derecho a predicar hasta que es pecaminoso utilizar recursos creados por la ciencia para evitar un embarazo no deseado, como todavía ocurre por lo menos en la Iglesia Católica. Y si sus fieles así lo aceptan en acto de libre albedrío o por convicción religiosa, ni el Estado, ni las leyes ni nadie lo pueden disputar.

Pero nunca he podido entender que algunos pastores no tengan el mismo respeto y consideración por la inmensa mayoría de la población humana que acepta los anticonceptivos y hasta la interrupción del embarazo por lo menos cuando ha sido impuesto a la fuerza, física, moral y espiritualmente traumático, cuando pone en peligro la vida de la madre o si el feto en gestación se demuestra inviable.

La prevención del embarazo, por cualquier medio, es ya más que universal y las excepciones para su interrupción están consagradas en más de 190 de los 200 países del mundo, aunque muchas iglesias siguen manteniendo objeciones que no comparten la inmensa mayoría de sus propios fieles, como han demostrado investigaciones científicas.
Aunque también hay que consignar que numerosas iglesias evangélicas, como la Anglicana o Episcopal, hace tiempo que aceptan todos los métodos de planificación familiar, y la interrupción del embarazo en las tres circunstancias en disputa en nuestro país. Igual la mayor parte de los religiosos auténticos que conozco, de ambos sexos.

Lo inaceptable es que quienes se aferran al pecado absoluto quieran imponer su concepción a toda la sociedad apelando al chantaje sobre políticos y legisladores y que estos se dobleguen en la mayoría de los casos sin ninguna convicción religiosa ni científica, por simple oportunismo político de buscar la gracia de los jerarcas obligados a defender dogmas. Todavía en Filipinas la Iglesia Católica obstruye la institución del divorcio y los políticos siguen discutiéndolo. En Chile los obispos católicos impidieron hasta el 2004 que se legislara para permitir el divorcio, que desde luego los ricos conseguían.

Creo que nadie pretende obligar a utilizar anticonceptivos ni a ningún género de aborto, aún con un embarazo peligroso, inviable o fruto de una violación. Pero tampoco se debe encarcelar a una madre que defienda su vida y su dignidad, ni obligarla al peligroso aborto clandestino, lo que solo sufren las mujeres pobres, que van a hospitales públicos, pues todos sabemos que las acomodadas y ricas lo hacen en las clínicas privadas o viajan a países vecinos donde el aborto es absolutamente libre.

El debate chantajista que ha predominado en el país sobre este asunto es indigno de los que tenemos firmes convicciones religiosas y filosóficas. Yo le daría todo mi apoyo, ternura y comprensión a una niña traumatizada que no acepte la criminal violación de su dignidad, y a la madre que no quiera jugarse la vida por un embarazo improcedente o inviable. Necesitamos un acto colectivo de contrición por este penoso debate.

La presión social desafía al Gobierno de Medina

Por Juan Bolívar Díaz

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La marcha contra la impunidad, que superó todas las expectativas constituyéndose en la mayor manifestación cívica de la historia nacional y que parece haber marcado un punto de inflexión frente a la corrupción, junto al reiterado compromiso internacional de develar toda la trama de corrupción de Odebrecht, podría obligar a las autoridades a responder.
La presión que tiene el Gobierno es mayor por la convicción general de que la constructora brasileña financió campañas electorales, por lo que buscarían un par de chivos expiatorios que pudieran contener la indignación nacional, agravada por el silencio del presidente Danilo Medina y de su Partido de la Liberación Dominicana (PLD).

Irrupción de la clase media. Si fue sorprendente la magnitud de la marcha contra la corrupción y la impunidad de decenas de miles de personas, fue más impactante su composición social, con una clara irrupción de las clases medias, incluyendo segmentos altos, empresarios y hasta monjas que desafiaron la desinformación pagada del Gobierno. Fue una demostración de civismo, por convicción e indignación, exigiendo límites a la putrefacción política, y alcanzó impacto internacional. Nadie acudió bajo promesas de empleo o para mantenerlo, ni por los repartos de dinero, vestuarios, comidas y bebidas, como en las actividades partidistas.

La participación en la marcha del domingo 22 multiplicó seis o siete veces los que acudieron a una convocatoria similar en el 2011 por la aplicación de la ley que dispone invertir en educación el 4 por ciento del PIB, a juicio de los organizadores, varios de los cuales han sido protagonistas en ambas y con capacidad para reproducir demandas.

Tras el éxito, el muy plural comité organizador anunció que proseguirá “reclamando por todas las vías pacíficas posibles la identificación y sometimiento judicial de los sobornados de Odebrecht y la conformación de una comisión independiente acompañada por Naciones Unidas” para investigar las contrataciones con esa empresa “hasta que se recuperen los miles de millones robados al pueblo dominicano”. De inmediato generaron demostraciones en los estadios de beisbol de Santiago y Santo Domingo, iniciaron captación de firmas y planifican un concierto en la festividad de la independencia nacional.

También la presión externa. Hay consenso en que la presión externa será un factor determinante para que haya sanción en el reino de la corrupción con impunidad que es el país, como indican las evaluaciones. Esta misma semana el índice de corrupción de Transparencia Internacional (TI) mostró un nuevo retroceso de RD, que cayó de la posición 103 a la 120 entre 176 naciones, en relación al año anterior, con una quemazón de 31 puntos sobre 100.

Los peores escándalos de corrupción han quedado en la impunidad, aún en el caso del secretario de organización del PLD, Félix Bautista, a quien el ministerio público de su mismo gobierno le documentó un expediente que envuelve 26 mil millones de pesos, que hoy equivalen a más de 550 millones de dólares, casi seis veces el monto de los sobornos de Odebrecht, independientemente de la sobrevaluación de las contrataciones.

Entrevistado por Uno+Uno de Teleantillas, el presidente de TI, José Ugaz, resaltó el compromiso de la autoridades brasileñas de develar las personas y organizaciones políticas comprometidas en la trama Odebrecht y la decisión de esa entidad de acompañar la investigación hasta el fondo, a la vez que elogió la marcha dominicana y proclamó que la presión social es fundamental para alcanzare sanciones. Ugaz es un reputado penalista peruano que fue fiscal adhoc de las investigaciones del escándalo de sobornos del presidente Fujimori-Montesinos que llevó a la cárcel con condenas judiciales a estos dos y a más de 200 funcionarios de los tres poderes del Estado, empresarios y dirigentes sociales.

El silencio gubernamental. El avance de las investigaciones en los otros países involucrados en el escándalo, presiona también en RD, que proporcionalmente lidera el escándalo con sobornos por 92 millones de dólares. En Panamá ya hay 17 imputados, en Perú, Colombia, Argentina varios funcionarios presos, y con suspensiones de contratos y otras sanciones a la Odebrecht. Guatemala, donde los sobornos confesados sólo suman 18 millones de dólares, suspendieron los pagos en obras por 399 millones de dólares.

Los presidentes de Perú, Colombia y Ecuador, se han puesto a la cabeza de las exigencias de sanciones. Pedro Pablo Kuczynski dirigió un discurso a los peruanos proponiendo mayores sanciones a la corrupción en un país que en un año pronunció más de 2 mil sanciones por corrupción, incluyendo altos funcionarios, pidió la acción conjunta de los tres poderes del Estado. El ecuatoriano Rafael Correa, dijo a Uno+Uno el jueves, que su gobierno está a la cabeza de las investigaciones, junto al poder judicial, y recordó que en el 2008 suspendió contratos a la Odebrecht y la obligó a pagar el costo de poner en servicio una planta de generación hidroeléctrica que construyó con graves deficiencias de arranque.

Aquí el presidente Danilo Medina, al igual que el PLD y la Comisión de Ética Gubernamental, ha ignorado el escándalo internacional y la indignación nacional, dejándolo en manos de un procurador general sin experiencia investigativa, y conformando una comisión para investigar solo la contratación de las plantas de Punta Catalina, la que sigue bajo objeciones por incluir a vinculados, como su presidente Agripino Núñez, que era directivo de la empresa co-constructora de las mismas, a un consultor del gobierno y a César Sánchez, que cuando fue administrador de la Corporación de Empresas Eléctricas Estatales negoció y firmó el segundo de los 17 contratos nacionales con la Odebrecht, y actualmente es asesor de la misma con sueldo de 350 mil pesos mensuales.

Buscarían chivo expiatorio. La situación dominicana en el escándalo es compleja, sobre todo por la particularidad de que Joao Santana salió de la asesoría del presidente Medina en sus dos exitosas campañas electorales para la prisión en Brasil, imputado como brazo político de Odebrecht en financiamiento de campañas electorales en varios países.

El jurista Namphy Rodríguez escribió esta semana que se impone el relevo de Odebrecht en la construcción de las plantas de Punta Catalina, señalando que en las actuales circunstancias es inconcebible que el Gobierno ponga en manos de esa empresa los 600 millones de dólares que captará por bonos estatales. El mandatario ha estado preocupado y, según fuentes bien informadas, habría buscado transferir la terminación de las plantas, que pidió a la constructora Estrella, asociada para la obra física, que la asumiera, pero ésta habría declinado por falta de experticio en su tecnología. En medio del escándalo es difícil contratar otra firma que asuma la tarea y nadie la quiere paralizar.

Por otro lado, cobran fuerza las versiones de que se buscaría algún chivo expiatorio que calme la indignación nacional. Un empresario bien informado identificó a los grandes constructores de Leonel Fernández, especificando a Víctor Díaz Rúa, el ministro de Obras Públicas que negoció varios contratos con Odebrecht. Cuando se le objetó que luciría parte de la confrontación partidaria Medina-Fernández, aludió a una compensación: tramitar el expediente de la OISOE que implica al danilista Miguel Pimentel Kareh. Esta semana el dirigente del PLD Fernando Fernández, excercano colaborador político del presidente Medina, advirtió que se buscan chivos expiatorios y proclamó que sería un error que empeoraría la situación y que todos los responsables deben responder ante la justicia.

El presidente Medina parece atravesar por su mayor turbulencia en sus dos períodos de gobierno, y esta semana tiene otro desafío, cuando la comisión senatorial que estudia sus observaciones y propuestas sobre las excepciones a la penalización del aborto rinda su informe y tengan que decidir. Necesitan dos tercios para rechazar la propuesta presidencial como hace un año, pero ahora sería un grave tropiezo político.-

El derrame del Gobernador

Por Juan Bolívar Díaz

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El gobernador del Banco Central (BC) entregó esta semana el informe de la economía nacional correspondiente al 2016, proclamando un robusto crecimiento del 6.6 por ciento del producto interno bruto (PBI), por tercer año consecutivo el más alto de toda América Latina y uno de los más altos del mundo.

El licenciado Héctor Valdez Albizu ha tenido la suerte de informar de alto crecimiento en todos los años que le ha tocado estar en la gobernación del BC, que ya suman casi dos décadas, con un intervalo de cuatro años, precisamente cuando se produjo la descomunal quiebra bancaria que contrajo el crecimiento durante un par de años.

Ese crecimiento ha sido constante durante casi seis décadas, ya que hace diez años el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo sostuvo que la República Dominicana era el país de la región con mayor crecimiento en 50 años, aunque a la vez el que menos lo había aprovechado para traducirlo en desarrollo humano.

Según las estadísticas que maneja el BC, el crecimiento del año pasado repercutió en la creación de casi 150 mil nuevos empleos, y en una reducción del desempleo abierto del 7.3 al 7.1 por ciento en relación al año anterior, con una inflación menor al 2 por ciento. Son cifras que deberían motivar júbilo y despertar optimismo.

Pero el gobernador mismo es consciente de que son muchos los que mantienen escepticismo sobre el desarrollo económico dominicano, por los precarios niveles de vida de la mayoría de la población, que todavía sufre carencias de servicios elementales como agua potable, energía eléctrica, salubridad y seguridad, con un transporte desastroso, precariedad de viviendas, y todavía una educación de bajísima calidad.

No lo resaltaron los medios informativos, pero Valdez Albizu volvió a quejarse del absurdo de un alto crecimiento que no se derrama, lo que resulta incontrovertible por el bajísimo nivel del salario. Ya hace un par de años que el funcionario sostuvo que el poder adquisitivo de los asalariados se mantenía a nivel del 1991, es decir de un cuarto de siglo.

El jueves el funcionario se manifestó consternado porque el promedio de los salarios privados es de 9 mil pesos mensuales, mientras el costo de la canasta básica del quintil uno de la población, el más bajo, supera los 13 mil pesos. Es decir 31 por ciento por debajo del ingreso. Volvió a urgir a que se supere esa grave injusticia. Hace año y medio dijo que los gobernantes le habían recomendado que no hablara de eso.

Las estadísticas que registra el boletín trimestral de la Superintendencia de Pensiones son dramáticas. A septiembre pasado el salario general promedio era 9 mil 865 pesos. El 35.6 por ciento de los empleados formales, que son los que están en el sistema de seguridad social, tiene un salario menor del promedio, y otro 31 por ciento está entre uno y dos salarios promedios, es decir que recibe entre 9 mil 855 y 19 mil 710 pesos. Mientras 2.9 por ciento ganan más de 8 salarios promedio.

En otras palabras, que dos terceras partes de los asalariados formales reciben una paga que no alcanza los 20 mil pesos, cuando el promedio de las canastas familiares supera los 28 mil 773 pesos. Y la situación es peor para la gran mayoría de los trabajadores informales, que constituyen el 56 por ciento de la población laboral.

La injusticia no sólo apunta a la voracidad empresarial, sino a la grotesca desigualdad del salario del sector público, donde todavía el mínimo es de 5 mil 117 pesos, incluyendo a casi cien mil pensionados, y peor en los ayuntamientos, conviviendo con sueldos de cientos de miles de pesos y múltiples privilegios.

Si ese nivel de crecimiento es real, vale preguntarse a dónde se va, si tiene relación con nuestra extrema corrupción, y cuándo se producirá el derrame reclamado tan insistentemente por el gobernador Valdez Albizu.

Un peligroso llanero solitario

Por Juan Bolívar Díaz
22_01_2017 HOY_DOMINGO_220117_ Opinión9 A
No solo el contenido, sino también el lenguaje corporal, ese rostro adusto, casi sostenidamente enojado, demuestran por qué Trump no fue el candidato de las academias, de los científicos, de los grandes centros del pensamiento y de la comunicación, ni de las élites políticas y sociales que han hecho grande a su país, con sus aciertos y errores, y por qué llega a la presidencia con aprobación de apenas 40 por ciento y rechazo histórico del 55 por ciento de sus compatriotas. Su antecesor Barak Obama se juramentó por primera vez con 78 por ciento de aprobación y ha concluido con 60 por ciento.
El mundo y la conciencia civilista de Estados Unidos tienen razón para estar preocupados por el ascenso de este llanero solitario, que pretende cambiar de un plumazo el curso de la historia, despreciando hasta a sus aliados, y pretendiendo borrar la globalización en gran medida fruto de sus propios éxitos, para lo cual se ha comprometido a ignorar y deshacer tratados internacionales y por lo menos un siglo de la humanidad.
Contrario a lo que todo el mundo entiende, el discurso de Donald Trump presenta unos Estados Unidos al borde del colapso, víctima del resto del mundo, obligado a encerrarse en sus compras y contrataciones, como si su vasta industria pudiera sobrevivir dentro de sus fronteras, como si sus riquezas no estuvieran teñidas por el sudor y hasta la sangre de los trabajadores malpagados por los capitales transnacionales predominantemente norteamericanos. Lo ve perdido en el crimen cuando este disminuyó drásticamente en las últimas tres décadas.
Con una fortuna personal de 10 mil millones de dólares y un gabinete predominantemente de millonarios, blancos y casi todos hombres, pretende redimir el empleo que le ha arrebatado la globalización y la inmigración, ignorando los efectos de la automatización de un régimen que ha concentrado la riqueza en el uno por ciento de la humanidad, que posee lo mismo que el restante 99 por ciento, donde 8 hombres, seis de ellos estadunidenses controlan la mitad de la riqueza universal, como acaba de mostrar Oxfam Internacional, al compás de un capitalismo salvaje que ha hecho una crisis de la que los norteamericanos son los menos afectados. Promete reducir los impuestos a los más ricos y comienza revocando la ampliación de programas de salubridad de los más pobres.
El discurso es equívoco y peligroso también al plantearse el solitario exterminio del radicalismo islámico, sin la menor consideración de sus aliados históricos, como si su ejército estuviera depauperado, aunque el gasto militar norteamericano, sobre los 600 mil millones de dólares anuales, supera el del conjunto de los siguientes seis países, como plantea Eric Schmitt, en un análisis para The New York Times.
Donald Trump ha prometido demagógicamente restringir al máximo la inmigración y hasta deportar a 11 millones de inmigrantes, pero sin decir si los estadounidenses están dispuestos a sembrar y recoger la agricultura del sur y el oeste y asumir los duros trabajos mal pagados de la limpieza urbana, del transporte y los servicios domésticos y de los edificios.
Habrá que esperar para ver si el choque con la realidad de los grandes intereses norteamericanos en todo el mundo y de las élites y las urbes hacen despertar a Trump de sus sueños redentoristas-fundamentalistas. Recuérdese que al fin de cuenta no ganó en una sola ciudad de más de un millón de habitantes y que sacó casi tres millones de votos menos que su principal contrincante en la elección.
Mientras tanto, hay motivos para preocuparse por la llegada del huracán Trump a este mundo con pocos líderes extraordinarios. Cualquiera se refugia en el humanismo y la renovación espiritual que empuja, casi solo, el Papa Francisco.

La movilización ciudadana empieza a arrojar beneficios

Por Juan Bolívar Díaz
22_01_2017 HOY_DOMINGO_220117_ El País13 A

Antes de materializarse, la marcha contra la corrupción y la impunidad convocada para hoy domingo por decenas de organizaciones y comunicadores sociales ha comenzado a arrojar frutos, compeliendo a las autoridades judiciales a reclamar indemnización por los sobornos de 92 millones de dólares que la constructora Odebrecht reconoció en el país.

La convocatoria ya catalizó el debate nacional en las últimas dos semanas, generalizando la indignación y los reclamos de sanciones, que esta semana incluyeron a las asociaciones empresariales, a intelectuales y religiosos, creciendo la convicción de que solo la presión sostenida de la ciudadanía logrará sanciones que limiten la alta corrupción.

Indignación generalizada. La marcha convocada contra la corrupción y la impunidad ha catalizado el debate y la movilización ciudadana, incentivando la indignación nacional frente al escándalo generado por la confesión de los ejecutivos de la Odebrecht ante la justicia estadounidense de que habían pagado sobornos en 12 países por 788 milllones de dólares, 92 de ellos aquí.

La protesta, que comenzó entre comentaristas radiofónicos y de televisión, se expandió progresivamente en las redes sociales y el flujo de informaciones sobre las enérgicas acciones emprendidas en los otros países latinoamericanos generalizó el escándalo en los medios de comunicación, aún en los más conservadores frente a la corrupción gubernamental y política.

La constitución de un amplio comité organizador de la movilización contribuyó a detonar pronunciamientos como los de las asociaciones empresariales y la Iniciativa por la Institucionalidad Democrática (IDEM), que agrupa a más de 30 organizaciones sociales que incluye a muchas de empresarios, religiosos y de acción ciudadana.

Hasta el obispo de Baní, monseñor Víctor Masalles, exhortó a apoyar la marcha sosteniendo que “la corrupción es un flagelo silente que corre por las venas del país”.
Los comunicados publicados el jueves por la IDEM y el de las asociaciones empresariales agrupadas en el Consejo Nacional de la Empresa Privada, marcaron firmes reclamos de sanciones, planteando que el escándalo es una oportunidad para que las autoridades nacionales comiencen a poner límites a la corrupción y la impunidad.

Como una bola de nieve. La indignación que generó el escándalo, detonado el 21 de diciembre, provocó que el abogado y comentarista radiofónico independiente Ricardo Nieves planteara la necesidad de una gran protesta ciudadana para demandar sanciones.
Fue respaldado por su colega Domingo Páez, reconocido militante del partido de Gobierno, y luego por el viejo militante político Fafa Taveras y el intelectual Andrés L. Mateo.

La idea fue acogida de inmediato por dirigentes de organizaciones sociales como Poder Ciudadano, y Foro Ciudadano, esta última un consorcio de más de 150 asociaciones sociales de sectores medios y de base. Tras varias reuniones, el 2 de enero se fijó la convocatoria para este domingo 22.

Aunque la legión de cientos de comentaristas y articulistas defensores del Gobierno quisieron estigmatizar la iniciativa, atribuyéndola al principal partido de oposición, la realidad es que se trata de un movimiento de raíces y esencias sociales, que supera la pasividad y complicidad partidista frente a la corrupción generalizada y posiciones conservadoras que descartan la movilización popular más allá del interés electoral.

Los más diversos partidos de oposición han respaldado la iniciativa, acogiéndose a la petición de los organizadores de no capitalizar la marcha con símbolos partidarios.
El comité organizador quedó constituido, además de las entidades señaladas, por entidades de origen religioso como el Centro Juan XXIII y el Centro Bonó, cívicas como Ciudad Alternativa, Participación Ciudadana y Somos Pueblo; estudiantiles como el Feflas, Felabel y Juventud Caribe. También el Observatorio de Políticas Públicas de la UASD, el Frente Amplio de Lucha Popular y otras. El Consejo de la Unidad Evangélica, que agrupa cientos de iglesias protestantes, también ha participado de la organización.

El frente gubernamental. El espeso silencio del partido de Gobierno, que cuando era opositor organizó masivas marchas contra la corrupción, y del presidente Danilo Medina, cuya única iniciativa ha sido la creación de una comisión solo para investigar el contrato de las plantas de carbón, con la objetada inclusión de vinculados a la Odebrecht, así como los esfuerzos por poner sello partidario a la convocatoria, contribuyeron a generalizar la indignación y al apoyo manifiesto de amplios sectores de la comunicación social.

El Gobierno envió listados de funcionarios a los programa televisivos y radiofónicos para que fueran entrevistados, mientras su inmensa legión de comentaristas asalariados llegaron a extremos de considerar la marcha como un intento subversivo, sin que faltaran quienes llamaran a preservar la paz e insinuaran conflictos mayores.

Fue notable, sin embargo, que la Policía Nacional ofreció seguridades a los organizadores que cumplieron con los preceptos de comunicar su protesta y coordinar la ruta y el establecimiento de una tarima para el espectáculo artístico con que culminará en el parque Independencia, partiendo de la confluencia de la 27 de febrero con Máximo Gómez.
Las objeciones no prosperaron por los esfuerzos de los organizadores de mantener la manifestación como una acción cívica, sin pancartas partidarias, convocando a todo el núcleo familiar y advirtiendo que ni siquiera habrá discursos. La iniciativa prendió y se expandió principalmente en las clases medias y los cultores de las redes sociales, y desde múltiples ciudades del interior se anuncia concurrencia.

 La movilización ciudadana. En el plenario de la IDEM se planteó que solo una gran presión de la ciudadanía, en todos sus estratos y organizaciones, logrará contener la generalización de la corrupción que se registra en el sistema político y el Gobierno, y que ya no bastan comunicados que repiten las mismas demandas. El solo anuncio de la marcha movilizó a las autoridades.
No es cuestión de leyes ni normas, pues en las últimas dos décadas se aprobó todo un código llamado a prevenir la malversación, a controlar y pautar la administración presupuestaria, la función pública, a actualizar los organismos de control como laCámara de Cuentas y la Contraloría, la declaración jurada de bienes, los concursos y licitaciones y hasta para sancionar el robo de energía cuya tercera parte se sigue perdiendo.
La realidad es que predomina el encubrimiento y la impunidad y que un escándalo de corrupción sucede a otro.
Los graves expedientes de corrupción que involucraron a altos funcionarios y dirigentes políticos, como Félix Bautista y Víctor Díaz Rúa, quedaron en acuerdos políticos.
No se ha dado curso a múltiples expedientes de la Cámara de Cuentas ni al que sometió Guillermo Moreno contra la Fundación Global, ni se han establecido responsabilidades en escándalos como los sobornos y sobrevaluaciones de los aviones Súper Tucano, y de múltiples obras públicas, el escándalo de la Dican, el dramático suicidio-denuncia de corrupción en la Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado.